Denuncian la existencia de un solo servicio de Urgencias pediátricas para 700.000 habitantes

Dependencias del servicio de Urgencias Pediátricas de La Arrixaca./Nacho García / AGM
Dependencias del servicio de Urgencias Pediátricas de La Arrixaca. / Nacho García / AGM

El Defensor del Paciente estima el déficit de profesionales de la sanidad murciana en 150 médicos de Atención Primaria, 100 pediatras y 300 enfermeras y cifra en 448 las denuncias por negligencias médicas presentadas el año pasado en la Región

Pedro Navarro
PEDRO NAVARRO

«El panorama que se vislumbra -para el sistema sanitario- en la Región de Murcia no es muy esperanzador». Así de pesimista se muestra la asociación El Defensor del Paciente en su memoria correspondiente de 2018 en lo que toca a la calidad servicio prestado por el Servicio Murciano de Salud (SMS). La entidad de carácter privado, orientada a la denuncia de negligencias médicas en toda España, subraya que «la época de recortes ha dejado bajo mínimos a la sanidad murciana». La asociación recuerda, así, que la Región «es la cuarta comunidad con menor inversión por habitante», y estima el déficit de profesionales en al menos «unos 150 médicos de Atención Primaria, 100 pediatras y 300 enfermeras».

Asimismo, subraya especialmente «la existencia de un único servicio de Urgencias pediátricas para atender una población de 700.000 habitantes» en el Área de Murcia y la carencia de «un helicóptero medicalizado». Tampoco se olvida de lo que califica como «caótica tesitura» que «han atravesado los servicios de Urgencias de muchos de sus hospitales, especialmente La Arrixaca y Santa Lucía, con colapsos permanentes», y que han coincidido, especialmente, con picos epidémicos de gripe.

Ahondando en las cifras que dejan las listas de espera del SMS, remarca que «la demora para cirugía es un tanto excesiva, ubicándose en 82 jornadas». «La cifra de murcianos que la contempla ha ascendido ligeramente hasta los 26.595, siendo Cartagena el área de salud con más letargo en las intervenciones quirúrgicas», apostilla, al tiempo que aplaude, no obstante, que con respecto a 2016, la reducción sea «significativa». «Especialidades como cirugía cardiaca, angiología y cirugía maxilofacial se encuentran en números rojos puesto que rondan o superan los 100 días de media. Pese a que los números se han publicado cada tres meses en vez de cada seis, ni los planes de choque han funcionado, ni se han optimizado los recursos propios», lamenta.

Por lo que respecta a las denuncias por negligencia, El Defensor del Paciente las cifra en 448 -12 menos que 2017 y 23 menos que en 2016- y establece un 'ranking' por centros hospitalarios, determinado claramente por el volumen de población atendida y por el número de especialidades de las que dispone. Así, encabeza esta triste clasificación el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca en Murcia, seguidor por el Complejo Hospitalario Universitario de Cartagena, el Hospital General Universitario J. M. Morales Meseguer de Murcia, el Hospital Rafael Méndez de Lorca y el Hospital General Universitario Los Arcos del Mar Menor, que cierra el listado. Las especialidades, servicios y ámbitos que acumulan más denuncias son cirugía general, urgencias, lista de espera, traumatología y ginecología y obstetricia.

«Escaso control» en el 'caso iDental'

Mención aparte merece para El Defensor del Paciente el importante número de damnificados que ha dejado el cierre por todo el país de la cadena de clínicas odontológicas iDental, incluida la Región de Murcia. «No cabe duda de que se trata del mayor escándalo odontológico de la historia de España», con una «ola de demandas tremenda», destaca la entidad.

La asociación recuerda que el cierre de estos establecimientos dejó «abandonados a miles de pacientes con tratamientos sin acabar, encías infectadas, bocas desdentadas, tornillos metálicos de implantes sin finalizar e incluso contagios de hepatitis B». «Si la sanidad pública cubriera la salud bucodental para los más desprotegidos este tipo de abuso jamás se hubiera producido«, considera la entidad, al tiempo que censura el «escaso control que han ejercido el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas».