Dos de cada diez trabajadores se encuentran en riesgo de exclusión

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

Las desigualdades que sufre la Región abren brechas en todas direcciones: territorio, género, edad y estudios. Los menores de 16 años, los jóvenes de hasta 29 años y los mayores de 65 lideran las tasas de riesgo de exclusión. Así, cuatro de cada diez mujeres mayores viven en la pobreza o su realidad es tan precaria que pueden caer en cualquier momento en esa situación. También la formación influye: seis de cada diez habitantes de la Región en riesgo de exclusión cuentan con estudios inferiores a Primaria, mientras solo uno de cada diez graduados universitarios se halla en esa situación.

Los parados representan uno de los colectivos más vulnerables, pero los autores advierten de que «el trabajo no es una garantía frente a la pobreza, lo que pone de manifiesto la baja calidad del empleo y la insuficiencia de los salarios para cubrir las necesidades básicas de las personas». En concreto, dos de cada diez personas ocupadas se encuentran en riesgo de pobreza. El estudio refleja también una brecha de género. La tasa femenina de pobreza rebasa en casi tres puntos la masculina, una tendencia que se confirma en todas las comarcas y ciudades.

Sin ordenador ni vacaciones

La investigación revela, además, que uno de cada tres murcianos no puede irse al menos una semana de vacaciones al año. El 14% reconoce retrasos en el pago de la hipoteca, el alquiler o los recibos de gas, agua o luz. Al 16% de los encuestados, sus ingresos no les dan para comprarse un ordenador, y el 6,1% no puede comer carne, pollo o pescado al menos cada dos días por falta de recursos. Las carencias alimentarias son más significativas en el Altiplano y la Huerta de Murcia, mientras en el Noroeste y el Río Mula hay más hogares que no pueden mantener una temperatura adecuada. En el Valle del Guadalentín y municipio de Murcia hay mayor proporción de vecinos que no pueden afrontar los gastos relacionados con la vivienda, como la hipoteca o los recibos.

La vivienda es uno de los principales indicadores de pobreza. El 16% de los hogares de la Región no cumplen unas mínimas condiciones, al presentar goteras, humedades o podredumbre.