Adoptan medidas para evitar la plaga del caracol manzana

Un operario limpia una cosechadora antes de la recolección del arroz./
Un operario limpia una cosechadora antes de la recolección del arroz.

Agricultura limpia las cosechadoras llegadas del Delta del Ebro y revisa los canales para evitar que la especie colonice los arrozales

LA VERDAD

Poner a salvo el arroz bomba de Calasparra. Ese es el objetivo de las medidas preventivas que ha puesto en marcha esta campaña la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente para evitar la introducción del llamado caracol manzana en los arrozales del municipio. Se trata de una especie invasora que está colonizando zonas productoras del Delta del Ebro, a través de los canales de riego y redes de drenaje. Por ello, se han implantado controles especiales, empezando por la revisión de las cosechadoras de arroz, llegadas de esta zona y de otras áreas productoras, y que pueden ser el principal vehículo de dispersión de la plaga.

Otra medida adoptada, en coordinación con el Consejo de la Denominación de Origen Arroz de Calasparra, ha consistido también en la prospección en todo el coto arrocero de esta localidad del Noroeste, lo que ha supuesto el control de más de 400 hectáreas y más de 200 kilómetros de canales y cauces en las 13 comunidades de regantes, y en el propio río Segura. Además, esta nueva iniciativa se puso en marcha antes del inicio de la campaña, habilitándose para ello un centro de limpieza de cosechadoras, donde se revisaron todas las máquinas que intervinieron en la recolección de la producción.

La prospección realizada por los técnicos y los propios agricultores se basa en la búsqueda de puestas de huevos, fácilmente visibles debido a su característico color rosa y a que los individuos de caracol adultos se caracterizan por su gran tamaño.

También la Consejería ha mantenido además reuniones de coordinación con los responsables de la Denominación de Origen Arroz de Calasparra y ha desarrollado campañas informativas para alertar sobre la importancia de evitar la introducción de este caracol, ya que puede ocasionar pérdidas en la producción de arroz y generar además un problema medioambiental en el ecosistema de este paraje tan singular.

Todas las actuaciones se han coordinado igualmente con el Ayuntamiento de Calasparra y la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) y han sido muy bien valoradas por el sector productor, preocupado por conservar el patrimonio medioambiental que sirve de sustento a una producción agrícola sostenible, tal como desatacan desde el departamento autonómico de Agricultura.

Para evitar la dispersión de esta especie, la Comisión Europea dictó una decisión de ejecución, que establece medidas que afectan tanto a las zonas arroceras como a los humedales, cursos de agua e instalaciones de acuariofilia. Precisamente, la aparición del caracol manzana en el Delta del Ebro está relacionada con la existencia de un vivero dedicado a la multiplicación de especies destinadas a la acuariofilia.

Desde el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente subrayan la voracidad y resistencia de este caracol a las condiciones adversas, que provoca importantes pérdidas y daños en los arrozales. Y es que esta especie del género 'Pomacea' (caracoles manzana) son moluscos gasterópodos, de vida anfibia, que afectan directamente a plantas acuáticas por su depredación, produciendo impactos sobre los ecosistemas. De hecho, alcanza altas densidades, afectando a otras especies acuáticas.