La bicicleta, esa vieja amiga

Jesús Montoya con su bicicleta. :: vicente vicens / agm/
Jesús Montoya con su bicicleta. :: vicente vicens / agm

El excampeón de España murciano Jesús Montoya vuelve a entrenar «en plan paseo» tras 15 años «sin querer saber nada»

JUAN ANTONIO CALVO

Fue el antecesor de Alejandro Valverde como santo y seña del ciclismo murciano. La menuda pero fibrosa figura de Jesús Montoya montado en la bicicleta llevando durante 13 días el maillot amarillo de líder de la Vuelta a España de 1992 o enfundándose el rojigualdo de campeón de España de carretera en 1995 hizo vibrar a centenares de aficionados murcianos al ciclismo en la década de los noventa. Hasta la llegada de la actual generación de los Valverde, Rojas y Luis León, era el máximo exponente del ciclismo murciano.

«Pero eso fue hace mucho tiempo. Hace ya 18 años que me retiré, allá por 1996. Pero eso no quiere decir que no siga el ciclismo», explica. Lo sigue y, ahora también monta en bicicleta después de muchos años de no querer saber nada de ella: «Volví a montar en bicicleta hace tres años después de haberme tirado quince sin hacerlo. Es que acabé muy harto y muy quemado de la competición y me apetecía descansar. Pero hace tres años unos amiguetes de Altorreal y La Alcayna me animaron a salir con su grupo y, aunque el primer día me pegué una leche de aquí te espero, le cogí el gusto a la bici de montaña y sigo saliendo regularmente con ellos. Pero, eso sí, nada de competición, de paseo y en plan dominguero».

Fue el icono de una generación que dio tres campeones de España -él, Guillamón y García Camacho- que fueron el preludio de los que llegarían después (Alejandro, Rojas y Luis León): «No está nada mal para una región uniprovincial. Eso demuestra la raigambre que tiene el ciclismo en esta tierra. Lo que hace falta es que la generación que sucederá a la actual salga, al menos, tan excelente como esta».

Jesús Montoya ha participado en cuatro Tours. Corrió los de 1991, 1992, 1993 y 1996, tanto con el Seguros Amaya como con su efímero paso por el Motorola: «No, no gané ninguna etapa, aunque a punto estuve de entrar primero en una de ellas. Pero me desfondé en los kilómetros finales del Alpe d'Huez y el estadounidense Andrew Hampsten ganó la etapa; era 1992 y yo quedé tercero o cuarto». Montoya le tiene un respeto tremendo a la ronda francesa: «Es durísima. Yo la compararía con una guerra que produce un desgaste psíquico y físico tremendo, sobre rodo en las primera etapas en las que los rodadores te machacan. Si un escalador logra sobrevivir a las primera etapas, tiene muchas probabilidades de terminar».

Sobre el actual Tour, Montoya explica que «la clave ha estado en esa dantesca quinta etapa en la que ha caído gente tan cualificada como Froome (ganador del año pasado ). Ahora quedan Valverde y Contador con la vitola de favoritos. Ambos han perdido dos minutos y pico y los pueden recuperar ahora que llega la montaña. Claro que siempre puede salir un espontáneo, al estilo de Nairo Quintana el año pasado, con el que no se cuenta. Pero Alejandro es un líder de los pies a la cabeza y esta es, sin duda, su gran oportunidad no solo de subir al podio sino incluso de ganar la carrera».

 

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