La historia del hombre avanza a pequeños saltos inesperados. Hace cinco siglos, monjes de la Orden de San Jerónimo, impulsados por el mismo afán que llevaba a miles de hombres y mujeres a habitar las nuevas tierras del continente americano, colonizaron amplias extensiones agrícolas alrededor de las pedanías murcianas de Guadalupe y La Ñora. Traían consigo un tesoro preciado en forma de semillas. Junto a la llegada del naranjo y la morera, la huerta murciana acogió los primeros tiempos de adaptación del ají americano que había navegado durante meses en los equipajes de aquellos monjes. Hoy, escribo estas líneas a bordo de un avión con destino México, donde todos los pasajeros han recibido una muestra de pimentón de la Región de Murcia con Denominación de Origen Protegida y un tarjetón explicativo.

Simbólicamente, este oro dulce gastronómico, tan trotamundos como sus orígenes americanos, da la vuelta al mundo. Cuando ustedes lean esta página miles de viajeros habrán llegado a sus casas con un poquito de nuestro patrimonio culinario más selecto. Habrá quienes hayan volado a cualquiera de los cinco continentes en alguno de los numerosos vuelos de Iberia procedentes de Madrid-Barajas y tendrán la primera noticia de un ingrediente, entre los más populares de la cocina española, que transforma en placer todo lo que toca. Su intenso aroma y característico sabor dulce, que le otorga esa versatilidad en platos de legumbres, carnes y pescados, nos hablan de sus múltiples propiedades: digestivas, diuréticas y antirreumáticas. Es un excelente estimulante y altamente antioxidante, además de estar considerado un antiácido natural, entre otros muchos beneficios más que atesora nuestro pimentón.

La comarca del Guadalentín es hoy su territorio natural, donde aquellos frutos alargados, picantes y de colores intensos han vivido la metamorfosis de adaptarse a un territorio extraño hasta alcanzar su eclosión en un fruto dulce, de color rojo brillante y de redondeces achatadas. Su laborioso proceso de elaboración nos ofrece este producto singular y único que habla de nosotros en primera persona. Quizá por ello, con mucha más imaginación que recursos, el Consejo Regulador del pimentón murciano, la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente, Iberia y la Academia de Gastronomía nos hemos demostrado que querer es poder. Disfruto esta feliz iniciativa con un trozo de chocolate negro condimentado con nuestro pimentón.

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