Los despidos colectivos se disparan y dejan sin trabajo a casi 500 asalariados

Los despidos colectivos se disparan y dejan sin trabajo a casi 500 asalariados

Los afectados por estos expedientes de regulación se multiplican por ocho en el primer semestre, frente al descenso nacional

Zenón Guillén
ZENÓN GUILLÉN

El mercado de trabajo muestra signos evidentes de debilidad en la Región por mucho que se quiera ver el vaso medio lleno. Los último datos de paro registrado de agosto así lo refrendaron la pasada semana, aunque la evolución interanual siga arrojando un saldo positivo en cuanto a la creación de puestos laborales. Así, las estadísticas de regulación de empleo en el primer semestre del año no dejan lugar a las dudas, con casi medio millar de trabajadores murcianos afectados por estos procesos, habiéndose multiplicado por ocho el número de los incluidos en despidos colectivos en relación al pasado ejercicio.

En total, 542 personas aparecen contabilizadas en Murcia en expedientes de regulación de empleo (ERE), sobre un total de 26.763 en España, de las que 489 se quedaron sin trabajo por procedimiento de despidos colectivos en sus empresas entre los meses de enero a junio. Esta última cantidad llega a suponer un incremento espectacular, de hasta un 743,1%, si se compara con los apenas 58 afectados en el mismo periodo del año anterior, tal como contabilizan los resultados provisionales que maneja el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

En este sentido, hay que tener en cuenta la influencia que ha tenido el ERE en BMN -antigua Cajamurcia-, tras su adquisición por parte de Bankia, ya que representa un número importante de trabajadores en la Región, 278 sobre los 2.000 pactados del conjunto de su red financiera en España. Además, dicho proceso se ha materializado ya en casi un 87%, estando previsto que concluya en su totalidad antes de que termine el año. En cualquier caso, es innegable que los despidos en Murcia se habrían cuadruplicado igual, descontando el factor de Bankia.

Aún descontando el ajuste de plantilla en Bankia, las salidas se habrían cuadruplicado

En cambio, el personal dentro de suspensiones temporales se reduce en un 19,7%

La evolución negativa en territorio murciano en cuanto a despidos colectivos contrasta más si cabe con la tendencia nacional, ya que en el conjunto del país se vieron inmersas exactamente 10.773 personas, lo que supone un 7% menos en la comparativa interanual.

Una tendencia de ajuste que se repite igualmente en el caso de la suspensión de contratos -13.870-, con una reducción del 10,6%; así como también en cuanto a la reducción de jornada, que se sitúan en 2.110, lo que marca una caída del 41,10%.

En el ámbito regional, el balance también es muy parecido en cuanto a damnificados por suspensiones de contratos, con un registro definitivo de 49 trabajadores en los primeros seis meses, con una reducción del 19,7% -nueve puntos por encima de la media española-; mientras que los perjudicados por reducción de jornada son solo cuatro, un 94,8% menos.

Hay que tener en cuenta que el despido colectivo ha sido un elemento fundamental en la destrucción masiva de empleo en la última década, especialmente a partir de la reforma legislativa del Estatuto de los Trabajadores en 2012, que suprimió la necesidad de aprobación por parte de la autoridad laboral de los ERE.

Del total de afectados por regulaciones a nivel nacional, el 51,8% se corresponde con casos de suspensión temporal de contratos; el 40,3% con despidos colectivos; y el 7,9% con reducción de jornada. Mientras que en el ámbito regional, ese reparto porcentual varía de forma significativa, ya que los despidos colectivos acaparan la casi totalidad de trabajadores, con el 90,2%, mientras que la suspensión temporal es para un 9%; y la reducción de jornada solo representa el 0,7%. Por sexo, el 68,5% de los trabajadores inmersos en estos procesos son hombres y el 31,5% son mujeres.

Menor incidencia

En todo caso, los índices de incidencia en cuanto al número de trabajadores afectados por cada 1.000 afiliados en alta revelan que la Región se encuentra entre las comunidades con un menor impacto, con 1,19 personas al cierre de junio. Y, a pesar de crecer un 0,75, solo la superan Castilla y León (0,99), Andalucía (0,73), Extremadura (0,61) y La Rioja (0,54).

En cambio, entre las autonomías con un mayor número de personas afectadas en regulaciones, se encuentran Asturias, en primer lugar, con 4,34 trabajadores por cada mil; Madrid (3,43), y Navarra (3,33). La media española es de 1,81.

Con todo, no debe olvidarse que los despidos colectivos suponen solo una parte minoritaria de las extinciones de la relación laboral ocurridas, ya que el mecanismo más utilizado por las empresas es la finalización de contratos temporales, al producirse ocho de cada diez extinciones por esta vía. Le siguen en importancia los despidos individuales, que suponen algo más de 10%.

Fundamentar las causas

Las condiciones de un despido colectivo se deben fundamentar en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, en un período establecido de extinción del contrato de trabajo de 90 días, afectando a diez trabajadores en las empresas con menos de 100 empleados; al 10% de la plantilla en aquellas entre 100 y 300 asalariados; y 30 trabajadores en empresas con más de 300 personas. En despidos con cifras inferiores, se acude a la extinción del contrato por causas objetivas.

En el análisis del Ministerio para el conjunto del país, se constata que el número de empresas afectadas por la suma de procedimientos por despidos colectivos, suspensión de contrato y reducción de jornada sube a 1.122 sociedades (-27,1% sobre 2017).

El número de procedimientos finalizados con acuerdo representó el 90,7%, frente al 9,3% que lo hizo sin acuerdo. Asimismo, el total de trabajadores afectados, nueve de cada diez, lo estuvieron por procedimientos finalizados con acuerdo.

En la Región, se registraron durante el pasado año un total de 37 expedientes de regulación de empleo por parte de empresas, lo que supuso reducir a la mitad los ERE con respecto a los 72 de 2016. Como consecuencia de ello, hubo 311 trabajadores afectados al cierre del año, frente a los 737 de 2016.

Efecto por sectores

Por sectores de actividad, las estadísticas apuntan a que los trabajadores españoles más afectados por medidas de regulación de empleo en 2018, por cada 1.000 afiliados a la Seguridad Social, son las industrias extractivas, con un índice de 13,99, a pesar de registrar el mayor ajuste con respecto a 2017; seguida de las actividades financieras y de seguros, con un 10,89, que son las que más suben. En el caso de la agricultura se sitúa en un 5,16; y en hostelería, en 1,71 por cada mil trabajadores. A la cola se quedan la construcción y el comercio y reparación de vehículos, con 1,10 y 1,08, respectivamente.

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