Los autónomos registran un frenazo en su crecimiento por la crisis del comercio

Trabajadores autónomos. /LV
Trabajadores autónomos. / LV

Aunque los afiliados por cuenta propia aumentan en 890 en el primer cuatrimestre frente al dato de cierre de 2018, se trata de la mitad menos que en el pasado ejercicio

Zenón Guillén
ZENÓN GUILLÉN

Las incertidumbres económicas golpean ya de lleno a los autónomos. Durante los cuatro primeros meses de 2019, el número de afiliados que cotizan en la Región en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) ha aumentado en 890 personas con respecto al último cuatrimestre del pasado año, hasta situar la cifra total en 99.957, según los datos del último día de abril publicados por la Seguridad Social. Un crecimiento que, en cualquier caso, muestra una importante desaceleración en cuanto a las cifras de emprendimiento, ya que la comparativa con lo ocurrido el ejercicio anterior refleja que entonces la subida fue de 1.791. Eso supone la mitad menos del dato positivo de entonces.

Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) constatan en el análisis de estas cifras que la evolución del colectivo ha ido a peor en todas las comunidades, empezando por las nueve autonomías que han visto decrecer el número de cotizantes -Galicia, País Vasco, Castilla y León, Castilla La Mancha, Asturias, Navarra, La Rioja y Cataluña-, aunque en los casos donde repunta, como pasa en territorio murciano, lo ha hecho en menor medida.

Principales ciudades

Murcia
29.929 autónomos (+248), una subida del 0,8% frente al último cuatrimestre de 2018.
Cartagena
0.888 autónomos al cierre de abril (+156), lo que refleja un incremento del 1,5%.
Lorca
6.952 autónomos al finalizar el pasado mes (-17), lo que marca un descenso de -0,2%
Molina de Segura
4.905 autónomos (+46), un 0,9% más.
Alcantarilla
2.313 autónomos (+36), un 1,6% más.

Una circunstancia en la que influyen también de forma importante «las dificultades por las que atraviesa el sector del comercio, que sigue afrontando su adaptación ante la competencia de las grandes superficies y las ventas 'online'», tal y como resalta la presidenta de ATA Murcia, Celia Ferrero. Además, advierte de que «los primeros meses del año siempre registran menos actividad, a lo que se ha añadido la mala campaña de Semana Santa por la climatología».

102 menos en el comercio

En este sentido, resulta significativo que el sector del comercio regional, que es el que mayor número de autónomos contabiliza, con 27.903 personas, ha constatado una disminución de 102 con respecto al dato de cierre de abril de 2018. También los profesionales de actividades relacionadas con la industria retroceden en 74 para un total de 7.535. Mientras que en hostelería se aminora en solo una persona, sobre un volumen global de 9.010 cotizantes.

En cambio, en los otros dos campos relevantes, construcción y agricultura, se continúa en una línea suave ascendente, con 11.280 afiliados (+172) y 9.132 (+31), respectivamente. Aunque lo más significativo es el gran salto que acontece en autónomos en actividades inmobiliarias, que pasan de 1.004 a 1.154, lo que supone una tasa de incremento del 14,9%.

La responsable de ATA en la Región sostiene que «hay dos factores que han incidido en esta desaceleración , por un lado la incertidumbre política y, por otro, el marco regulatorio».

«Se retraen ante las dudas»

«Los autónomos son muy prudentes y enseguida se retraen a la hora de emprender en caso de dudas», insiste Celia Ferrero. Por ello, está convencida de que «en cuanto se conformen gobiernos que den estabilidad se podrán crear las certidumbres necesarias». Además, añade que «el comportamiento en los próximos meses, con la llegada del verano, que suele ser un buen periodo para el empleo, será decisivo para ver si todo se estabiliza y acontece una reactivación».

Eso sí, la evolución regional es mejor que lo que ocurre a nivel nacional, ya que aunque se haya crecido la mitad menos que hace un año es mucho mejor balance que el del conjunto de España, donde creció una quinta parte en relación al registro de 2018. No obstante, Ferrero apunta que «es normal que baje el ritmo» tras años de expansión.

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