Croem aprecia pautas «inquietantes» en el crecimiento económico de la Región

José María Albarracín, presidente de Croem, en una imagen de archivo./Vicente Vicéns / AGM
José María Albarracín, presidente de Croem, en una imagen de archivo. / Vicente Vicéns / AGM

La patronal apuesta por «energías renovadas desde un espectro político nacional y regional que debería aportar estabilidad política e institucional»

EP

La Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia (Croem) lamentó este miércoles que la reciente «debilidad» del crecimiento económico de la Región «ha llevado a poner el foco en otras pautas que se venían apreciando desde el inicio de la recuperación y que resultan ciertamente inquietantes y perturbadoras».

La más «inmediata», según la patronal, es la «incapacidad de la Región de converger con los niveles de bienestar del país». Si a comienzos de la década el Producto Interior Bruto (PIB) por habitante apenas representaba el 82,8% del nacional, en 2018 retrocedió hasta el 81,7%.

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«La elevada tasa de paro estructural o los insoportables niveles de pobreza y exclusión refuerzan esa primera impresión», según Croem, que cree que puede que una parte de esa divergencia se deba a las «mejorables infraestructuras, la escasa inversión estatal en la Región o incluso a las deficiencias del sistema de financiación». Pero limitarlo solamente a esos factores «sería un excesivo ejercicio de simplificación», según la patronal.

A su juicio, «convendría analizar las razones últimas que explican por qué la Región no ocupa el lugar que debería en áreas como innovación, formación, progreso o productividad». En su opinión, «hubiese sido preferible afrontarlo antes, en una coyuntura más favorable, porque ahora se advierten signos más que evidentes de moderación del ciclo, que complicarán la tarea».

«Porque además hay riesgos inminentes e importantes, que marcarán la trayectoria de la economía», según la patronal, que estima que «se precisarán por tanto energías renovadas desde un espectro político nacional y regional que debería aportar estabilidad política e institucional, continuar con las reformas estructurales, analizar las causas de la 'excepcionalidad murciana' y tener una actitud preactiva ante los nuevas incertidumbres que se abren en un escenario internacional cada vez más convulso».

La Confederación lamenta que, cuando todo parecía indicar que la economía española afrontaría una desaceleración severa, los indicadores disponibles «revelan una resiliencia mayor de lo previsto». De hecho, lamenta que España «mantuvo una expansión más vigorosa que la de sus socios europeos».

Precisamente por ello, a Croem le sorprende que esta buena salud «no sea compartida por la Región de Murcia, que terminó el año con el comportamiento más discreto de las distintas autonomías». En concreto, explica que la economía murciana «mantuvo una tasa de crecimiento positiva, pero con un perfil mucho más contenido».

Así, su indicador más relevante, el Producto Interior Bruto, aumentó tan solo en un 1,5% frente al 3,1% del año previo y al 2,6% nacional, según la primera estimación del INE. Esta tasa ha «desorientado» a la mayoría de analistas, que esperaban cotas superiores, y resulta «alarmantemente baja», según Croem.

«Cierto es que la cifra podría mejorarse en las sucesivas revisiones que realiza el organismo estadístico, y que si se amplía el horizonte temporal, se constata que ya se suman cinco anualidades consecutivas en positivo», concluye.