José Antonio Cobacho: «La consolidación de la categoría de los 'trabajadores pobres' en la Región es muy preocupante»

José Antonio Cobacho, al borde del río Segura a su paso por la sede del Consejo Económico y Social. / Nacho García / AGM
José Antonio Cobacho, al borde del río Segura a su paso por la sede del Consejo Económico y Social. / Nacho García / AGM

El presidente del Consejo Económico y Social: «Creo en el consenso; España necesita grandes acuerdos, y para eso hace falta generosidad y altura de miras»

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERES

La vocación de servicio público del catedrático de Derecho Civil José Antonio Cobacho (Algezares, 1954) ha ido cambiando de escenario en las últimas cuatro décadas, pero no ha desaparecido de su afán diario. Rector de la Universidad de Murcia ocho años, cumple ahora el primero como presidente del Consejo Económico y Social de la Región, empeñado en que la institución siga siendo 'la casa del consenso' y mantenga su independencia y rigor. Son los jóvenes y sus mermadas expectativas laborales, el empleo precario y la consolidación de la categoría de los 'trabajadores pobres' los desafíos que le quitan el sueño. Las carencias estructurales de la Región, sobre todo en recursos hídricos e infraestructuras, están también en el centro de los desvelos de José Antonio Cobacho, que acaba de renovar como presidente del CES por cuatro años más.

-La 'casa del consenso' cumple 25 años. Cuando tomó posesión hace un año se comprometió a mantener el rigor, la independencia y esa voluntad de acuerdos. ¿Cómo le ha ido?

-Durante este ejercicio se han aprobado distintos dictámenes, todos ellos por unanimidad, como el del decreto que regula las viviendas de uso turístico, el Observatorio de Igualdad, el del Mar Menor, el de Atención Temprana y la Ley de Servicios Sociales, de suma trascendencia, ya que garantizará el derecho a las prestaciones y regula la titularidad. Éste último se aprobó en la última reunión del Consejo, en la que se acordaron algunos cambios en la composición del pleno y el inicio de un nuevo mandato de cuatro años. Se me ha propuesto y aprobado para los próximos cuatro años para acompasar esas renovaciones. Ha sido un año muy intenso; no hemos perdido el tiempo. Hemos encargado también un estudio para evidenciar el déficit de jueces, fiscales y letrados que padece la Administración de justicia. Para Murcia es muy importante que el personal sea el adecuado, y en noviembre tendremos los resultados. Además, hemos querido abrir aún más el CES a la sociedad, para lo que hemos celebrado un pleno en Lorca y otro en Cartagena. Esto nos ha permitido reunirnos con los agentes sociales de los dos municipios.

Cuando oigo que se cuestiona el trasvase, pienso en qué sería de Murcia sin el acueducto» Recursos hídricos

-El jueves aprobaron el dictamen al Anteproyecto de Ley de Servicios Sociales...

-Será de una importancia social enorme en una sociedad en la que los ancianos viven cada vez más, y en la que hay menores sin protección y una elevada presencia de migrantes. Reconoce específicamente y detalla el derecho subjetivo a las prestaciones garantizadas del sistema de servicios sociales de responsabilidad pública.

-Insiste en que los dictámenes y análisis del CES son aprobados siempre por unanimidad. Pero es igual de cierto que el Gobierno regional tiene sus recovecos para esquivar las instrucciones del CES en algunos dictámenes (presentándolos como proposición de ley), y en otras ocasiones ignora los informes.

«Provoca un hartazgo social, un cansancio enorme; los ciudadanos necesitan soluciones a sus problemas» Situación política

-Este es un órgano de consenso y todo se aprueba por unanimidad. Como órgano consultivo que somos, tenemos que hacer nuestro trabajo. Que luego se hagan las cosas de una manera o de otra ya no depende de nosotros.

-Esa capacidad para llegar a acuerdos implica siempre dosis de generosidad en la renuncia por parte de todos. ¿Echa en falta ese compromiso en los momentos políticos que viven España y la Región?

-Muchísimo. Por mi edad asistí a la Transición y recuerdo con gusto y admiración los acuerdos que en su día suscribieron Suárez, González, Santiago Carrillo y Manuel Fraga, que nos llevaron hasta la Constitución del 78 y a los Pactos de la Moncloa. Eso ha comportado un salto importantísimo para España. Creo en el consenso, y España necesita consensos y grandes acuerdos. Tenemos problemas importantes que abordar, como el desempleo juvenil. Para eso hace falta generosidad y altura de miras. Los ciudadanos lo que necesitan de la política española son soluciones a sus problemas.

«En el primer trimestre del año, la economía regional ha recuperado parte del dinamismo que había perdido» Tendencia

-¿Pasará factura este parón que parece eterno en la gestión política regional y nacional?

