Eduardo, el «querido compañero»

José Antonio Alonso, en Cartagena (izda.) y Eduardo Zaplana, acudiendo a declarar a un juzgado./J. M. Rodríguez / AGM y EFE
José Antonio Alonso, en Cartagena (izda.) y Eduardo Zaplana, acudiendo a declarar a un juzgado. / J. M. Rodríguez / AGM y EFE

La UCO desvela cómo el exalcalde Alonso y el expresidente valenciano se coordinaron en 2013 para vender trabajos de reputación 'on line' a la entonces alcaldesa madrileña Ana Botella. Los investigadores afirman que existen múltiples indicios de un presunto delito de tráfico de influencias

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

«Querido compañero. Tu secre ya tiene el perfil de Ana». Día 2 de agosto de 2103. 9.46 horas de la mañana. José Antonio Alonso, exalcalde socialista de Cartagena, empresario de infinitas facetas y presunto conseguidor de la 'trama Púnica', ya se ha puesto en marcha. No importa que sea agosto. Ni que sea una hora algo temprana para unas fechas en los que se acostumbra a trasnochar. Alonso no se relaja. No escucha los cantos de la pereza. Es probable que para ese momento ya se haya leído los periódicos del día, que recogen en sus portadas el resultado de la comparecencia en el Congreso del presidente Mariano Rajoy, que el día antes se ha visto obligado a dar algo parecido a explicaciones por el 'caso Bárcenas': «Cometí el error de creer en un falso inocente».

Los líos que, por mor de la corrupción, cercan al PP no tienen efecto disuasorio alguno para quien un día empuñó el bastón de mando del Consistorio cartagenero. Sus contactos son un tesoro. Y uno como el de Eduardo Zaplana no tiene precio. A lo mejor está un poco feo ir buscando atajos por el ancestral sistema de «tengo un amigo que...». 'But business are business. Do you get it, brother?'.

Los trabajos propuestos consistían en la creación y mantenimiento de hasta 21 diarios digitales en distritos de Madrid, que se dedicarían 'full time' a publicar solo noticias positivas sobre Ana Botella

Alonso le rebota a su socio Alejandro de Pedro el mensaje que le acaba de remitir al exministro y expresidente valenciano. Y allí se queda. En el móvil. Hibernando. Aguardando a que un año y pico después el juez Eloy Velasco efectúe el disparo de salida de la 'Operación Púnica' y los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detengan al dueño del aparato, intervengan el chisme y, meses más tarde, le vacíen las tripas y empiecen a armar el puzzle de SMS, whatsapp y correos electrónicos que permitirá desentrañar los negocios -algunos de ellos, al menos- que el informático y 'Mister Proper' de reputaciones ajenas se traía entre manos con la inestimable ayuda de Alonso y, mira tú por dónde, parece que también con la de un antiguo líder popular.

Un buen lavado de imagen para la alcaldesa madrileña

Un informe de la UCO, incorporado a las diligencias del 'caso Púnica' el pasado noviembre, ofrece datos inéditos sobre la manera en que dos de los principales encausados por esta presunta trama de corrupción, Alejandro de Pedro y José Antonio Alonso, se coordinaron supuestamente con Eduardo Zaplana para convencer a la entonces alcaldesa de Madrid, la popular Ana Botella -esposa del expresidente José María Aznar- de que debía contratar unos trabajos para mejorar su imagen pública. Zaplana habría actuado como enlace entre los presuntos socios 'púnicos' y el matrimonio Aznar, a juzgar de lo que se desprende del ingente volumen de mensajes intervenidos por los investigadores. Como el del 30 de julio de 2013, que De Pedro envía a un alto directivo de banca para informarle de que unas semanas más tarde tiene que desplazarse a Marbella. «Igual voy la semana del 20. He quedado con tu amigo David (Marjaliza, otro de los principales investigados de la trama), con Zaplana y los Aznar para cenar».

El presupuesto por esos servicios ascendía hasta los 129.192 euros y los presuntos miembros de la trama proponían facturar como publicidad o «algo en la línea de turismo»

Los impulsores de la propuesta para blanquear la reputación de Ana Botella no pierden el tiempo. El 2 de agosto es cuando Alonso ya hace saber a Zaplana que le ha remitido «el perfil de Ana», y el día 7, De Pedro se pone en contacto con el exministro para seguir dando pasos. «Hola, Eduardo. Soy Alex, amigo de José A. Alonso. Le envié a M. (secretaria de Zaplana) el informe de Ana. Yo estaré en Estepona sobre el 26-27. He quedado con Paco Granados (otro ilustre encausado). Lo comentaba por si existiera la posibilidad de vernos en esas fechas, tal y como comentaste. Un abrazo».

«Su imagen es preocupante y es de total urgencia atajarlo»

El informe de percepción que De Pedro ha remitido a Zaplana, a través de su secretaria personal, concluye que «principalmente por el evento de las olimpiadas, Ana Botella tiene un elevado índice de búsquedas en Google y la imagen que a día de hoy internet presenta de ella es verdaderamente preocupante. Por lo tanto creo que es de total urgencia empezar a atajar el problema».

