De Santomera a la selección catalana

Francisco Cánovas muestra fotos de su etapa azulgrana, en su domicilio de Santomera. :: vicente vicéns / agm/
Francisco Cánovas muestra fotos de su etapa azulgrana, en su domicilio de Santomera. :: vicente vicéns / agm

Francisco Cánovas jugó dos años en el Real Murcia y cuatro en el Barcelona; en el club catalán coincidió con Ramallets, César, Kubala y Basora

JUAN ANTONIO CALVO

Probablemente sea el exjugador barcelonista más longevo. A sus 88 años, Francisco Cánovas Candel (Santomera, 14 de mayo de 1927) tiene, futbolísticamente hablando, dos amores. El Murcia («por el que siento pasión») y el Barcelona («que concita todas mis simpatías»). Vive en su Santomera natal -de donde es cronista oficial desde el año 1999- y hace poco recibió un homenaje en 'la trobada' (reunión) de las peñas barcelonistas en la Región, donde se recordaron los cuatro años (de 1947 a 1951) que vistió la camiseta azulgrana en el viejo campo -ya derribado y sustituido por el Camp Nou a partir de 1957- de Las Corts.

Y pese a que no tiene más remedio que permanecer en su domicilio santomerano a causa de una caída que le tiene convaleciente, no tuvo inconveniente en recibir a 'La Verdad' para desgranar, con una memoria prodigiosa, sus recuerdos futbolísticos de hace más de medio siglo, que le llevaron a jugar dos años en el Real Murcia y cuatro en el Barcelona: «Llegué a la ciudad catalana con 20 y me marché a los 24 años. Jugué esos cuatro años en el Barcelona como extremo derecho, pero, la verdad sea dicha, chupé también bastante banquillo, porque me tocó por delante un 'monstruo' como Estanislao Basora, al que la prensa francesa apodó precisamente así 'monstruo de Colombes' como homenaje al monumental partido que jugó en 1950 con la selección española en dicho estadio parisino. Por eso el Barcelona prefirió irme cediendo, aunque luego me recuperaba. Y así, estuve en el Sabadell, Gerona, Santander y Lérida».

Recuerda como si fuera ayer que le tocó jugar en el partido que organizó el Barcelona para la presentación de Ladislao Kubala: «Kubala era también otro 'monstruo'. Claro que también lo eran los César, Escolá, Ramallets, los hermanos Gonzalvo, Curta, Elías, Bravo y tantos otros. Con todos ellos jugué y eso me marcó». No fue el único murciano en el equipo azulgrana porque allí también coincidió «con Carmelo Albaladejo, 'Tito', un cartagenero que jugaba en la misma posición que yo». Y puede presumir de haber tenido como entrenadores a dos figuras legendarias del fútbol: Pepe Samitier y Fernando Daucik, «y de haber jugado en la selección catalana con José L. Lasplazas, director de 'El Mundo Deportivo', como seleccionador. Claro, Basora se iba a la selección española y yo, a la catalana».

250.000 pesetas

Después de sus cuatro años de aventura azulgrana «me fui a Las Palmas (el Barcelona me traspasó por 250.000 pesetas de la época) y al Valladolid. Regresé a Murcia, pero ya retirado, aunque todavía jugué en plan aficionado y de amigos con el Imperial y con el Almoradí. Luego me metí en los negocios y puse uno de confección. Estuve en el negocio familiar de molinería y en otro de carbones que tenía un cuñado mío en Madrid».

Como es natural confiesa su simpatía por el Barcelona pero reconoce que «tengo pasión por el Real Murcia, del que no olvido los dos años que jugué en el club grana antes de irme al Barcelona. Y una gran nostalgia del fútbol de aquella época, más artesanal si se quiere, pero desde luego no tan industrializado como el de ahora».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos