Las nuevas plantas solares de Soltec darán tanta electricidad como un reactor nuclear

Montaje de una de las centrales fotovoltaicas de Soltec en Atacama, Chile. /
Montaje de una de las centrales fotovoltaicas de Soltec en Atacama, Chile.

La empresa de montaje de centrales fotovoltaicas, con sede en Molina, vuelca su actividad en América ante el parón del mercado nacional

J. C. HERNÁNDEZ molina de segura

El Dorado en energía solar no anda muy lejos del que buscaban los conquistadores. Lo sabe bien Soltec, empresa especializada en plantas fotovoltaicas que ha optado por expandirse en Latinoamérica tras el parón sufrido en España.

Solo en Chile ha montado cuatro centrales que este año sumarán 170 megavatios de potencia, a la que se unirá el año que viene una macroplanta de 160 megavatios. El siguiente paso serán Brasil, Perú, México y EE UU, sin perder el ojo a África.

La empresa calcula que las nuevas centrales que construya y equipe de aquí a 2020 sumarán más de 1.000 megavatios de potencia. Esto es, generarán tanta electricidad como un reactor nuclear. Para entonces prevé una facturación anual de 150 millones de euros.

Soltec, con sede en Molina de Segura, nació en 2004 al calor del boom de las energías renovables. Su apuesta por tecnología propia (tiene siete patentes aprobadas y otras doce en tramitación) y, en concreto, sus sistemas de seguimiento solar para los paneles abrieron a la empresa un amplio mercado dentro de la Región. Para 2008 ya estaba facturando 90 millones.

Suyas son muchas de las coberturas solares que cubren techumbres de fábricas (Adhesivos Orcajada, Lealplast y Zukan, por ejemplo), cooperativas (Gregal), invernaderos (en San Pedro del Pinatar), así como aparcamientos (campus de Espinardo); también centrales como la de La Alcayna, El Cañarico y Corvera. Su proyecto más reciente es la planta de abastecimiento energético de la Comunidad de Regantes de Campotéjar.

Con la crisis y el cuestionamiento de las primas a la energía fotovoltaica vino el parón. «El periodo entre 2009 y 2011 fue terrible», admite Raúl Morales, gerente de Soltec. Entonces se inició el salto al exterior. Empezó en Italia, con media docena de pequeñas plantas de un megavatio de potencia cada una. Siguió en Israel, con una central de seis megavatios en Timna, y otra en Marruecos para dar energía a sistemas de riego.

Con la experiencia ganada en esos países, Soltec aterrizó en Chile. Raúl Morales destaca que se trata de un país con una energía muy cara, al tiempo que en Atacama tiene la mayor cantidad de horas de sol del mundo (los niveles de irradiación superan entre un 30% y 40% a los de países como España e Italia). «Con los precios actuales de la energía fotovoltaica, lo raro sería que no lo aprovecharan. De hecho, las plantas solares se construyen allí sin subvención alguna», añade.

En Chile, Soltec ensambló y equipó una primera planta en Diego de Almagro, de 12 megavatios de potencia. Luego otra en Taltal, de 18 mw; una segunda en el mismo lugar de 60 mw y en marzo iniciará una tercera, de 80 mw. El resultado ha sido tal que el año que viene participará en la construcción de una macrocentral en Antofagasta de 160 mw. Esto es, 330 megavatios en total. Solo en el país andino Soltec facturará este año 60 millones. «Somos muy optimistas respecto a 2015 -afirma Fernando Sánchez, gerente de la filial de Soltec en Chile-. El mercado está muy activo y estamos participando en procesos competitivos por varios cientos de megavatios. Nuestro objetivo es consolidarnos allí como líderes en suministro e instalación de seguidores solares».

Pero los esfuerzos de Soltec no se limitan a Chile. La empresa ya ha entrado en Brasil donde, a medio plazo, espera montar plantas que sumen al menos 300 megavatios. Una cantidad similar proyecta hacer en Perú. En México confía en llegar a 160 megavatios. Y ya tiene preparada una delegación en Los Ángeles para acometer proyectos en el oeste de Estados Unidos «donde ya hay una gran disposición favorable a la energía solar», recalca Raúl Morales.

Calcula que las plantas montadas en el extranjero acabarán sumando un gigavatio de potencia para 2020, tanto como la central nuclear de Cofrentes, la más moderna de España. En comparación, en Murcia solo hay instalados 430 megavatios de potencia de energía fotovoltaica.

Igualmente tiene Soltec su punto de mira en Marruecos, Túnez y Argelia. «Son países con enorme potencial en generación de energía solar, en los que hay que estar presentes tarde o temprano», subraya su gerente, si bien matiza que no es fácil acceder a un mercado nuevo: «Trabajar cada uno de ellos lleva una media de dos años».

Tecnología propia

Las mayores bazas de Soltec consisten en su inversión en I+D -no menos de un millón de euros al año- y ofrecer una solución integral para quien desee una planta solar: suministro, instalación, puesta en marcha y mantenimiento de los equipos. Esto es, llave en mano. «Sin embargo -puntualiza Morales-, eso solo es posible con centrales de hasta 30 megavatios. Los proyectos que van más allá requieren varias llaves en mano a la vez mediante subcontratas: obra civil, estructuras, paneles, equipos...».

En este caso, la empresa se ha abierto camino en Chile mediante sus sistemas de seguimiento (SF Utility), que guían los paneles de forma sincronizada con la trayectoria del sol. De ese modo, la central llega a generar hasta un 30% más de electricidad que una instalación de paneles fijos.

Soltec cuenta actualmente con una plantilla de 150 trabajadores y tiene delegaciones en Italia, Dinamarca, Israel, China y Chile. En breve abrirá filiales en Brasil, Perú y EE UU.