Condenan a la presidenta del AMPA de un colegio murciano por amenazar a una docente con «reventarle la cara»

Palacio de Justicia de Murcia, en una fotografía de archivo./Nacho García / AGM
Palacio de Justicia de Murcia, en una fotografía de archivo. / Nacho García / AGM

El juzgado establece que debe pagar una multa de 360 euros y no podrá acercarse a menos de 300 metros de la docente por tiempo de seis meses

EFE

La Audiencia Provincial de Murcia desestimó el recurso presentado por la presidenta de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) de un colegio contra la sentencia que la condenó a pagar una multa de 360 euros por amenazar a una profesora con «reventarle la cara».

La sentencia, a la que tuvo acceso EFE, señaló que el juzgado de Instrucción al que correspondió su denuncia declaró probado que los hechos ocurrieron en noviembre de 2017 cuando a la salida del centro educativo, del que no se ofrecen más detalles para preservar la intimidad de la perjudicada, ésta observó que la acusada la miraba «de mala manera». Fue entonces cuando la denunciada le dijo que en ese momento no actuaba contra ella porque iba con sus hijos, pero que cuando la viera sola le reventaría la cara y que su marido iría a hablar con el suyo.

El juzgado la condenó como autora de un delito leve de amenazas al pago de una multa de 360 euros, además de dictar una orden de alejamiento en cumplimiento de la cual no podrá acercarse a menos de 300 metros de la docente por tiempo de seis meses. En su recurso, la acusada expuso que no se había demostrado su participación en los hechos, además de considerar desproporcionada la multa que le había sido impuesta.

La Sala de la Audiencia respalda la sentencia apelada al señalar que los hechos quedaron acreditados no solo con las manifestaciones de la denunciante, sino, también, con la aportada por otra mujer que fue testigo del incidente y que conocía a la acusada por ser ésta presidenta de la AMPA. Esta última reconoció que tenía cierta inquina a la denunciante, ya que había trabajado con un hermano y la relación laboral no había acabado bien.

Igualmente, la denunciada admitió su presencia en el lugar de los hechos, donde no era lógico que estuviera por tratarse del espacio de salida de los alumnos de Infantil, cuando su hijo recibe enseñanza de otro grado y abandona el centro educativo por un lugar distinto. La sentencia señaló que la profesora había dado clases al hijo de la acusada cuando estaba en infantil.