El Sevilla, ante la maldición de Guttmann

José Castro, presidente del Sevilla. /
José Castro, presidente del Sevilla.

El Benfica ha perdido sus siete finales desde hace medio siglo pero es favorito en Turín frente a un equipo hispalense que sueña con la 'tercera' Europa League

LUIS F. GAGOsevilla

Cuentan las leyendas transalpinas que el estadio donde este miércoles Sevilla y Benfica rivalizarán por la conquista de la Europa League, el Olímpico de Turín, es uno de esos campos que atrae a los viejos fantasmas. Unos manes que se sentarán en el cuarto anillo del feudo turinés para comprobar si lo místico sigue siendo un hándicap para las 'águilas'. Desde que Bela Guttmann lanzara su maleficio hace 52 años han perdido toda final que han disputado, cinco de Copa de Europa y dos de la UEFA. La última en la temporada pasada, ante el Chelsea. Los lusos claudicaron previamente frente al Milan dos veces (1963 y 1990), Inter (1965), Manchester United (1968), PSV (1988) y Anderlecht, en esta ocasión en la tercera competición continental de 1983.

La UEFA de Aitor

Miles de niños irán al colegio este miércoles en Sevilla con la camiseta de su club. Presumiendo ante otros chavales del orgullo que se siente al haber elegido una entidad que representará por toda la vieja Europa a la capital de Andalucía. Entre todos esos jóvenes imberbes habrá muchos que tendrán por vez primera conciencia de lo que es una final europea para los suyos. Comprenderán, cuando acabe el partido, el porqué de las lágrimas derramadas, para bien o para mal, por sus mayores en pasadas ediciones. Conocerán el sabor amargo de la derrota o el dulce néctar de la victoria. Porque los de Nervión jugarán con doce almas entusiasmadas por la noche.

Pero entre estos nuevos aficionados al sufrimiento del fútbol, a la emoción de los goles y el canto de un himno inmortal en las madrugadas sevillanas, se erige uno especial. Un niño de seis años y medio, nacido en el octubre de 2007, temporada recordada por todo sevillista porque cinco meses antes fue cuando se logró el segundo cetro continental. Será especial este encuentro en Turín ante el Benfica tanto tiempo después, porque este chico disfrutará de una final que pocos en su familia, antepasados y coetáneos, imaginaron que pudiera llegar. No ya una tercera vez. Sino incluso la primera. Quien cambió aquello fue su padre, el 27 de abril de 2006. Él es descendiente de aquel que cambiara para siempre la triste historia de una entidad centenaria. El que hiciera tronar un grito que se llevaba ahogando en muchas gargantas desde hacía medio siglo, entre sevillanas y cantos flamencos, en mitad de una Feria de Abril. Su progenitor era Antonio Puerta. El niño de poco más de seis que sufrirá en la noche del miércoles junto a su familia se llama Aitor. Aitor Antonio Puerta.

Ambas entidades lucharán por ser, aunque solo sea por unas horas, el equipo al que rindan pleitesía en toda Turín y que esa devoción se expanda por el resto de Italia. «En una final no hay favoritos», es la frase más repetida por el técnico lisboeta. Jorge Jesús lleva recordándolo desde que sus hombres eliminaran a la gran Juventus en el estadio que verá coronarlos como campeones si así lo dicta el destino. «Somos conscientes de que la historia nos tiene reservado algo especial", afirmó uno de sus profesionales. Luisao quiere tensión en los demás. Tampoco teme a las manidas maldiciones de las finales. «Si jugamos al cien por cien nos llevaremos el trofeo sin importar nada más», confirmó con rotundidad el jugador.

Será la segunda vez que ambos equipos se vean en una competición europea. El sino quiso que la primera participación en su historia de los sevillistas fuese hace 57 años frente a la entidad de Lisboa. El 19 de septiembre de 1957, en la ronda preliminar de la Copa de Europa, el Sevilla de Satur Grech venció en casa al Benfica del legendario Otto Glória por 3-1 y se clasificó gracias al 0-0 logrado en la vuelta durante su visita a tierras lusas. Aquella eliminatoria aún pervive en la mente de Vicente Pahuet, quien marcó el primer tanto en la ida. «Cuando los partidos terminaban, los equipos comían juntos. Ese día fue maravilloso», cuenta con aire de nostalgia para la UEFA un hombre que todavía espera que este segundo asalto vuelva a dirimirse del lado nervionense. Desde entonces el escudo imperial del Benfica decora junto a otra decena de equipos en el mosaico del estadio ubicado en Nervión. Un homenaje al estilo de la antigua Roma hacia los caídos bajo el yugo demoledor en Europa de un Sevilla que aspiraba a la grandeza pero que se quedó en el camino. Ahora vuelve a tener en este siglo una nueva oportunidad de terminar lo que empezó y nunca acabó.

Emery y el destino

El pretor elegido para escribir la nueva historia es Unai Emery, un hombre que se ha quitado una espina histórica personal en lo referente a las semifinales que disputa como entrenador. «Las finales están para ganarlas. Nos ha costado mucho llegar hasta aquí y no lo vamos a desaprovechar». Es el discurso elegido por el vasco, que ahora ve cómo puede pasar de estar siempre en la cola de león campeón a ser él la cabeza que sale triunfante con un título bajo sus dientes. «Está todo al 50% y tenemos nuestras propias armas", cita Rakitic para convencerse así mismo y a los demás. Muchos bajo la fragancia del Guadalquivir piensan que el derrotismo se ha instaurado de nuevo.

No confían en sus posibilidades, toda vez que el Sevilla no gana desde hace un mes. Ha perdido tres partidos (dos en Liga y uno en las semifinales de la UEFA ante el Valencia) y empatado otro. Números rojos que presagian noche aciaga en la lucha por el tercer cetro continental. Acostumbrada a la superstición, a Sevilla le quedaa aferrarse al legado misterioso de una leyenda mezclada con maldición. Puede que esta vez sea el fantasma de Bela Guttmann quien incline de nuevo la balanza hacia uno u otro lado mientras él lo observa todo en su posición privilegiada entre el graderío desde el cielo de Turín.

Alineaciones probables:

Sevilla: Beto, Coke, Pareja, Fazio, Moreno, Iborra, MBia, Carriço, Reyes, Rakitic y Bacca.

Benfica: Artur, Pereira, Luisao, Garay, Siqueira, Amorim, Sulejmani, Gaitán, Gomes, Lima y Rodrigo.

Árbitro: Felix Brych (Alemán).

Hora: 20.45 horas (Cuatro/Gol TV).