El TSJ avala que el conductor del siniestro de Bullas estaba contratado por otra empresa

El Tribunal desestima el recurso presentado por la companía que subcontrató el autocar que se precipitó por un terraplén a la altura de la Venta del Olivo

EFEmurcia

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región de Murcia desestimó el recurso que la empresa 'T.R., S.L.' presentó contra la resolución de la Seguridad Social que declaró que existía una relación laboral entre la misma y el conductor del autobús que se precipitó por un terraplén a la altura de la Venta del Olivo, pereciendo 14 vecinos de Bullas.

La sentencia de la Sala de lo Contencioso del TSJ señala que, en contra de lo sostenido por la empresa apelante, que negó esa vinculación laboral, la Inspección de Trabajo constató que para el día del accidente, el 9 de noviembre de 2014, había sido contratado por la misma.

Dice la sentencia que el informe elaborado por la Inspección recoge las circunstancias que determinan el carácter laboral de la relación, por lo que se acordó dar de alta al conductor en la Seguridad Social el 8 de noviembre, con la baja ese mismo día.

Según el documento de los inspectores, se concertó de forma verbal con la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Bullas el viaje a Madrid.

Ese viaje fue organizado para visitar la tumba de Santa Maravillas, una monja muy ligada a Bullas por sus largas permanencias en la finca de El Carrascalejo.

El viaje se hizo en un autobús, alternándose al volante dos conductores, el que lo pilotaba cuando se produjo el suceso -contratado por la apelante como segundo conductor- y otro.

En el viaje de vuelta, conducían ambos, pero poco antes de hacer una parada en Honrubia (Cuenca) este último indicó al primero que a partir de entonces pasaría a conducir otro autocar, propiedad de la empresa 'J.R.C', que fue subcontratada por la recurrente para el citado viaje.

En su recurso, la empresa 'T.R., S.L.', alegó que la relación con el conductor, al que se dio de alta en la Seguridad Social, era esporádica y la contratación, mercantil.

Frente a esa argumentación, la Sala dice que "la no habitualidad de la prestación no impide que tenga naturaleza laboral, cuando, como sucede en este caso, el servicio se presta en el ámbito de la dirección y organización de una empresa".