El taxista que deberá conducir a su pueblo

El alcalde electo del PSOE, Ezequiel Alonso Gaona con el taxi con el que se gana la vida desde hace 25 años. /
El alcalde electo del PSOE, Ezequiel Alonso Gaona con el taxi con el que se gana la vida desde hace 25 años.

El PSOE recupera la mayoría absoluta en Abanilla, tras 28 años de gestión del PP, gracias al autónomo Ezequiel Alonso Gaona

JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

La canción con la que clausuró su último mitin en el Paseo de la Ermita fue premonitoria. El candidato del PSOE en Abanilla, Ezequiel Alonso Gaona, toca desde hace años en el grupo Los Balonguines y decidió cerrar la campaña electoral con un concierto en el que se despidió con el tema 'Cuando brille el sol', de La Guardia. Y lo cierto es que a partir del próximo 13 de junio volverá a brillar el sol para los socialistas abanilleros, que no gobiernan en el Ayuntamiento desde la legislatura 1983-1987, de la mano de José Luis Cutillas, ya fallecido.

«La clave ha sido que la gente quería cambio», aseguró ayer Gaona, justo antes de volver a cubrir una jornada más de trabajo en el taxi que conduce desde hace 25 años. Este autónomo ha logrado que el PSOE pase de los 1.542 votos de 2011 a 1.944 sufragios y sume la mayoría absoluta: siete concejales. «El cambio lo ha logrado el pueblo y le vamos a responder». Es lo que esperan los vecinos que han mandado a la oposición al PP tras 28 largos años.

La supuesta baja médica de tipo político de Fernando Molina que fue noticia en toda España y por la que llegó a ausentarse tres meses del Ayuntamiento, mientras seguía acudiendo a dar clases al colegio Santísima Cruz, fue una de las gotas que colmaron el vaso de la paciencia vecinal esta legislatura. Todo ello maridado con la labor opositora que ha ejercido la edil del IUMA, María Dolores Saurín, que ha revalidado su acta, ha terminado por traducirse para el PP regional en la pérdida de su bastión histórico: Abanilla.

Los platos rotos los ha pagado el candidato José Antonio Blasco, exdirector de Administración Local y delfín político de Molina, al ver escapar en las urnas dos concejales (5). Blasco ha aglutinado el 39,06% de los sufragios, 11,21 puntos menos que en 2011, cuando Molina acaparó el 50,27%. Los vecinos han apostado por el perfil menos político y más cercano de Ezequiel Alonso Gaona, de 56 años, padre de dos hijos y marido de la portavoz saliente del PSOE, María José Atienza, y que antaño presidió el Grupo Folclórico Santísima Cruz. «No tengo color político, me he presentado con el PSOE, pero yo soy abanillero». De hecho, es militante socialista desde hace dos años y ya intentó el asalto a la alcaldía como número 2 en el Grupo Independiente Municipal de Abanilla.

Esta vez ha triunfado y ha mejorado los resultados del PSOE en 12,5 puntos. En los primeros seis meses de gobierno, el futuro regidor socialista constituirá una bolsa de trabajo, que rotará cada seis meses, y en la que quiere implicar a las empresas del Polígono Industrial El Semolilla. «Hay muchos vecinos que no tienen un euro». En mente también tiene «ganar gente para el pueblo porque todas las localidades de alrededor han ganado población en estos años y Abanilla ha perdido y necesita gente joven para salir adelante», defiende. Para incentivar el regreso de los jóvenes estudiará una bajada de la contribución y un plan de emprendedores.

Limpiarán cuatro fincas

También tiene previsto reunirse con las comunidades de regantes «para fortalecer la agricultura» y cuenta en su equipo con dos economistas para analizar el estado de las arcas municipales. En cuanto al vertedero de Proambiente, tiene claro que hay un proceso judicial abierto y «lo tendrá que solucionar el juez». Eso sí, avanza que limpiarán cuatro fincas en las que hay vertidos presuntamente ilegales. Ezequiel tiene claras sus prioridades en sus seis primeros meses de gestión, en los que pasará de ser taxista a conducir el futuro de todo un pueblo.