Denuncian la destrucción de huertas protegidas de Blanca para construir complejos turísticos
La Carraila pide a Cultura un Plan de Ordenación del Valle de Ricote y una moratoria urbanística que frene la regresión del paisaje cultural milenario
«Las palmeras whasingtonias ya crecen sobre el solar en el que antes se extendía el parcelario de la huerta de Blanca», explica dolido el ... investigador y divulgador abaranero especializado en el poblamiento histórico del Valle de Ricote y la evolución de su paisaje Jesús Joaquín López. Las parcelas agrícolas tradicionales de la Huerta de Blanca ya están perdiendo su singularidad y su riqueza cultural y natural pese a formar parte de un paisaje milenario y protegido por las normativas municipales.
A fecha de hoy, las palmeras 'importadas' crecen sobre un páramo allanado que sustituye al arbolado agrícola de la zona en casi 21 tahúllas (más de 2 hectáreas) de la huerta de Blanca. La actuación, permitida «excepcionalmente» mediante la declaración de la construcción de un «Centro de actividades turísticas y acuáticas» y de un complejo turístico como proyecto de interés público, ya ha destruido un territorio calificado por el Ayuntamiento de Blanca como suelo no urbanizable inadecuado y suelo no urbanizable de protección de ribera. Una amenaza que se extenderá en la Huerta de Blanca, al menos, hasta las 94,2 tahúllas (10,53 ha), merced a diversos proyectos que «se acaban de sumar, en las últimas semanas; tres iniciativas que están transformando espacio agrícola tradicional» también recurriendo al mismo trámite que debiera ser excepcional, denuncian desde la asociación La Carraila.
Para tratar de detener lo que consideran una amenaza inminente para el patrimonio valricotí, bajo el propósito de promover el turismo en la zona -«aunque no bajo el principio de sostenibilidad que debía regirlo», aclaran-, La Carraila solicitó a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad a mediados de septiembre «que inicie el procedimiento de elaboración del Plan de Ordenación del Patrimonio Cultural del Valle de Ricote, en la categoría de paisaje cultural, como medida necesaria y urgente para preservarlo para las generaciones presentes y futuras».
Patrimonio Histórico defiende que «los proyectos que benefician al Valle y su proyección turística no son los que destruyen»
A este respecto, desde el servicio de Patrimonio Histórico aseguran que están estudiando la petición «para darle la viabilidad que merece», así como para «ver cómo se integra en el expediente de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (Sipam) de la FAO, ahora en fase de presentación de documentos al Ministerio de Agricultura para que lo eleve al organismo internacional . En eso estamos». E, insisten desde Patrimonio Histórico, en que es imprescindible que «todos, alcaldes, regantes, comunidades locales y asociaciones, sean conscientes de que los proyectos que benefician al Valle y a su proyección turística no son los que destruyen, sino los que apuestan por un destino de calidad, manteniendo su valor».
La Carraila también pide a los responsables culturales que «insten a los ayuntamientos de Cieza, Abarán, Blanca, Ricote, Ojós, Ulea, Villanueva del Río y Archena a que no realicen ni permitan actuaciones que supongan una transformación sensible en los espacios agrícolas, protegidos en los planes generales municipales como suelo no urbanizable inadecuado (NUI) y suelo no urbanizable de protección de ribera (PPR), como se ha detectado con la proliferación de actuaciones para construir complejos turísticos».
Piden presupuestarlo en 2026
La elaboración de este Plan de Ordenación del Patrimonio Cultural del Valle de Ricote debería abarcar «una zona de protección similar al área reflejada en la candidatura del sistema agrícola del Valle de Ricote como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (Sipam) ante la FAO», detallan los investigadores de La Carraila, que señalan que el plan, además de ser aprobado por la Consejería de Fomento e Infraestructuras, tendría que contar con la participación de las consejerías de Agricultura y Medio Ambiente, por lo que piden que se incluya su redacción en los Presupuestos regionales de 2026.
De hecho y para justificar su petición, recuerdan que la asociación Hispania Nostra incluyó en la Lista Roja del patrimonio español recientemente el Valle de Ricote, y que, «pese a que este territorio posee diversas figuras de protección, no cuenta con una planificación que lo contemple de forma integral, con el fin de preservar su identidad cultural y natural y establecer una política que preserve sus bienes significativos». Asimismo, mencionan desde Hispania Nostra que, en las últimas décadas, «distintas administraciones han ejecutado actuaciones agresivas e irreversibles para el paisaje valricotí, que han dañado para siempre algunos de sus parajes» y alertan, en especial, sobre el proyecto del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Confederación Hidrográfica del Segura, cuyo anteproyecto para la interconexión de las desaladoras del litoral con el embalse del Azud de Ojós contemplaba las huertas de Ojós y Ulea como la zona por la que atravesaría la infraestructura.
Diez hectáreas de huertos están amenazadas ya por iniciativas que siguen un trámite «excepcional» que declara su interés público
Sobre este asunto, desde Patrimonio Cultural recuerdan que el pasado marzo se incoó la declaración del bien cultural, como conjunto histórico de Ojós y su huerta, para proteger los milenarios sistemas de regadío, lo que ha permitido presentar un informe negativo para la interconexión de las desaladoras y presentar una alternativa viable al Ministerio que «no incide en zonas protegidas y pasaría por la carretera RM-520, sin afectar a las huertas».
Paradójicamente ahora, pese a que el Valle de Ricote cuenta también con un reconocimiento estatal, al estar incluido en el Plan Nacional de Paisaje Cultural del Ministerio de Cultura, y regional (están protegidos por la Comunidad como BIC las norias de Abarán, la acequia de la Andelma, el Estrecho del Solvente y el Conjunto Histórico de Ojós), este paisaje fruto del aprovechamiento de sistemas hidráulicos para el regadío durante el último milenio y articulado por 22 kilómetros del sinuoso cauce del Segura por la comarca, puede perder la belleza e identidad que lo hace atractivo para el turismo por proyectos que buscan promover esta actividad económica.
Líneas de ayudas y promoción
Según analizan desde La Carraila, las causas de la pérdida del parcelario agrícola tradicional en el Valle, que se extiende entre Bolvax (Cieza) y el cabezo del Tío Pío (Archena), se deben «a la baja rentabilidad y a la falta de relevo generacional, que están propiciando el abandono de cultivos y su transformación en zonas urbanizadas, con la proliferación de viviendas nuevas diseminadas por las huertas y que no se ajustan a la normativa urbanística».
Por ello, reclaman a las administraciones «líneas de ayudas y promoción para devolver la vida y actividad a las huertas valricotís, tierras fértiles y productivas con las técnicas tradicionales y que constituyen un gran valor y potencial económico del paisaje». De lo contrario, advierten, seguirá «el proceso agudo de regresión hasta su desaparición».
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