El Mar Menor recibe 20 millones de medusas, seis veces menos que en el peor verano

Invasión de medusas el fin de semana del 9 y 10 de agosto en la playa de Los Urrutias. /
Invasión de medusas el fin de semana del 9 y 10 de agosto en la playa de Los Urrutias.

Los expertos del Instituto de Oceanografía confirman que la invasión que sufrió hace dos semanas Los Urrutias fue un hecho «puntual»

LOLA GUARDIOLA

La población de medusa Cotylorhiza Tuberculata, más conocida como 'huevo frito', la especie costera más abundante en el Mar Menor y en el Mediterráneo, alcanza este verano alrededor de 20 millones de ejemplares, según los datos provisionales que están elaborando los investigadores del Instituto Español de Oceanografía, en su sede de Lo Pagán, en San Pedro del Pinatar. El censo definitivo se cerrará en unos días. Este centro lleva veinte años contabilizando la población de estos invertebrados en la laguna salada.

Durante este tiempo, en los años de mayor abundancia han llegado a alcanzar 100 millones de ejemplares. El récord fue en 2012, con 130 millones. En los años 2005 y 2013 estuvieron prácticamente ausentes y este verano se ha recuperado ostensiblemente. Su contacto produce un ligero escozor y picazón, pero no produce lesiones. Aún así, su presencia es indeseada por los bañistas, y más cuando se producen invasiones como la del fin del semana del 9 y 10 de agosto en Los Urrutias, y el 16 y 17, aunque con menor intensidad, en Playa Honda. Sobre todo en el primer caso, las playas quedaron desiertas y los vecinos expresaron enérgicamente su protesta.

Los motivos que dieron lugar a que el enjambre de medusas cruzara la red de contención y se disgregaran por la zona de baño fueron «la suma de varios hechos y constituyen un hecho excepcionalmente puntual», según los expertos del Instituto. Los vientos, las corrientes, algunos desperfectos en las redes, y el robo de alguna de las plomadas que las unen al lecho marino, se conjuntaron para que la avalancha de medusas dejara impracticable la zona de baño acotada por las redes.

Estudio sobre el ecosistema

Aunque el fenómeno invasivo de las medusas se investiga desde finales de los años 80, no ha sido hasta hace unos meses cuando un grupo de investigadores de todo el mundo ha desarrollado la Jellyfish Database Initiative (JeDI), «para cartografiar la biomasa de medusas en los 200 metros superiores de los océanos del planeta», según explica el investigador del CSIC, Carlos Duarte, biólogo en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados. Con esta herramienta cualquier sector interesado puede abordar cuestiones sobre el alcance temporal y espacial de las poblaciones de medusas, ya sea a escala local, regional o global, y sus implicaciones en los ecosistemas.

Los científicos han demostrado que las medusas y otro zooplancton gelatinoso están presentes en los océanos del mundo, si bien las mayores concentraciones se localizan en las latitudes medias del hemisferio norte. En este sentido, afirman que los socorristas, los ayuntamientos y todo el personal que está relacionado con los playas, además de los voluntarios externos, «representan una fuente de información con un valor incalculable». El objetivo último de esta base de datos es estudiar el fenómeno, «gestionarlo con garantías para hacer un buen plan de prevención y, con el tiempo, poder conocer las causas y encontrar soluciones».