El coste de la farmacia hospitalaria se dispara un 53% desde 2010

Salud considera imprescindible un «cambio de modelo» en la relación con la industria para garantizar la sostenibilidad

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

Los nuevos tratamientos en cáncer y enfermedades crónicas protagonizan los mayores aumentos del gasto sanitario. La partida de farmacia hospitalaria supuso un desembolso de 216 millones de euros el año pasado, lo que representa un incremento del 8% con respecto al ejercicio anterior. Desde 2010, el coste se ha disparado un 53%.

Según datos facilitados por el SMS, los nuevos tratamientos oncológicos, como la inmunoterapia, supusieron el año pasado unos 50 millones de euros, y a ello hay que sumar 130 millones en fármacos biológicos para enfermedades crónicas como la psoriasis, asma severa, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. «Hablamos de miles de pacientes y de tratamientos sostenidos en el tiempo», subrayan fuentes del SMS.

Los gestores del Servicio Murciano de Salud se han marcado como objetivo que el gasto sanitario no aumente por encima del PIB regional, pero la farmacia hospitalaria rompe con ese marco, con subidas de entre el 8% y el 10% anuales. «Es un riesgo para la sostenibilidad del sistema», resume el equipo directivo del SMS. El problema es compartido por todas las comunidades autónomas, y por eso ha sido abordado en diferentes ocasiones en el Consejo Interterritorial de Salud.

El SMS quiere ahorrar entre cuatro y cinco millones anuales introduciendo biosimilares

El Ministerio de Sanidad ha tratado de poner coto a estos incrementos con compras centralizadas y con duras negociaciones con la industria. Especialmente sonado fue el caso del Sovaldi, un fármaco contra la hepatitis C que se introdujo en 2015, con un coste final de aproximadamente 25.000 euros por paciente. «Este medicamento supuso un incremento puntual del gasto muy importante, pero es muy eficaz», con lo que, a la larga, supondrá un ahorro para el sistema, al contribuir a erradicar la hepatitis.

Sin embargo, los tratamientos biológicos para enfermedades crónicas deben mantenerse en el tiempo, y suponen un reto para la sostenibilidad. Por eso, el SMS apuesta por un «cambio de modelo», de forma que las farmacéuticas asuman parte del coste si los tratamientos no cumplen finalmente con las expectativas de eficacia.

Además, el SMS ha puesto en marcha protocolos para sustituir fármacos especialmente caros por biosimilares (el equivalente a los genéricos en el caso de los tratamientos biológicos). La Gerencia del SMS espera ahorrar entre cuatro o cinco millones de euros anuales con esta medida.

La evolución del coste de los fármacos de dispensación hospitalaria contrasta con la contención en el gasto en receta farmacéutica, que experimenta un crecimiento mucho menor. La extensión de los genéricos -aunque Murcia sigue a la cola en este campo en relación a la mayoría de comunidades- y la imposición de precios mínimos de referencia permiten a la Administración evitar fuertes incrementos en este capítulo. El año pasado, el gasto en recetas subió un 1% en el SMS.