Barreiro hunde al PP y abre la puerta a pactos

Francisco Celdrán y Pilar Barreiro, antes de valorar los resultados, en la sede del PP. :: aNTONIO GIL / AGM/
Francisco Celdrán y Pilar Barreiro, antes de valorar los resultados, en la sede del PP. :: aNTONIO GIL / AGM

La alcaldesa electa pierde nueve ediles y la mayoría absoluta; el PSOE gana un concejal, MC cuatro y entran en la corporación Ciudadanos y Podemos

EDUARDO RIBELLESCARTAGENA

«Se abre un nuevo escenario», reconoció anoche la alcaldesa electa de Cartagena, Pilar Barreiro, tras revalidar un triunfo tan amargo que sabe a derrota. Con diez concejales, nueve menos de los que tenía hasta ahora y la mitad de los votos de hace cuatro años, la regidora del PP tuvo que hacer ante sus correligionarios la confesión más dura: «No tengo mayoría suficiente para gobernar de nuevo». Sin embargo, no piensa dejar el Ayuntamiento. Al otro lado de la Plaza de Juan XXIII, la derrota del PSOE le sabía a triunfo a su candidata, Ana Belén Castejón. Pasó de cinco a seis concejales y con ese avance evita además un hipotético pacto del PP con Ciudadanos, que aparece con tres ediles. Movimiento Ciudadano (MC) multiplica por cinco el único sillón que tenía. La 'marca blanca' de Podemos, Cartagena Sí Se Puede, irrumpe con tres ediles, mientras que Ganar Cartagena (IU) perdió los dos que tenía.

Tras veinte años de gobierno mayoritario del Partido Popular, Cartagena se abre a los pactos, según admitieron los representantes de todos los partidos que consiguieron representación. Pero anoche nadie se atrevió a anticipar acontecimientos.

Tanto Barreiro como Castejón se hicieron esperar para comentar los resultados. La primera edil apareció con el 85% escrutado, flanqueada por sus concejales en funciones Mariano García (que no salió elegido), Francisco Espejo y Nicolás Ángel Bernal. También aguantó el tipo el presidente local del partido, Francisco Celdrán, aunque no dijo ni una palabra. Fue ella la que tuvo que apechugar con la difícil situación.

«Tenemos una diferencia notable respecto al segundo partido pero eso no es suficiente. Se abre un escenario importante y un reto importante para el PP. Pese a todo, los votantes nos han elegido para trabajar en ello», aseguró Barreiro, quien dijo estar dispuesta a asumir la responsabilidad de lo sucedido. Aun así, rápidamente descargó una parte de ese peso difícil de soportar en los malos resultados generales del PP: «Es la tónica de toda España, no solo de la Región de Murcia». «Y si me preguntan si me pienso ir, les digo que yo sigo y seguiré al servicio de los cartageneros como lo he hecho durante veinte años y como seguiré estándolo siempre», añadió.

PP, triunfo en la derrota

«El nuevo PSOE, reconstruido en un solo año y en un panorama de partidos emergentes, ha mejorado sus resultados y se ha mantenido como segunda fuerza política», aseveró Ana Belén Castejón, sonriente entre los miembros de su lista, tras conocer los resultados oficiales. A su juicio, los ingredientes desfavorables con los que tenía que trabajar convierten la ganancia de un concejal -muy disputado con Ciudadanos- en un triunfo irrefutable. «Además, hemos recuperado Alumbres, Pozo Estrecho, Villalba, Perín y El Llano del Beal», anunció.

Preguntada por el nuevo escenario del que había hablado Barreiro en su primera comparecencia, Castejón eludió hablar de alianzas con el resto de fuerzas. «No es momento de eso», indicó. Pero acabó reconociendo que «los resultados demuestran que la gente no quería más PP», con lo que dejó claro que, al menos, no contempla ese pacto.

«Abrir todos los cajones»

Tampoco habrá alianza del PP y de Movimiento Ciudadano. «Estoy contentísimo por el crecimiento exponencial de uno a cinco concejales, fruto del trabajo realizado. Pero ahora toca ponerse de acuerdo para que Pilar Barreiro no ocupe la alcaldía. Solo así se podrán abrir los cajones para saber, de verdad, cuáles son las cuentas de los contratos y de tantas otras cosas en el Ayuntamiento», explicó el líder de Movimiento Ciudadano, José López.

Él tampoco mostró prisa por alcanzar acuerdos a cualquier precio para construir una mayoría. «Solo lo haremos con quienes ponga a Cartagena por delante de sus siglas», advirtió. Y aseguró que una de las consecuencias del ascenso de su partido es que «se han acabado todos estos años con el nombre de Cartagena por el fango».

Como ocurre en otros muchos municipios, Cartagena también tendrá en su nueva corporación a representantes de los dos partidos emergentes: Ciudadanos y Podemos, éste a través de su marca local Cartagena Sí Se Puede. Ambos obtuvieron tres concejales, aunque la primera formación estuvo a punto de conseguir un cuarto.

El líder del 'partido naranja', Manuel Padín, irrumpió con fuerza gracias al tirón de su líder nacional, Albert Rivera, pero sin la potencia suficiente para ser por sí solo bisagra entre el PP y el resto de los partidos.

Cartagena Sí Se Puede capitalizó el voto útil de la izquierda y del descontento que forjó hace cuatro años el movimiento 15-M. Lo hizo a costa de Izquierda Unida, invisible dentro de la coalición Ganar Cartagena. Esa candidatura, liderada por el exsindicalista José Luis Romero de Jódar, fue la otra gran perdedora de la noche dado que pasó de tener dos concejales a perder la representación municipal.

Ni UPyD ni Equo ni Vox ni el Partido Cantonal se acercaron a los votos necesarios para conseguir al menos un concejal, pese a que jugaron un papel destacado durante la campaña electoral.

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