Lo que el experto informático y administrador de Eico On Line propone es establecer una estrategia de reputación, en la que un grupo de webs propias se dediquen a difundir noticias positivas de la alcaldesa madrileña para así, de forma artificial, situar esas informaciones por delante de las negativas cuando se hace una búsqueda en internet. De Pedro ofrece, en concreto, poner al servicio de Botella y de su reputación una red de 100 cabeceras digitales.

Cuando se va aproximando la fecha que se ha fijado como referencia, el informático insiste. Así, el 16 le envía este mensaje: «Hola Eduardo, soy Alejandro. La semana que viene estoy en Estepona. Sería posible montar la reunión que me comentaste?». La respuesta de Zaplana tarda diez horas en llegar, pero es taxativa: «Te arreglo la cita y te llamo. Un abrazo».

Varios whatsapp que salen del móvil de De Pedro hacia distintos interlocutores apuntan a que el encuentro se ha cerrado. «El jueves estoy con Aznar. Voy a su casa de Estepona», le dice a uno. «Zaplana me ha puesto una reunión en casa de Aznar el jueves o viernes. Aún no lo tengo cerrado», comenta a otro.

De Pedro, a un banquero: «Pues igual voy la semana del 20. He quedado con tu amigo David, con Zaplana y los Aznar para cenar» (11/8/2013)

Alonso, a Zaplana: «Querido compañero. Tu secre ya tiene el perfil de Ana» (2/8/2013)

De Pedro, a Zaplana: «Hola, Eduardo. Soy Alex, amigo de José A. Alonso. Le envié a M. el informe de Ana. Yo estaré por Estepona sobre el 26-27. Lo comentaba por si existiera la posibilidad de vernos esas fechas con Ana» (7/8/2013)

De Pedro, a la secretaria de Zaplana: «Hola M., tal y como comenté a Eduardo te hago llegar el informe de percepción sobre la sra. Botella» (1/8/2013)

Zaplana, a De Pedro: «Te arreglo la cita y te llamo. Un abrazo» (18/8/2013)

De Pedro, a Francisco Granados: «Zaplana me ha puesto una reunión en casa de Aznar jueves o viernes. No lo tengo aún cerrado» (20/8/2013)

De Pedro, a Alonso: «José, deberías cerrar con Zaplana el dinero del proyecto» (28/8/2013)

De Pedro, a Zaplana: «Eduardo, ya he estado con Elena (secretaria de Ana Botella), creo que ha salido encantada». (28/8/2013)

De Pedro, a un amigo empresario: «Ya he cerrado con Aznar. Y con Zaplana». (7/9/2013)

Alonso, a Zaplana: «Compañero, Elena de Ana desayuna mañana con Alex y nos urge que empecemos». (17/9/2013)

Zaplana, a De Pedro: «Abordaré la cuestión que tengo pendiente y te fijaré una cita con ella». (24/10/2013)

Los UCO consideran, del análisis de toda la documentación, que la cita tiene lugar el 26 de agosto, lunes. El día 28, De Pedro envía un correo a su socio José Antonio Alonso, dándole las buenas nuevas. «José, te he llamado para comentarte que la semana que viene, ya que no estoy, debería de cerrar con Zaplana el dinero del proyecto, ya que me ha comentado Elena (jefa de prensa de Ana Botella) que empecemos».

Y le hace saber que le ha propuesto dos proyectos distintos: uno que solo consiste en mejorar la reputación 'on line' de la alcaldesa, y otro en la creación de una red de diarios digitales por distritos, que se dedicarían a difundir noticias positivas sobre Ana Botella. «Según Elena, la percepción (de los ciudadanos) es malísima y la idea le ha encantado».

Seguidamente, le recuerda a Alonso unos datos que resultan clave para entender la forma de actuar de la red y cómo esos trabajos personales de lavado de imagen se acababan cargando supuestamente a las arcas públicas. «Entiendo que Eduardo pueda preguntar formas de facturar. Las típicas que estamos haciendo son: desde Eico, consultorías para la mejora de reputación del Ayuntamiento o definición de planes de comunicación 'on line', o desde Madiva podemos facturar en concepto de campañas de publicidad, tanto para el diario de madridactualidad.es como para el resto de diarios».

Curiosamente, esta última forma de facturar es la misma que los investigadores consideran que se utilizó para cargar al Ayuntamiento de Cartagena los trabajos de reputación para la entonces alcaldesa, Pilar Barreiro. De Pedro habría utilizado el diario digital cartagenanoticias.es para publicar informaciones favorables a Barreiro y los costes se habrían abonado presuntamente como 'banners' (ventanas) de publicidad por las fiestas de Cartagena.

Las labores de blanqueo reputacional serían más o menos efectivas, pero desde luego no eran baratas. El presupuesto que los presuntos líderes de la 'trama Púnica' le pasan a la secretaria de Ana Botella van desde los 6.000 euros mensuales por la campaña básica hasta un total de 129.192 euros por la creación y mantenimiento de 21 diarios digitales dedicados en cuerpo y alma a glosar la gestión de la primera edil madrileña.

