Detenido en su casa de Abanilla el empresario Evedasto Lifante, que llevaba dos años huido de la justicia

Evedasto Lifante, en una imagen de 2016, tras comparecer en el juzgado. /Fran Manzanera / AGM
Evedasto Lifante, en una imagen de 2016, tras comparecer en el juzgado. / Fran Manzanera / AGM

La Agencia Tributaria y Aduanas han logrado dar con su paradero y ahora deberá cumplir 4 años y 3 meses de cárcel

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Evedasto Lifante, el conocido empresario de los áridos que se encontraba más de dos años en busca y captura, fue detenido este martes en su casa de Barinas (Abanilla), en una operación llevada a cabo por la Agencia Tributaria En estos momentos se está procediendo al registro de su finca, en busca de bienes con los que tratar de cubrir la millonaria condena por responsabilidad social que se le impuso en su día por delitos contra la Hacienda Pública, por los que deberá cumplir ahora cuatro años y tres meses de prisión.

El titular del Juzgado de lo Penal número 6 de Murcia, Antonio Alcázar, tenía dictada una orden de busca y captura e ingreso en prisión desde que Lifante escapó para tratar de no cumplir al condena de cárcel que le había sido impuesta. En concreto, se trataba de sendas condenas de dos años y seis meses y de dos años y nueve meses, por dos delitos de fraude fiscal.

La sentencia estableció que Evedasto Lifante y su empresa Yacimientos del Mediterráneo SL eludieron en los años 2005 y 2006 el pago a Hacienda de casi 1,9 millones de euros. En concreto, 700.007 euros en el primer ejercicio y 1.186.068 en el segundo, en ambos casos por no haber realizado las autoliquidaciones por el Impuesto de Sociedades (IS). Estos fraudes fiscales tenían su origen en las operaciones de compraventa que Lifante efectuó en torno a una zona de monte situada en el partido de La Zarza, en el término de Abanilla, con una superficie de 259 hectáreas, que oculta unas envidiables reservas de mármol.

Como consecuencia de esos impagos al fisco, el juez le impuso las mencionadas penas de cárcel y el pago de una multa de tres millones de euros y de una indemnización de 1.886.076 euros. En total, algo más de cinco años de talego y algo menos de cinco millones de euros.