Chamorro lidera el milagro del Llagostera

Salva Chamorro celebra el tanto que le marcó al Avilés./
Salva Chamorro celebra el tanto que le marcó al Avilés.

Sus actuaciones en el 'playoff', sobre todo en el diminuto Municipal, han sido claves en el histórico ascenso a Segunda A del modesto club gerundense. El delantero oriolano, símbolo del fracaso del Cartagena hace dos años, regresa al fútbol profesional

FRANCISCO J. MOYACARTAGENA.

Salvador Pérez Martínez (Orihuela, 1990), conocido futbolísticamente como Salva Chamorro, es uno de los símbolos del fracaso más rotundo que el fútbol cartagenero ha tenido en su historia reciente, el del inexplicable descenso a Segunda B de hace dos años. Fichado como estrella emergente de la división de plata por Ángel Quirantes, quien llegó a decir públicamente que Chamorro era mejor delantero que el murcianista Kike García, el delantero formado en la cantera del Villarreal completó una temporada horrorosa defendiendo la elástica del Efesé (3 goles en 16 partidos) y protagonizó algunos escándalos, siempre lejos del terreno de juego, que pusieron en duda su profesionalidad. Cuando fichó por el Cartagena tenía 21 años y venía de una exitosa cesión al Teruel, de Segunda B (11 goles en 35 partidos).

De aquí salió muy mal. Lo intentó de nuevo en el filial del Villarreal (5 goles en 15 partidos y algunos minutos en Copa del Rey con el primer equipo), pero al final se quedó sin sitio en el club castellonense. La pasada campaña quiso hacer algo grande en el gallito Atlético Baleares, pero Chamorro solo pudo jugar 18 partidos en tierras mallorquinas. Hizo 6 goles. Lo tuvo muy crudo para encontrar equipo el último verano y finalmente recaló en el modestísimo Llagostera de Oriol Alsina, un equipo en principio predestinado a luchar por la permanencia.

Ninguno de los grandes de Segunda B quiso contar con los servicios de Salva Chamorro, un delantero que tiene facilidad para marcar goles, pero quien también arrastra ya una importante fama de jugador díscolo, polémico y algo distraído. Así las cosas, el ex delantero del Cartagena se marchó a Llagostera, un pueblo de 8.000 habitantes que está situado a 21 kilómetros al sur de Gerona.

Recupera sensaciones

Y allí, en el diminuto e incomódo Municipal de Llagostera, de césped artificicial y con capacidad para solo 1.500 espectadores, es donde Salva Chamorro ha recuperado las buenas sensaciones que tuvo en sus años de juvenil en el División de Honor del Villarreal, así como en su temporada en el Teruel, la que le sirivió para que Quirantes lo trajera al Cartagena (cedido) en junio de 2011.

Salva Chamorro ha marcado 10 goles y ha jugado 26 partidos en un Llagostera que ha sido la gran sorpresa de la temporada en los cuatro grupos de Segunda B. Contra todo pronóstico, el modesto equipo gerundense terminó como campeón del dificilísimo Grupo III, por delante de potentes clubes como Hospitalet, Lleida y Nástic. Otros con un presupuesto muy superior, como Alcoyano, Elche B, Valencia B, Sant Andreu, Atlético Baleares y Huracán Valencia, ni siquiera entraron en la fase de ascenso. El Llagostera lo hizo como primero, en gran parte gracias a los 10 goles de Chamorro, y a los 11 que aportó otro ex del Efesé, el interior zurdo Enric Pi, quien solo disputó 17 minutos en dos partidos como albinegro en el primer Efesé de Juan Ignacio, el de la campaña 2005-06.

Pero es que Salva Chamorro ha sido absolutamente determinante en las dos últimas eliminatorias de la fase de ascenso, las que han terminado dando la gloria al desconocido equipo gerundense tras ser eliminado por el Racing de Santander en el duelo de campeones. En la vuelta de las semifinales ante el Avilés, un gol de Chamorro (el 2-0) dio esperanzas al Llagostera, que había perdido 2-0 en Asturias. Enric Pi (antes) y Pitu (después) colaboraron para certificar la histórica remontada en casa. Y en la final del pasado sábado, tras perder 2-1 en Tarragona ante el Nástic, el Llagostera forzó la prórroga y en esos 30 minutos un gol del jovencísimo Nuha dio el ascenso a Segunda A al equipo de Chamorro (3-1 para el Llagostera).

El ex del Cartagena tuvo una actuación decisiva en ese último partido, ya que estuvo en el origen de la jugada del primer gol -anotado por Eloy Gila- y forzó la expulsión por roja directa en el minuto 44 del visitante Xisco Campos. En el posterior libre directo, Jordi López marcó el segundo tanto del Llagostera. Reina, ex portero del Efesé y ahora en el Nástic, hizo la estatua.

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