Empiezan a publicar noticias sin cerrar el presupuesto

Los datos recabados por los agentes de la UCO indican que el 28 de agosto, la secretaria de Ana Botella ya ha dado el visto bueno para iniciar los trabajos, aunque todavía no estaba cerrado el presupuesto. En septiembre, un grupo de diarios digitales ya están difundiendo las notas que desde la Alcaldía se le hacen llegar a De Pedro. Este anima a una periodista muy cercana a los Aznar a ayudarle a mover el cotarro. «Ya he empezado con Ana. Si te apetece mover esta noticia...», y le envía el enlace de madridactualidad.es. La maquinaria está en marcha a través de webs de Majadahonda, Torrejón, Valdemoro, Alcobendas, Coslada, Móstoles, Alcalá de Henares, Leganés, Arganda, Collado Villalba...

En septiembre, un cierto nerviosismo empieza a extenderse entre De Pedro y Alonso, pues hay que seguir avanzando en la estrategia y, sobre todo, hay que cerrar el presupuesto y la forma de facturación. Y eso sigue en el aire. El 17 de septiembre, Alonso interpela a Zaplana: «Compañero, Elena de Ana desayuna mañana con Alex y nos urge que empecemos. ¿Qué le decimos? Un abrazo». La respuesta es, como siempre, concisa: «Empezar y hablamos. El jueves podíamos ir a ver las oficinas. Podéis?».

A lo largo de octubre, De Pedro insiste al exministro sobre Ana Botella. «He quedado con ella y con más gente para estrategia. Abordaré la cuestión que tengo pendiente y te fijaré una cita con ella», le responde el día 24. El informático no pierde comba. «Disculpa, Eduardo. ¿Con Fabra (Carlos, presidente de la Comunidad Valenciana) hay alguna novedad?». Nuevamente, una respuesta telegráfica. «Te busco la cita».

Llega diciembre y los socios siguen sin haber facturado. El día 4 de ese mes, Alonso hace saber a De Pedro que «esta mañana he estado con E.Z. (Eduardo Zaplana) y (...) le he insistido en la importancia y urgencia de concretar nuestros servicios, presupuesto y cobro a A.B. (Ana Botella). Se ha comprometido en que me contestará entre mañana y el lunes».

El 10 de enero, De Pedro le hace saber al financiero de sus empresas que «ayer vendí 60.000 al Ayuntamiento de Madrid». Numerosos documentos, intervenidos por los UCO, indican que esa era la cantidad que se iba a facturar por los trabajos de «reputación personal» de Ana Botella. Pero la trama quiere más. «Tal y como está Ana, o meto una persona SEO a 'full' (a tiempo completo) o no vamos a conseguir nada. Lo otro ayuda pero a largo plazo. Ana como viste está mal y el ataque en internet sobre posicionamiento es constante», le insiste a la secretaria de la alcaldesa.

Llega febrero y todavía no se ha hallado la forma de facturar. «Necesito que me digas de qué manera podemos facturar los 60.000 euros que me comentaste», ruega De Pedro, que propone un plan de publicidad, un contrato de patrocinio de los diarios digitales de los distritos y hasta «hacer algo en la línea de turismo». En marzo surge la posibilidad de activar «un plan B». Y poco después de que De Pedro haga tales referencias, la empresa Madiva de la 'trama Púnica' logra convertirse en subcontratista de un contrato público que el Ayuntamiento madrileño había otorgado a Irismedia.

Los UCO, analizando más documentos intervenidos en las sedes de las empresas de De Pedro y Alonso, llegan a la conclusión es que «la compensación que se recibe por los trabajos realizados es la inclusión de Madiva como subcontratista de unos contratos municipales, de tal modo que los trabajos reputacionales realizados en principio a favor de Ana Botella se ven supuestamente sufragados a través de un contrato público con otro objeto». Entre las percepciones recibidas de Irismedia figuran 6.690 euros por mantener un 'banner' en el diario madriddigital.

De Pedro hizo su propuesta porque medió Zaplana

Las conclusiones con las que la Unidad Central Operativa (UCO) cierra su informe, remitido al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, son taxativas. «Queda patente que Alejandro de Pedro tuvo ocasión de presentar una propuesta de servicios en materia de reputación 'on line' a la exalcaldesa de Madrid, Ana Botella, en el verano de 2013, gracias a la intermediación de Eduardo Zaplana. En los contactos de De Pedro con Zaplana ocuparía un papel importante José Antonio Alonso Conesa, que sería el que pondría inicialmente a ambos en contacto y a posteriori trataría de desbloquear la parálisis en la concreción y financiación de proyecto con la jefa de prensa de la alcaldesa de Madrid».

En base a todo ello, los investigadores consideran que existen indicios de presuntos delitos de malversación en De Pedro y de tráfico de influencias en Alonso y su «compañero» Eduardo Zaplana.

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