-Los indicadores económicos no están siendo muy duros en ese sentido, y no se aprecia repercusión, pero desde luego los parones no son buenos. La situación política sí está provocando un hartazgo social, un cansancio enorme, que se detecta en la calle.

-¿Teme que los equilibrios de fuerzas dejen a la democracia cautiva de voluntades extremas?

-En Europa vivimos momentos difíciles y problemáticos, y además las políticas de Donald Trump, que no ayudan, repercuten al final en Europa y en España. Es preocupante que en Italia, Polonia, Eslovaquia, Chequia..., estén viviendo esas vicisitudes. Vamos hacia una época convulsa y difícil, y en ese contexto, España necesitaría unidad y grandes acuerdos nacionales.

«Vivo con una emotividad enorme que esos trabajadores preparados que no encuentran un empleo emigren Fuga de talentos

-La última memoria sobre la situación socioeconómica y laboral del CES alerta sobre la baja productividad de la Región, especialmente en el factor trabajo. Necesitamos más trabajadores para producir lo mismo...

-El informe pone de manifiesto que se agranda la distancia con el promedio nacional del índice de productividad del factor trabajo. La baja productividad lastra el crecimiento regional, y su incremento es una prioridad. Por esa razón reclamamos la aplicación de medidas concretas que incentiven la ciencia, la tecnología y la innovación para mejorar la productividad. Resulta muy preocupante también el estancamiento del sector agrario, seguramente influido por la escasez de recursos hídricos, y la necesidad de apoyo decidido a la actividad industrial, ya que es el sector que genera más valor añadido y más empleo de calidad. El CES está preocupado por la escasez de recursos hídricos, que puede provocar un estancamiento en el sector agrario.

- La competitividad de la economía regional también está por debajo, de forma sistemática, de la media nacional. ¿Nos quedamos atrás?

- El llamado índice de competitividad está sistemáticamente por debajo del promedio nacional. En el último año disponible, el valor de la Región se sitúa en un 75% de la media española, ocupando el decimosegundo lugar en el 'ranking' de las comunidades autónomas.

- Faltan ciencia e innovación, pero los principales instrumentos de planificación, como lo fue el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación, ni siquiera se retoman cuando vencen. El último caducó en 2014.

- Es una asignatura que tenemos pendiente. La ciencia y la tecnología serían los pilares para revertir la acentuada desaceleración de la economía regional en 2018. También es esencial la corrección de deficiencias históricas en materia de transportes y recursos hídricos y el refuerzo de políticas de educación, cohesión social e incentivo del emprendimiento.

- Insisten también en reclamar la «corrección de deficiencias históricas» en materia de recursos hídricos...

- Cuando oigo que se cuestiona el trasvase, pienso en qué sería de nosotros sin el trasvase Tajo Segura, que ha supuesto el salto entre la Murcia de finales de los sesenta y la actual. Es el día y la noche. Cuando se cuestiona el trasvase no doy crédito.

- En su memoria, el CES se muestra sorprendido por «la magnitud que alcanza en la Región la pérdida de impulso económico» a lo largo del año pasado... La brecha con la media española se agranda. ¿Puede llegar a ser insalvable?

- Tenemos que procurar salvarla lo mejor posible. La infrafinanciación que tenemos, que es brutal, nos perjudica. Es fundamental la mejora del sistema de financiación autonómica, compartiendo las desaparición progresiva de las cláusulas de garantía que impiden la pérdida de recursos a las comunidades mejor dotadas y la asunción por parte de la Administración General del Estado de parte de la deuda. Necesitamos grandes acuerdos, pero en cambio, España está partida. Lo que nos está acuciando ahora mismo es el independentismo catalán, que nos impide centrarnos en otras cosas, como los acuerdos nacionales en materia de financiación. La Comunidad Valenciana y la nuestra son las regiones peor financiadas.

- El modelo productivo de la Región se sustenta sobre áreas que no generan valor añadido.

- El problema que tenemos es que las áreas sobre las que se sustenta nuestra economía no generan ese valor añadido. El empleo mejora, pero es un empleo de poca duración, precario.

- El 91% de los contratos que se firmaron el pasado año fueron temporales. El CES ha mostrado su preocupación por la consolidación de la categoría de los 'trabajadores pobres'.

- Estamos hablando de trabajadores que ganan muy poco, 800, 900 euros... Es un problema serio, y sí, hemos constatado que esa categoría de 'trabajadores pobres' se consolida en la Región. En el ámbito laboral hemos constatado la atonía en la recuperación de los salarios, pese a la continuidad del crecimiento económico. A las reducidas subidas salariales se une el retroceso del coste salarial por mes y trabajador, lo que nos lleva a concluir que los nuevos contratos tienen un coste salarial inferior que las jubilaciones. A ello se une que la tasa de temporalidad sigue sobrepasando en seis puntos la nacional, aunque es favorable el positivo comportamiento de la contratación indefinida.

