«Hay que dejar el ego a un lado para no perjudicar a los niños»

David de San Lázaro y María Isabel Palacio caminan cogidos de la mano de su única hija. / edu botella / AGM
David de San Lázaro y María Isabel Palacio caminan cogidos de la mano de su única hija. / edu botella / AGM

Una expareja que comenzó litigando por la custodia de su hija defiende, años después, que compartirla es «lo mejor» para la pequeña

Marta Semitiel
MARTA SEMITIEL

La pequeña Goya colorea un pececito que será para mamá, «porque tú ya tienes muchos», le explica a su padre con cara de pilla. Desde que tenía unos tres años, Goya duerme en una casa diferente cada noche y reparte sus fines de semana de forma alterna con papá y mamá. Ahora tiene cinco y sus progenitores se llevan tan bien que incluso planean actividades en conjunto para que Goya disfrute de ellos al mismo tiempo.

Aunque comenzaron peleando en un proceso contencioso por la custodia de su hija, David de San Lázaro y María Isabel Palacio defienden ahora que la custodia compartida es lo mejor para su pequeña y también para ellos. «Después de un año de conflictos, los dos dimos nuestros brazos a torcer porque entendimos que la única perjudicada de todo aquel asunto era la niña. Y supimos reaccionar», explican sentados en la sala del Ampa del colegio al que va su hija.

«Los dos presentamos nuestras demandas. Yo quería la compartida, y ella, la exclusiva», explica el padre, «incluso llegamos a tener medidas provisionales. Yo pasaba dos tardes a la semana con mi hija y me la llevaba un fin de semana de cada dos. Pero yo lo que quería era estar con ella el mismo tiempo que estaba con su madre». María Isabel recuerda la primera noche que durmió sin Goya y se le empañan los ojos. «Fue muy duro para mí. Pero al final entendí que lo mejor para ella es poder estar con los dos».

Ambos apoyan a la Asociación de Padres de Familia Separados y piden una ley que «sobre todo proteja al menor»

Si tuviera que dar un consejo a los padres que litigan por la custodia de sus hijos, sin duda sería «que se lleven bien y no se dejen arrastrar por terceras personas. Gracias a eso, yo disfruto de mi hija en momentos que le tocan a su padre y viceversa, como el Carnaval, la Semana Santa, el día de su cumpleaños... Al final, tener una buena relación hace que los dos nos permitamos acercarnos a ver a la niña cuando la tiene el otro». David la escucha en silencio y luego añade: «La verdad es que yo siempre le digo lo mismo a los padres que me preguntan, que se dejen el ego y el orgullo a un lado, que dejen de intentar joder al otro, que no utilicen a sus hijos para hacerle daño al otro..., porque al final los únicos perjudicados son los niños, que no tienen culpa alguna de lo que haya pasado en la pareja».

Proteger a los menores

Al participar en este reportaje, los tres se ponen la camiseta de la Asociación de Padres de Familia Separados, a la que David pertenece y donde reclaman que «la custodia compartida sea la norma general ante un divorcio o una separación». La madre de su hija tuerce el gesto al escucharle, «porque cada caso es un mundo. No todos los padres son como tú y muchos quieren la compartida para no pagar pensión». Él entiende su argumento, por eso defiende que se «debería elaborar una ley nacional como las que tienen otras comunidades, con la custodia compartida como base, pero que sobre todo proteja y vigile que el menor está bien con ambos, incluso una vez después de conceder la custodia».

«Algunos creen que no tendrán que pagar pensión»

Los abogados señalan que es cada vez «más común» que los padres se impliquen en la crianza de los hijos, «sobre todo en las generaciones más jóvenes, en las que se nota que los chicos se han ocupado por igual de los cuidados que las chicas», incide la letrada de Familia Helena Rivera. Por su experiencia, de más de tres décadas, asegura que algunos hombres «todavía creen que no tendrán que pagar pensión cuando tengan la custodia compartida». Para ella es importante reflejar que «no en todos los casos es así. Hay veces en las que, si la diferencia de salarios entre los progenitores es muy elevada, pues el que más gana tiene que pasarle una parte proporcional por pensión de alimentos a la otra parte». El objetivo de esta medida, según explica la abogada, es que los niños «mantengan el mismo nivel de vida sin importar con qué progenitor estén, porque lo que no es normal es que con uno de ellos tengan todo tipo de lujos y que con el otro tengan necesidades que no se puedan permitir».