Miras y oposición discrepan en un balance de la legislatura con duros reproches

Fernando López Miras, este jueves, en la Asamblea Regional./Antonio Gil / AGM
Fernando López Miras, este jueves, en la Asamblea Regional. / Antonio Gil / AGM

En una última sesión de control con un marcado acento preelectoral, el presidente regional apela a la «experiencia en la buena gestión» del PP

EFE / EPMurcia

El presidente regional, Fernando López Miras, hizo este jueves un balance de legislatura «muy positivo», adjetivo rebatido en un pleno del Parlamento regional marcado por duros reproches de la oposición, que lo ha acusado de no haber resuelto las carencias en empleo, pobreza y listas de espera sanitarias.

En una última sesión de control con un marcado acento preelectoral, López Miras apeló en varias ocasiones a la «experiencia en la buena gestión» del PP y ha dicho que «solo es posible» avanzar en una «región mucho mejor» con la continuidad de ese partido al frente del palacio de San Esteban.

Achacó a la acción del Gobierno y a la sociedad civil que la Región de Murcia haya vuelto a cifras de empleo anteriores a la crisis, batido el récord de exportaciones, bajado impuestos, logrado abrir el aeropuerto de Corvera y «avanzado en obras de la renovación de la red ferroviaria».

López Miras vaticinó que seguirá de presidente: «Me pongo a disposición de los diputados que formen parte de esta cámara a partir de junio en el primer pleno de control de la décima legislatura».

Frente a las acusaciones del PSOE de seguir siendo dependiente de su predecesor, Pedro Antonio Sánchez, dijo que su «autonomía» es la del millón y medio de murcianos frente a la de los socialistas, a los que acusó de haber «claudicado» ante el Gobierno central, que quiere «cerrar» el Trasvase Tajo-Segura y continuar con el «injusto» sistema de financiación autonómica.

En su comparecencia en el Pleno, López Miras preguntó al PSOE si «tiene autonomía para responder a los socialistas de Castilla-La Mancha cuando quieren cerrar el Trasvase». «No les he oído hablar. Ni una protesta. Ni un comentario. Firmaron rápidamente el Pacto Regional del Agua porque gobernaba Rajoy, pero en cuanto hubo cambio en la Moncloa, qué rápido lo guardaron en el cajón», recriminó.

El presidente regional dejó claro que es a los murcianos a los que debe su Gobierno, y por lo tanto debe resolver sus problemas, «muchos de ellos creados por un Gobierno socialista, que no sé si tiene autonomía de los separatistas de Waterloo, de Bildu o de Podemos, pero que niega la financiación a los murcianos para que puedan recibir igual atención sanitaria, iguales prestaciones sociales, igual educación». «No creo que puedan presumir ustedes de autonomía cuando no les he oído criticar que sus presupuestos se negocien en una cárcel. O cuando su delegado del Gobierno, el amigo de Pedro Sánchez, fue el único socialista de España que alabó la figura del relator», remarcó.

En materia sanitaria, rebatió las críticas del portavoz de Ciudadanos, Miguel Sánchez, en la gestión de las listas de espera y calificado como «éxito colectivo» que la quirúrgica haya bajado de 109 días en 2015 a 82 en 2018 y la de consulta de especialistas, de 62 a 53 en el mismo periodo, por debajo ambos indicadores de la media nacional. Sánchez criticó que haya consultas cerradas en el Altiplano, Cieza y el Mar Menor, diferencias de hasta dos meses en esas listas entre áreas de salud, por lo que «los murcianos no son iguales» en este terreno.

Los momentos más crispados en el hemiciclo correspondieron a las preguntas del PSOE y de Podemos y tras mostrar su «alegría» por la salida del portavoz socialista, Joaquín López, de la Asamblea Regional, López Miras ha espetado al de Podemos, Óscar Urralburu, que es «lo más parecido a los cuatro jinetes del Apocalipsis que desfilan en Viernes Santo por la avenida de Juan Carlos I de Lorca».

Joaquín López afirmó que, tras la dimisión de Pedro Antonio Sánchez, López Miras ha representado la persona «que pasaba por ahí» y ha seguido la «tutela permanente» de su predecesor para ser el «testaferro en decisiones que todos sabemos que no ha tomado solo». «No ha tenido autonomía para decidir sobre la región, no se ha defendido el interés general y ha buscado permanentemente el enfrentamiento con los demás para justificar sus vergüenzas», remarcó el socialista. «Ha sido leal a quien le puso aquí, pero no a la ciudadanía, que merece un presidente sin ataduras», añadió después.

En esa misma línea, Urralburu lo acusó de estar «más entretenido en las guerras internas» del PP que en resolver los problemas de la Región, entre los que enumeró los altos índices de fracaso escolar, pobreza infantil y violencia machista. «Mucha gente se imagina un Gobierno sin el PP», afirmó antes de anunciar que su partido va a «terminar la tarea de enviarle a la oposición» y de que haya un nuevo Ejecutivo que apueste por una región con «ilusión y creativa».

Frente a la oposición, el portavoz del PP, Víctor Martínez, remarcó que, pese a ser una legislatura «complicada», el Gobierno regional cumplió sus compromisos, como bajar impuestos, crear empleo y «pelear y garantizar el agua».