- La economía sumergida supone una merma en la recaudación del 24% en la Región; Murcia es además la cuarta comunidad española con mayor porcentaje de fraude...

-Es muy problemático, y es una constante en Murcia y Alicante; estamos siempre a la cabeza. Es muy preocupante porque con esas tasas de economía sumergida, ¿cómo se pagan las pensiones, los servicios sanitarios, la escuela pública...?

-Habrá grandes empresas que defrauden, ¿pero que se le puede reprochar a ese 'trabajador pobre' que practique la economía sumergida para completar un sueldo de miseria?

-La sentencia reciente que ha fallado que los trabajadores que reparten comida a domicilio con las bicicletas no son autónomos es un ejemplo de ello. Es un hecho.

-Hace hincapié en la necesidad de retener el talento joven. ¿Cómo se explica que el investigador murciano que la pasada semana publicaba un novedoso estudio sobre calentamiento global en 'Nature' tenga su futuro laboral en el aire?

-Como profesor universitario que soy, lo vivo con una emotividad enorme. Me preocupa el futuro de todos esos trabajadores preparados que se encuentran sin estabilidad ni empleo, y terminan emigrando. Sería deseable que esos profesionales tan capaces pudieran acceder a una situación consolidada, en lugar de marcharse de España.

-Destaca como uno de los elementos positivos a los que aferrarse en esta primera mitad del 2019 la «notable recuperación de la inversión pública en edificación» y del sector de la construcción, pero a la vez alertan del lastre que supone la magnitud, superior a la media, del 'stock' de viviendas pendientes de venta alejadas de los núcleos urbanos principales.

-No hay más que salir del casco urbano para ver la magnitud del problema, aunque es cierto que el sector se recupera.

-Podemos propuso durante la campaña obligar a la salida al mercado de esa vivienda sin vender...

-Esas cuestiones, desde el punto de vista de nuestro ordenamiento jurídico, son muy complicadas. La vivienda protegida puede ayudar a que los jóvenes salgan de casa, y tengan hijos... El precio del alquiler sigue disparado, demasiado. La Administración debería promoverlo, hacer algo.

-Uno de los males endémicos de esta región es el abandono escolar temprano y la elevadísima tasa de fracaso. Miles de jóvenes que salen al mercado laboral sin la formación mínima, ni siquiera la ESO.

-Es muy preocupante. Si el mercado de trabajo ya está complicado de por sí, imaginemos en ese caso. Parece que las medidas que se aplican para atajar el fracaso escolar no tienen operatividad, por unas razones o por otras. La Formación Profesional tendría que tener más fuerza, como en Alemania. Sin embargo, entre la sociedad sigue primando la Universidad como primera opción. A lo que hay que sumar el problema del abandono escolar.

-La Formación Profesional Dual no termina de despegar en la Región.

-Habría que fortalecer ese modelo; es básico. España todavía tiene mucho margen en el desarrollo de la formación dual. Es una oportunidad de entrar en las empresas. El problema más gordo de España es la tasa de desempleo juvenil. Somos, tras Grecia, el país con más desempleo juvenil.

-Las deficiencias históricas en materia de transportes son otra de las denuncias que se se desprenden de la memoria del CES...

-Es fundamental resolverlas, tanto el AVE como el Corredor Mediterráneo. Murcia y Almería no pueden quedarse fuera de juego, y si de Algeciras a Europa hay un Corredor Mediterráneo, no podemos quedarnos fuera de juego. Es un tema de gran importancia. Sobre el AVE, tengo mi experiencia personal como rector. Cuando vienen profesores e investigadores, siempre dicen que desde Madrid hasta Valencia no hay distancia, pero hasta Murcia cambia la situación.

- ¿Qué tendencia económica han observado en estos primeros meses del año?

-En el primer trimestre del año, la economía regional ha recuperado parte del dinamismo perdido. Aunque se mantiene la atonía en el consumo privado, se observa un destacado aumento del gasto público y una notable recuperación de la inversión en educación. Las exportaciones de mercancías han vuelto a crecer, y hay un avance de la industria, y sobre todo de la construcción.

-Catorce municipios murcianos están amenazados en sus términos por el fenómeno de la despoblación, según otro de los estudios que el CES ha elaborado este año. ¿Qué soluciones proponen?

-Los datos alertan de que así está ocurriendo en Aledo, Moratalla, Ojós, Ricote y Ulea. Aunque el riesgo se extiende, además, a zonas de montaña de Caravaca de la Cruz y pedanías altas de Lorca, como Zarcilla de Ramos, Avilés y Coy, así como a áreas rurales de Abanilla, Albudeite, Campos del Río, Cehegín, Abarán, Bullas y Cieza. Los programas de apoyo a la agricultura y el turismo son claves. Es un problema muy grave que tiene España. La gente joven no quiere vivir en los pueblos, pero es cierto que Murcia tiene municipios muy extensos. Es preocupante, y haremos un informe sobre la cuestión.