«Las decisiones de inversión empresarial están a la expectativa de ver cómo se forma el espectro político»

Bruno Dureux, en un mostrador de Embargos a lo Bestia. / Martínez Bueso
Bruno Dureux, en un mostrador de Embargos a lo Bestia. / Martínez Bueso

Bruno Dureux Empresario y presidente del Círculo de Economía de la Región

Zenón Guillén
ZENÓN GUILLÉNMurcia

El empresario Bruno Dureux (1959), presidente del Círculo de Economía de la Región, presenta el próximo 8 de mayo en Murcia, en el Aula de Cajamar, su libro 'Cómo gestionar una pyme y no morir en el intento: 50 píldoras de estrategia, organización y gestión de equipos'. Además de su labor como director general de la firma Embargos a lo Bestia, trabaja en consultoría y es miembro de la directiva de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE).

-¿Con qué finalidad surge el libro?

-Pretende reflejar mi experiencia de cerca de 30 años en la gestión de pymes, sobre todo de aquellas con la intención de crecer. Lo que intento es exponer una serie de experiencias y conclusiones, a través de 50 comentarios, sobre distintos aspectos vinculados a la gestión de empresas, como los temas de estrategia, organización y recursos humanos, que de alguna forma he ido sacando a lo largo del tiempo en distintos sectores.

«Se necesita un Gobierno con fuerza, que tome decisiones para que incentive» «Arrancar un negocio y hacerlo grande supone una travesía, y muchos se quedan en el camino»

-Experiencias que pueden servir para todo tipo de empresas.

-Muchas situaciones se suelen repetir con asiduidad y las problemáticas son bastantes similares, como pasa con el proyecto de un emprendedor que empieza con un negocio y quiere hacerlo crecer, y ese salto a empresa es lo difícil. Así que entro a analizar distintos aspectos de la gestión que hay que tener en cuenta, sobre todo en el ámbito de una pyme en crecimiento, que son la mayoría. Es la forma de afrontar el cambio desde una visión muy personalista del empresario a un modelo que va más allá del empuje inicial y que obliga a estructurar con organización y profesionales. Y es ahí donde intento dar determinadas pautas y consejos para dar el salto a una empresa de éxito.

-El contexto económico actual, las incertidumbres, no ayudan al respecto, ¿se desesperan muchos?

-Claro, es complicado. En una de las píldoras del libro digo que es muy difícil en España ser como Amazon, porque al final el ecosistema no lo facilita. Esta empresa creció muy deprisa, con muchas pérdidas y, sin embargo, logró muchos recursos financieros para crecer. Aquí eso es muy difícil si no consigues beneficios, si no tienes un balance muy saneado, para que el sistema financiero te apoye. Por tanto, al final tienes que buscar un equilibrio entre el crecimiento y la situación financiera. Y por eso mueren muchas empresas, porque crecen muy deprisa, sin estar sustentadas de una forma sólida. Así que al final lo que puede ser un éxito por producto, por modelo de negocio, no prospera y no consigue pasar el Rubicón.

Eficiencia y competitividad

-Aparte del reto de la financiación, usted apunta también a la importancia del modelo organizativo.

-Ese es el otro gran problema. Una empresa que no está organizada convenientemente y no tiene los profesionales adecuados, cuanto más crece más caos tiene, y llega un momento en el que no es capaz de ser eficiente y competitiva.

-¿Falla más la mentalidad del empresario o el sistema existente?

-Tenemos un sistema financiero muy bancarizado en España, por lo que al final la financiación tradicional es la de los bancos, y estos lo que quieren es recuperar su inversión. De forma que el modelo puro de préstamo a lo que obliga es a un gran equilibrio entre los recursos propios y ajenos. En otros países, donde hay más inversión financiera, más capital riesgo, capital semilla, alguien con una buena idea... más facilidad para conseguir dinero. Pero aquí cuesta más.

-¿No cree que se ha evolucionado en cuanto a captación de recursos?

-Se está avanzando, primero porque está empezando a haber mucho más ecosistema inversor, así se ve en el sector de las 'startups', donde cada vez hay más tejido y asociaciones de inversores, 'business angels', que apoyan, algo que antes no existía. Y luego es verdad que las entidades financieras hoy en día analizan también mucho más la viabilidad de lo que lo hacían hace unos años, que lo que miraban, fundamentalmente, es si había activos que soportaban la empresa. Y los equipos de análisis de los bancos profundizan mucho y se dirigen más a entender el trasfondo del negocio. Por ello, existe una apuesta mayor por proyectos en su fase inicial.

-Crecer es lo más complicado.

-Pasar de tener una idea, arrancar un negocio y hacerlo grande supone pasar una travesía, y son muchos los que se quedan por el camino.

-¿Las administraciones públicas se implican para ayudar a esas empresas que quieren crecer?

-Cada vez veo más líneas de apoyo regionales, muy interesantes, de financiación a proyectos en fase de crecimiento. Creo que existe una sensibilidad grande y a nivel del Estado también, como por ejemplo con la Empresa Nacional de Innovacion (Enisa), que presta dinero tanto en fase semilla como en proyectos de crecimiento. No obstante, aunque han desaparecido las subvenciones a fondo perdido, lo que sí existe es más financiación pública que viene muy bien para complementar la bancaria. En ese sentido, se están dando pasos.

