Márquez vuelve a la curva de Lorenzo

Lorenzo (d) mira a Márquez en el GP de Jerez de 2013. /
Lorenzo (d) mira a Márquez en el GP de Jerez de 2013.

MotoGP llega a Jerez inmerso en un debate sobre los neumáticos y su futuro

MIGUEL SESÉMadrid

El Mundial de MotoGP de 2014 está lejos de ir sobre ruedas en varios asuntos. El último habla precisamente de la única parte de los ingenios que toca el suelo, con la decisión de Bridgestone de abandonar el campeonato al final de la próxima temporada, justo ahora que sus gomas están en el ojo del huracán por el desgaste desmedido que algunas monturas provocan en ellas y, sobre todo, por la poca flexibilidad de la que algunos se quejan como pretexto a sus malos resultados. El caso es que el abandono del primer fabricante mundial de neumáticos deja abierta la posibilidad, principalmente a Dunlop, de entrar en MotoGP con la carga de responsabilidad y exigencia que eso supone, y con el desafío para todos de tener que modificar cada uno de los parámetros de unos prototipos que están hechos para que la goma funcione y no al revés.

El otro caballo de batalla que recorre el 'paddock' en los tres grandes premios disputados es si alguien será capaz de detener la sangría que HRC está provocando en la cabeza de la clasificación general, con Márquez como monarca absoluto y Dani Pedrosa como el escudero perfecto. Los dos tienen motivos para estar contentos de que la siguiente cita sea Jerez, un circuito en el que ambos guardan recuerdos imborrables.

Dani no ha abandonado el podio del circuito andaluz en la última década, y se ha subido al cajón en todas y cada una de sus apariciones en MotoGP. Además, defiende la victoria alcanzada con brillantez en 2013, una prueba que pasaría a la historia con otros protagonistas.

Márquez y la curva de Lorenzo

Con Pedrosa por delante, los dos hombres llamados a disputar el campeonato se estaban batiendo en duelo por detrás. Marc, el novato cuya osadía no conoce límites y que venía de vencer por primera vez con las 1.000 cc y Jorge, el campeón que iba a defender con todo su cetro. Fue así hasta la última curva del sinuoso circuito español y que precisamente lleva el nombre de Jorge Lorenzo. el golpe de estado se fraguó de forma deliberada. Márquez vio hueco y entró absolutamente colado, topándose con la montura rival y mandándola recta para él poder entrar en trazada y sumar 20 puntos. Jorge, que salvó la caída y fue tercero, poniendo el grito en el cielo por el comportamiento de su rival, negándole el saludo y con la sensación interior de que se le empezaban a complicar las cosas. Fue una acción ruda, quizá merecedora de sanción, y que acabó por valer un mundial, pero tuvo incluso más valor simbólico que real. Fue el momento en el que Márquez le perdió el respeto a todo, su despegue definitivo hacia la gloria, y el preciso instante en el que Lorenzo abandonó la calma que le había proporcionado dos entorchados para sumirse en un tobogán de estados de ánimo que le llevó al cielo y al infierno a partes iguales. Ahora, un año después, todos los protagonistas vuelven al lugar del crimen. Márquez subido en un avión y con el Mundial encarrilado, y Jorge buscando un golpe de efecto que proporcione esperanza a la marca de los diapasones y a un campeonato que se debate entre las odas a Marc y los bostezos por la falta de emoción.

Fenati, a lo Márquez

Moto3 y Jack Miller sí están subiendo la temperatura del Mundial, algo a lo que Romano Fenati quiso unirse en Argentina, logrando la victoria de una forma muy parecida a la que le sirvió a Márquez para dar el golpe de estado en Jerez en 2013. El italiano ganó, Miller se supo defender y Álex Márquez le está quitando terreno a su compañero Rins como principal apuesta de las Honda y de Estrella Galicia. Todos ellos tienen mucho que demostrar este fin de semana. Entre medias estará Moto2, categoría dominada por la madurez de Tito Rabat y cuyos rivales muestran preocupantes signos de irregularidad. Es el caso de Viñales, que se fue al suelo tras brillar en Texas, y el de Luis Salom, aunque en clara línea ascendente. Tres españoles contra la rebelión de pilotos de medio mundo en las 600 cc. MotoGP llega a Jerez, Lorenzo y Márquez a la curva de su rivalidad y las otras dos categorías con las espadas en todo lo alto. Es la catedral del motociclismo español, el mejor lugar posible para resucitar el campeonato.