Al colegio, mejor caminando

Una madre acompaña a sus hijos al colegio, en una fotografía de este lunes./Vicente Vicéns / AGM
Una madre acompaña a sus hijos al colegio, en una fotografía de este lunes. / Vicente Vicéns / AGM

La Asociación Española de Pediatría quiere extender a todo el país una iniciativa nacida en la Región para reducir el sedentarismo de los escolares y la contaminación en las ciudades

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

El inicio del curso escolar ha vuelto a llenar las ciudades de coches, con los aparentemente inevitables colapsos en los accesos a los colegios e institutos. Los escolares entran y salen de las aulas rodeados de bocinazos, nervios al volante y humo de los tubos de escape. La Asociación Española de Pediatría (AEP) está decidida a cambiar esta estampa poco saludable, y por eso este martes presentó en Madrid 'Caminando al cole', una iniciativa nacida en la Región de Murcia el curso pasado que se pretende extender ahora a todo el país. La idea surgió de la colaboración de la Unidad de Salud Medioambiental de La Arrixaca con las asociaciones de padres y madres de los colegios Narval y Virgen de Begoña de Cartagena. «Ir y volver caminando al colegio supone recorrer habitualmente cerca de un kilómetro, y eso es casi el 65% de la actividad diaria recomendada a los niños», explica Juan Antonio Ortega, jefe de la Unidad de Salud Medioambiental.

La iniciativa no puede ser más sencilla, ni tampoco más efectiva si la mayoría de padres y madres se sumasen a ella. Aparcar el coche e ir andando al colegio o al instituto permite, de un lado, luchar contra la obesidad y el sobrepeso infantil y, de otra, reducir la contaminación en los pueblos y ciudades. Andar durante veinte minutos al día aumenta un 11% la resistencia de la columna vertebral y mejora un 8% la flexibilidad y un 69% el equilibrio, según los datos que maneja la Asociación Española de Pediatría (AEP). «Cerca del 23% de nuestros escolares tienen sobrepeso, y en torno al 18% padece obesidad», recuerda María José Mellado Peña, presidenta de la AEP. «Los niños que caminan o van en bicicleta a la escuela tienen niveles diarios más altos de actividad física y mejor condición cardiovascular que los que van en coche», resume, por su parte, Juan Antonio Ortega.

Los pediatras subrayan que los efectos van más allá de la reducción del índice de masa corporal y del sobrepeso. Caminar ayuda a mejorar el estado emocional y el rendimiento académico, porque la actividad física puede influir en la plasticidad y la flexibilidad cerebral. El ejercicio favorece, a largo plazo, el riego sanguíneo cerebral, la creación de nuevas conexiones neuronales, la transmisión neuronal en el hipocampo y la expresión de genes relacionados con factores de crecimiento nervioso. «Los resultados de los estudios sugieren que la actividad física que tiene lugar inmediatamente antes del colegio predispone al aprendizaje», explica Julio Álvarez Piti, vocal de actividad física del Comité de Promoción de la Salud de la AEP.

En definitiva, todo son ventajas, porque la mejora de la calidad del aire que supondría dejar los coches aparcados por las mañanas no es menor. Solo hace falta comparar la congestión del tráfico de estos días, tras la vuelta al colegio, con el estado de la circulación de la semana pasada. «Ir caminando al 'cole' favorece al planeta», subraya la AEP. La contaminación atmosférica, recuerdan los pediatras, es responsable del 19% de la mortalidad cardiovascular.

Colaboración con ayuntamientos y AMPAS

Para el éxito de la iniciativa 'Caminando al cole', la Asociación Española de Pediatría y la Unidad de Salud Medioambiental de La Arrixaca llaman a la colaboración de las administraciones -especialmente de los ayuntamientos-, de las asociaciones de padres y madres y de los consejos escolares. Además, el comité de salud ambiental de la AEP ha lanzado, junto a plataformas como ConBici y el Instituto de Salud Global, una campaña de firmas a favor de una proposición no de ley (PNL) para la conversión de los entornos escolares «en áreas de protección de salud de la infancia». Los firmantes solicitan la priorización de «la movilidad peatonal y ciclista en el entorno escolar, creando corredores de acceso libres de coches, fomentando la presencia de vegetación y agua, y promoviendo zonas de encuentro y juego en el espacio público próximo a los centros». Los impulsores de esta iniciativa abogan por «revegetar los patios escolares», sustituir las zonas de aparcamiento por espacios de juegos y priorizar la proximidad al centro escolar como criterio básico del área escolar, «en beneficio de la infancia y de toda la comunidad». Por ello, solicitan revertir la implantación de la zona única de escolarización, «que tan negativamente influye en el incremento de desplazamientos motorizados diarios». La Confederación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) apoya esta PNL, así como expertos del urbanismo, la gestión de la movilidad, la seguridad vial y la salud pública.