-En la Región siempre existió un espíritu emprendedor, aunque ligado a sectores primarios, ¿nos falta el salto a los sectores tecnológicos?

-Tradicionalmente ha sido así. Pero, en la actualidad, el empresario murciano, sobre todo las nuevas generaciones, están mucho más cualificadas, vienen con una formación que no tenían las anteriores. Y ello les permite ser muy competitivos e innovadores. De hecho, responsables de fondos de capital hablan de Murcia como la Silicon Valley de España, y vienen aquí con oportunidades de inversión porque se encuentran con empresas que no son muy conocidas, pero que son punteras. Así que soy optimista porque la Región se está convirtiendo en referente de emprendimiento.

Ralentización

-¿Cómo ve la situación de la economía, con qué expectativas?

-Veo a un empresariado muy pujante, mucha iniciativa y ganas de hacer cosas, aunque lo que preocupa a nivel político es la incertidumbre. Se necesita un Gobierno con fuerza, capaz de tomar decisiones, ya que lo que se necesita es que se incentive la inversión y la iniciativa privada. Así que dependiendo de qué tipo de Ejecutivo habrá, los empresarios están esperando; de ahí que las decisiones de inversión estén a la expectativa de ver cómo termina de formarse todo el espectro político. Por eso estamos viendo una cierta ralentización, ya que el empresario lo que busca es seguridad para poder hacer su trabajo.

-¿Qué espera del nuevo Gobierno socialista de Pedro Sánchez?

-La clave es que sea estable y que los equilibrios sean sólidos para tomar decisiones; y con capacidad para gobernar, lo que generará menos incertidumbre. Eso es lo que se pide desde el punto de vista de las empresas a la hora de invertir. Bastante tiene uno con su negocio como para depender de elementos externos que no controla. Así que lo ideal sería que los llamados partidos constitucionalistas pongan por delante los intereses nacionales. Porque lo que está claro es que si las formaciones nacionalistas tienen un peso fundamental, está claro que eso a nuestra Región no le beneficia, ya que esos apoyos tienen sus precios y sus costes.

-¿Y a nivel regional qué pide ante la próxima cita electoral de mayo?

-Es muy difícil pedir que todos los partidos se pongan de acuerdo para remar en la misma dirección. Pero, por lo menos, que haya estabilidad para que no haya vaivenes, y capacidad para tomar decisiones adecuadas.

AVE y turismo

-La Región tiene inversiones pendientes en infraestructuras.

-El transporte es fundamental. Hemos tenido rémoras durante muchos años, como el aeropuerto, que por fin nadie discute. Ahora se trata de ponerlo en valor y sacarle todo el partido para generar mayor turismo y traer gente. Pero eso ya va a depender de lo que se haga en cuanto a promoción. En cuanto al AVE, estamos deseando que llegue, y ahora lo que hay que hacer, tras haberse retrasado, es exigir al nuevo Gobierno que los plazos se cumplan. Y lo mismo ocurre con las obras de carreteras.

-¿Falta la visión empresarial en el mundo de la política?

-Lo ideal es que hubiera más empresarios en política. Y es verdad que harían falta profesionales de la empresa con experiencia en la gestión, porque al final la política es gestión, y hace falta gente que tenga objetivos claros y saber cómo alcanzarlos.

Recursos hídricos

-Hablemos del agua, tan fundamental para esta tierra; ¿confía en que se garanticen los recursos?

-Esta Región, tan capaz de generar riqueza con el agua con su empuje e iniciativa, necesita tener la oportunidad de que venga el agua excedentaria de otros territorios. Lo que sí veo complicado es sacar este tema del debate político, ya que hay diferentes regiones e intereses particulares electoralistas. Así pasa con el Plan Hidrológico Nacional, del que todo el mundo habla pero nunca hay consenso.

-¿Y el Trasvase Tajo-Segura?

-Existe miedo de que esté en riesgo, pero yo espero que no, porque la desalación puede ayudar pero no puede ser la única solución para esta tierra. Habrá tiras y aflojas, pero yo creo que al final el sentido común imperará y no se dejará a Murcia sin agua. Iría contra el sentido común.

-¿Espera que se avance en el proyecto del puerto de El Gorguel?

-Siempre hemos sido favorables. Creemos que tenemos una oportunidad geográfica para hacer del Puerto de Cartagena un referente en todo el Mediterráneo. Y hay que aprovecharla, salvando todas las cuestiones medioambientales, porque todo ello es riqueza para la Región.

-Lo que sí parece es que nos cuesta mucho atraer capital exterior.

-Está cambiando. Cada vez vemos más empresas internacionales que están asentadas aquí. Tenemos tres universidades y hay gente muy capacitada, además con unos costes salariales atractivos con respecto a otros países. El gran problema ha sido hasta ahora el de las infraestructuras.

-La construcción sí vuelve a recuperar su empuje, ¿cómo lo ve?

-Existe un repunte, y lo importante es que crezca en función de las demandas reales y no sea un mercado completamente especulativo como el que se vivió con la crisis.

-¿Qué políticas cree que son necesarias en materia fiscal y laboral?

-El empresario lo que quiere es hacer su empresa más grande y para eso lo que desea es tener flexibilidad para poder adaptarla a cada situación. Estoy convencido de que si se hace así al final habrá más empleo. Pero hay que saber que la economía es cíclica y, a veces, todo el mundo tiene que apretarse el cinturón. Las rigideces no ayudan a crear riqueza.