Noche de gloria para Alcaraz

Los jugadores del Atlético celebran un gol. /
Los jugadores del Atlético celebran un gol.

IGNACIO TYLKOMadrid

El modesto LHospitalet disfrutó de un empate inolvidable en el Calderón y no logró la victoria porque casi al final el esloveno Oblak, debutante en feudo colchonero, sacó una mano extraordinaria para salvar un autogol del rojiblanco Keita. Rubén Alcaraz, uno de esos jornaleros del balón que se ganan la vida por la durísima Segunda B, firmó un doblete en un feudo que parecía inexpugnable hasta que el pasado fin de semana venció el Villarreal. Alcaraz dejó casi en anécdota los dos goles de Mandzukic, para quien no existen choques de trámite y titular porque está sancionado para el próximo duelo de San Mamés, igual que su compañero Koke.

2 ATLÉTICO

Oblak, Gámez, Giménez, Lucas, Iván Pérez, Mario Suárez, Saúl, Koke (Carlos Ramos, min. 85), Cebolla, Raúl Jiménez y Mandzukic (Keita, min. 85).

2 HOSPITALET

Craviotto, Peque (Aleix, min. 74), José Rodríguez, Agustín, Merchán, Barrera, Alcaraz, Canario (Ranera, min. 61), Bueno, Rubén Carreras (Via, min. 80) y Méndez.

GOLES
1-0:min. 19, Mandzukic. 1-1:min. 67, Alcaraz. 2-1:min. 73, Mandzukic. 2-2: min. 84, Alcaraz.
ÁRBITRO
Melero López (Comité Andaluz). Mostró amarilla a Mandzukic, Cebolla, José Rodríguez
INCIDENCIAS
Partido de vuelta de dieciseisavos de final de la Copa del Rey, celebrado casi en familia. El Atlético se clasifica a octavos por un global de 5-2.

A pesar de que las gradas del Calderón estaban sin apenas público y de que el 0-3 de la ida invitaba a un encuentro tedioso, es harto complicado que un partido del Atlético sea de guante blanco. Lógico porque el Cholo Simeone exige máxima intensidad a sus futbolistas hasta en los entrenamientos de recuperación y porque el puesto está muy caro en el once titular de un equipo que no alcanza el nivel del curso pasado pero cuenta con más fondo de armario. Y LHospitalet no vino a Madrid precisamente de vacaciones, ni a repartir regalos o participaciones de lotería. Hubo más contactos, intensidad y disputas que buen fútbol.

Mención especial en los locales para Mandzukic, cada día más goleador y conectado a la filosofía de este Atlético. Se esfuerza para robar y tirar desmarques, y baja mucho para recibir y descargar. También es el primero que se esfuerza en labores defensivas, incluso para ayudara los laterales. Abrió la victoria antes de los 20 minutos, al aprovechar un balón que se quedó suelto dentro del área tras un mal disparo de Mario Suárez, y se ganó una tarjeta por porfiar y protestar. El croata no se arruga nunca. El resto, los habituales suplentes, que no se ganaron precisamente plaza entre los mejores.

Los colchoneros bajaron el ritmo tras el descanso y eso lo aprovecharon los catalanes para crecer, manejar bien el balón, presionar muy arriba y asomarse cada vez más al área local. Festejaron ya como un triunfo el primer empate provisional, fruto de un afortunado disparo de Alcaraz que golpeó en Saúl y sorprendió a Oblak. Apareció después la magia de Koke en sus centros y un sensacional movimiento y cabezazo en plancha de Mandzukic para poner el 2-1. Pero los catalanes no se rindieron y Alcaraz jamás se olvidará del tremendo disparo que se coló por el centro del marco del esloveno tras golpear en el travesaño. Premio para el esfuerzo de los humildes.