Condenado a 8 años de cárcel por violar a una amiga y grabarlo con el móvil

Audiencia Provincial de Murcia./Nacho García / AGM
Audiencia Provincial de Murcia. / Nacho García / AGM

Pese a que la chica se quejaba del daño que le producía la violencia con la que el acusado abusaba de ella y a que lloró en diversos momentos, este no cesó en sus ataques

EFE

La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a 8 años de cárcel a un hombre que violó a una amiga y lo grabó en su teléfono móvil sin que esta lo supiera hasta que el acusado le preguntó al final si quería hacerse una foto.

La sentencia lo condena a seis años de cárcel por un delito de abuso sexual y a dos años y multa de 3.240 euros por otro de descubrimiento y revelación de secretos. Además, le impone un alejamiento de 300 metros de ella durante 7 años y como la perjudicada no ha reclamado indemnización ha restado los 3.000 euros que el acusado entregó antes del juicio como reparación del daño para el pago de la multa de 3.240 que le ha sido impuesta.

El relato de hechos probados señala que la madrugada del 12 de julio de 2013, ambos naturales de un país sudamericano, se quedaron a dormir en la casa de una amiga común en la que habían cenado. Como la vivienda solo contaba con dos habitaciones y una de ellas la ocupó la dueña, el acusado y la víctima compartieron la otra, donde él empezó a abusar de ella, que se opuso desde el primer momento a mantener relaciones sexuales, aunque él no cejó en su empeño hasta conseguir la penetración.

Pese a que la chica se quejaba del daño que le producía la violencia con la que el acusado abusaba de ella y a que lloró en diversos momentos, este no cesó en sus ataques, durante los que obligó a la perjudicada a colocarse en posiciones diversas. Terminada la violación, el acusado se puso frente a la cámara del teléfono «haciendo un gesto de fuerza doblando el brazo derecho como sacando músculo y con el pulgar hacia arriba para decir: 'Colorín, colorado, el cuento se ha acabado'». A continuación cogió el móvil y le preguntó a ella si quería hacerse una foto, para lo cual se lo acercó a la cara.

Durante el desarrollo del juicio, el abogado de la defensa pidió la absolución al señalar que tanto la relación sexual como la grabación habían sido consentidas. De forma subsidiaria, solicitó que si el acusado era hallado culpable se le aplicara la atenuante de reparación del daño por la consignación de los 3.000 euros, pero sus alegatos no han prosperado.