Condenado por maltratar a su mujer y anotar las prácticas sexuales que rechazaba

El Palacio de Justicia de Murcia, sede de la Audiencia Provincial, en una foto de archivo./Nacho García / AGM
El Palacio de Justicia de Murcia, sede de la Audiencia Provincial, en una foto de archivo. / Nacho García / AGM

La sentencia establece una pena de prisión de un año y diez meses para el hombre, que también impedía a su pareja relacionarse con sus amistades

EFEMurcia

Un hombre fue condenado a un año y diez meses de cárcel por sojuzgar a su mujer, a la que impedía relacionarse con sus amistades, le controlaba el teléfono y anotaba en una agenda los días en que ella se negaba a las prácticas sexuales que le reclamaba. La Audiencia Provincial de Murcia confirmó la sentencia previa de un juzgado de lo penal.

La sentencia desestima así el recurso del acusado, que alegó que los hechos no habían quedado probados en el juicio. El juzgado, en la sentencia que ahora se ve confirmada, declaró probado que los hechos ocurrieron entre junio de 2012 y diciembre de 2013 y que los mismos cesaron cuando la madre, para poner fin a la situación, se la llevó con ella para sacarla de ese clima de conflicto de pareja.

La primera sentencia también señalaba que cuando ella salía a la calle, al volver le preguntaba lo que había hecho y con quién había estado. Así mismo le controlaba el teléfono y estaba pendiente de las llamadas que recibía, hasta el punto de que le decía si podía contestarlas o no.

Igualmente la obligaba a realizar prácticas sexuales que ella rechazaba, hecho que anotaba en su agenda con comentarios como «hoy no ha querido hacerme una felación». La mujer vivió así en un estado de miedo y angustia que agravó la situación ansioso-depresiva que padecía con anterioridad.

La sentencia condenó al hombre a la pena de un año y diez meses de prisión como autor de un delito de maltrato habitual. Además, le impuso una orden de alejamiento en cumplimiento de la cual no podrá comunicarse ni acercarse a menos de 300 metros de ella por tiempo de dos años y siete meses. El tribunal de la Audiencia, en una resolución contra la que no cabe recurso alguno, rechazó la apelación, para comentar que el acusado la sojuzgó, «conculcando sus valores como persona en el ámbito de las relaciones familiares».