El alcalde asistió a las fiestas de Mahoya pese a que dice estar de 'baja' para asuntos políticos

Fernando Molina, alcalde de Abanilla. /
Fernando Molina, alcalde de Abanilla.

El presidente local del PP defiende que no acudió como representante municipal, y la Consejería de Sanidad aclara que el volante no tiene validez

JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Al regidor abanillero su cargo político le provoca subidas de tensión, pero parece que no le afectan tanto las fiestas municipales y alternar con los vecinos. Así se desprende de la imagen que los Independientes Unidos por el Municipio de Abanilla (IUMA) difundieron ayer después de que el alcalde, Fernando Molina Parra, asegurase que no acude al Ayuntamiento desde hace tres meses por prescripción facultativa. La polémica fotografía fue tomada el 13 de septiembre, en las fiestas de Mahoya, es decir, solo cuatro días después de que le extendiesen en el centro de salud del municipio el famoso volante que textualmente prescribe: «Por motivos de salud, no debe llevar ninguna carga de tipo político durante al menos dos meses».

El regidor popular aseguró a 'La Verdad' que desde que en julio empezó a firmar los decretos de delegación de funciones de alcaldía en su primer teniente de alcalde, Pascual Martínez, solo ha ejercido una vez de alcalde en acto oficial y por causa mayor. «Solamente estuve con el decreto, un solo día, en El Cantón, porque vino el señor obispo y Pascual no podía ir como alcalde en funciones. Por la decencia de que iba el señor obispo, estuve en la inauguración de un Corazón de Jesús. Estuve una hora e inmediatamente me fui a casa. Esta es la única verdad (...). No puedes decir que he 'podío' estar en fiestas (...)».

«No reúne condiciones»

Sin embargo, en la imagen del IUMA se le aprecia en las fiestas de Mahoya el día del pregón y la coronación de las reinas. Pero no es éste el único presunto fuera de juego en el que ha incurrido Molina Parra, ya que la Consejería de Sanidad quiso aclarar ayer la supuesta baja médica de tipo político a la que aludió el regidor popular para justificar sus ausencias en el Consistorio desde el pasado mes de septiembre.

Fuentes de Sanidad aclararon que «ese papel no tiene validez legal. Es una recomendación del médico a su paciente, no es un parte de baja médica». Se trata de un 'P10', un volante que antaño se extendía para derivar al paciente a un especialista. En esta línea, fuentes próximas al Colegio de Médicos abundaron en que el volante con el que el primer edil justifica los dos últimos decretos de delegación de funciones «no reúne las condiciones mínimas».

Estas mismas fuentes, en alusión al contenido de la prescripción médica, subrayaron que «sobran las consideraciones políticas», y añadieron que «falta un plan terapéutico y no hay indicaciones médicas».

La cascada de reacciones a la presunta 'baja política' provocó que Carlos Tourné se desplazase a Murcia para reunirse con el servicio de inspección del Servicio Murciano de Salud. Lo hizo como coordinador del centro de salud de Abanilla y en calidad de firmante del volante del regidor que ha generado la polémica.

La Consejería aclaró que «ha hablado con la Inspección para quedarse tranquilo. No hay ninguna situación anómala porque no hay ninguna baja laboral». El propio Tourné subrayó que «yo soy médico, doy bajas médicas o recomendaciones, no doy bajas políticas». El coordinador no aclaró los problemas de salud de Molina Parra que le llevaron a extenderle dos volantes aconsejándole apartarse de la vida política, el primero en septiembre y el segundo en noviembre. Pero defendió que «lo volvería a hacer, si yo firmo algo así es porque creo que es de esa manera. Si una persona tiene una sobrecarga de trabajo debe descansar».

Aunque el facultativo reconoció que «lo normal es dar una baja», sí quiso aclarar que «yo le recomendé que no trabajara en la política durante dos meses, y luego otro mes más, para la baja laboral hay un formulario que no está rellenado. Yo hago una recomendación al paciente, pero no es algo vinculante».

De manera que la decisión última de apartarse de la política municipal la ha adoptado Fernando Molina Parra, ya que el volante iba a su nombre y estaba dirigido a la alcaldía de Abanilla. «Es un tema político, no médico», indicó Tourné.

Las explicaciones no evitaron el debate entre los vecinos, desde los que resumían que todo el asunto «es muy raro» o que «haga lo que quiera con su vida», a los que directamente pedían que «si no puede estar en los plenos que se vaya del Ayuntamiento». Sin olvidar los que le reprochaban que después de 28 años «no parece oportuno que diga que no es profesional de la política». Los ánimos de la oposición también seguían caldeados. La edil del IUMA, María Dolores Saurín, insistió en que «si el alcalde está para inauguraciones y fiestas en El Cantón y Mahoya, debe estar en el Ayuntamiento. De lo contrario debe dimitir y aceptar que su tiempo ha pasado».

El partido le respalda

Por su parte, la portavoz del PSOE, María José Atienza, se preguntó: «¿A qué tiene alergia el alcalde, a la política o al edificio del Ayuntamiento?» «¿Por qué despacha con los vecinos en el colegio?», donde tiene su puesto de director. Pese a las críticas en tromba de la oposición y al revuelo generado en el municipio, el presidente del Partido Popular abanillero y diputado nacional Arsenio Pacheco, señaló que Fernando Molina Parra no dimitirá antes de que concluya la legislatura. «El partido ha hablado con él y respetamos y apoyamos su decisión. Le honra querer culminar esta legislatura».

Sobre la imagen del alcalde en las fiestas de Mahoya, el parlamentario del PP aclaró que «asistió porque el pregonero es su amigo, no acudió como autoridad municipal». Pacheco defendió que el primer edil ha pasado estos años por «momentos de angustia, en la política se entremezclan asuntos personales. Si el hombre no se encuentra bien y explicó cuál podría ser el origen de sus problemas y le han aconsejado no asistir, el médico es libre de prescribir lo que considere oportuno. Ha valorado los problemas psicológicos que sufre. Dios me libre de poner en duda los consejos de un profesional».