«A Omara Portuondo la voy a escuchar con un tremendo subidón»

Marinah, en una imagen promocional para su disco 'El baile de las horas'.
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Marinah, en una imagen promocional para su disco 'El baile de las horas'.

La exvocalista de Ojos de Brujo actuará con su nuevo grupo en La Mar de Músicas, donde será una de las invitadas en la noche de la diva cubana

DIEGO MARTÍNEZ MURCIA

Casi tres años después de la separación de Ojos de Brujo veía la luz 'El baile de las horas', el primer álbum en solitario de Marina Abad, que sigue siendo la misma pese a haber añadido una hache a su nombre. Junto a Los Argonautas, la banda que le acompaña en todos sus conciertos, llegará al festival La Mar de Músicas de Cartagena la jornada del 23 de julio. Allí presentará algún que otro tema inédito y dará un giro a las canciones de su primer trabajo.

Quién. Marinah y los Argonautas.

uCuándo. Miércoles 23 de julio, a las 20.00 horas.

uDónde. Plaza del Ayuntamiento de Cartagena. Entrada libre.

uY además... Artista invitada en el concierto de Omara Portuondo, el martes 22.

-El estilo de este primer disco es bastante distinto al de Ojos de Brujo. ¿Va a seguir por este camino o nos esperan más sorpresas?

-De hecho, ya hay sorpresas. Estoy haciendo temas nuevos. Este disco es el primer paso de un camino muy largo, y al salir de una carrera tan extensa con Ojos de Brujo, quizá había cierto componente de rebeldía, de irte al lado contrario por necesidad de sentirte en otro espacio.

-¿Tiene pensado recuperar en algún momento ese estilo más aflamencado?

-En realidad, flamenco puro no he hecho nunca. Pero incluso en el directo ya estoy introduciendo cosas en esa línea, y también revisito temas de 'El baile de las horas' de otra manera más orgánica, más musical y donde la guitarra flamenca pinta mucho más.

-¿Piensa que el público es más receptivo a este sonido más pop?

-Hay público para todo, lo difícil es llegar a él. Pero un buen termómetro para esto son mis familiares. A mi hijo le llega más, porque las canciones son más cantables, es más fácil acordarse del coro, la estructura es más lógica... Y, por ejemplo, mi padre y otros familiares más mayores, que siempre han respetado mi proyecto pero no han conectado tanto, ahora me dicen: «¡Ay, me encanta esta canción!». Aun así, este disco engaña, porque parece pop pero en realidad en todos los temas hay mucho conviviendo. Nuestro objetivo era que no se vieran las costuras: que en cada tema estuvieran presentes todos los colores que yo quería pero que a quienes lo escuchen les suene orgánico.

-¿Tenía claro desde la separación de Ojos de Brujo que quería arrancar en solitario o tardó en decidirse?

-Lo sabía. Tenía muchas ganas de hacer otras cosas, porque lo de carrera en solitario suena demasiado serio y, al final, sola no voy a ningún sitio. Pero sí tenía necesidad de encontrarme en otro espacio creativo, de sentir que tengo mucho que aprender y que acabo de empezar con algo. Por un lado da mucho vértigo. Por otro, es lo que deseas y notas ese cosquilleo en el estómago que da empezar algo desconocido.

-Hace poco estuvo presentando 'El baile de las horas' en el Reino Unido, ¿cómo lo recibieron allí?

-Muy bien, la verdad. Yo es que siempre que estoy fuera del país tengo la sensación de que todo es maravilloso: todo el mundo te entiende a la perfección y escucha mucho. Además, en el directo hay más rumba y más cachondeo, y el repertorio desde el principio ha sido muy variado.

-¿La barrera del idioma es un obstáculo en los conciertos a la hora de conseguir esa complicidad con el público?

-Creo que no, porque la música es un lenguaje universal y el lenguaje corporal también. Yo siempre me he comunicado muy bien, y eso que mi inglés es muy malo. Si quiero aprender el idioma es más porque, por no saber inglés, me he perdido muchas conversaciones con gente interesante.

-¿En La Mar de Músicas va a aprovechar para ver a algún compañero? ¿A quién tiene más ganas de escuchar?

-Pues claro. A la primera que voy a escuchar con un tremendo subidón es a Omara Portuondo, que actúa un día antes que yo.

-¿Tiene la vista puesta en un segundo disco o aún falta?

-La tengo puesta en otros proyectos que quiero hacer antes. No puedo comentar con quién, pero dentro de un mes me asociaré con alguien del mundo del flamenco para hacer juntos un espectáculo de ida y vuelta, algo que creo que se acabará mereciendo un disco.

-Este disco es, en general, muy positivo. ¿Pasa por un buen momento?

-Bueno, estoy pasando por un momento, como todo el mundo. Por un lado muy duro, porque la situación es un poco compleja, y por otro lado sí que positivo. Yo me construyo desde ahí y no dejo que las cosas me tiren para abajo. Creo que en eso ha tenido también que ver el haber sido madre. Con un niño no te puedes venir abajo ni ver las cosas de una manera que no sea constructiva.

-¿Hay canciones que no tenían hueco en el repertorio de Ojos de Brujo y que ha podido publicar ahora?

-¡Sí! Muchas de las del disco. Y para el directo también tengo reservados temas de esos que nunca he podido tocar con Ojos.

-¿Diría que ahora su música es más personal?

-Personal siempre ha sido, pero una diferencia que he notado es que, cuando escribía para Ojos de Brujo, lo hacía representando a un grupo. Aunque era íntimo y personal, sin darme cuenta intentaba escribir cosas con las que todo el mundo pudiera sentirse identificado y representado. Este disco, en cambio, es muy femenino y más desinhibido. Y he podido escribir sobre cosas que pueden no ser tan importantes, pero que para mí lo son y me apetecía comunicar.