«La tarifa plana concede una vida adicional a los libros»

David Fernández muestra la página de acceso a Nubico./
David Fernández muestra la página de acceso a Nubico.

Director general de Nubico

IKER CORTÉSMADRID.

Nubico, el servicio de libros digitales bajo tarifa plana, lleva ya nueve meses en el mercado. La plataforma ha ido creciendo hasta dar acceso a más de 6.000 referencias bibliográficas por una cuota mensual de 8,99 euros. «Estamos muy contentos e ilusionados porque ya son cerca de 100.000 personas las que se han interesado por el proyecto», afirma su director general, David Fernández, que antes de final de año planea dar el salto a latinoamérica.

-¿Se están cumpliendo los objetivos que se marcaron al principio?

-Mantenemos la ilusión, lo que indica que las cosas van bien. Lo que pasa es que, como sucede con todos los productos, hay que ver cómo evoluciona a medio plazo. La vocación es intentar ser un proyecto industrial y hacerse un hueco en el mercado de lectura digital.

-¿Cómo ha crecido el número de libros en este tiempo?

-Creo que hemos evolucionado muy bien. Arrancamos con 3.000 títulos y 45 editores y ya estamos por encima de los 6.000 y el centenar de editores, lo que da una media de 500 referencias nuevas al mes. Pero no se trata solo de sumar números sino de intentar satisfacer a cualquier lector exigente. Nuestra propuesta está pensada para la familia, ya que con una sola suscripción se permite acceder al catálogo en cinco dispositivos diferentes, y por eso queremos que no solo haya contenidos generalistas, sino cubrir todo tipo de géneros. La idea es tener una oferta que cautive al lector.

-¿En qué sentido?

-Por ejemplo, hemos hecho un esfuerzo por añadir guías de viaje y libros de terror y humor. También hemos apostado por los clásicos y vamos a por otros idiomas, como el catalán, que ya tiene buena presencia. Estamos trabajando para añadir más idiomas y cómics. En este sentido, en pocas semanas tendremos alguna incorporación.

-Además de la tarifa plana, la plataforma permite comprar libros...

-Ofrecemos las dos posibilidades, pero nuestro foco de atención está en la tarifa plana. A día de hoy, el 80% de lo que se consume en la plataforma es la suscripción. De momento tenemos decenas de miles de suscriptores y eso no está mal para tener nueve meses de vida. Es muy difícil que un proyecto que intente ser industria en internet sea algo explosivo, cuando es explosivo es porque alguien ha decidido comprarlo.

-¿Han identificado al usuario medio de la plataforma?

-Es difícil pero sí hemos encontrado un comportamiento muy común. Cuando el usuario accede por primera vez, escoge un montón de libros para su biblioteca, pero hemos visto que, a medida que usa la plataforma, los libros que acaba leyendo y consultando son muy distintos a los que escogió el primer día, va evolucionando.

-¿Cambia, pues, la forma de leer?

-No diría eso. Creo que el hecho de que puedas escoger títulos sin tener que realizar un pago adicional le da una oportunidad a libros que en el mercado de venta unitaria ya están siendo tapados por otras novedades. La tarifa plana concede una vida adicional al libro.

-Su modelo de negocio no tiene competencia, ¿es una ventaja o un 'handicap'?

-Cuando pones en marcha un modelo que cambia la cadena de valor natural de un mercado, hay que trabajar mucho en convencer a los actores del negocio porque prefieren esperar a ver cómo funciona los primeros meses. Eso implica estar constantemente explicando a los editores, autores y usuarios cómo evoluciona y funciona el modelo. También hay que recordar que el mercado de lectura digital solo es, de momento, un 3% del mercado total y que existe un colectivo de gente que no pasa por caja.

-Al hilo de esto, resulta curioso, por ejemplo, que sea imposible adquirir la saga 'Canción de hielo y fuego' de forma legal en formato digital y en castellano.

-Es lógico que los editores piensen que el mercado no se está construyendo de forma sana y que tengan reticencias a a hora de lanzar un producto digital porque creen que se va a ir al consumo de 'no pago'. En mi opinión eso es un error porque se provoca lo contrario. Por su puesto que el ordenamiento jurídico debe favorecer que se produzca el consumo legal, pero nosotros debemos dar opciones al lector y debemos pensar qué ventajas le podemos ofrecer para que se pregunte si le compensa o no pasar por caja. Creo que la posibilidad de llevar en la nube tu biblioteca, la adquisición al instante de las obras o el hecho de que cada miembro de la familia disfrute de sus propios libros aportan ese valor.