Miguel Martínez: «Tenemos claro que El Gorguel no se hará; hay que ampliar Escombreras»

Miguel Martínez Bernal, apoyado en la fachada de la sede de la Cámara de Comercio de Cartagena, en la plaza Castellini./ ANTONIO GIL / AGM
Miguel Martínez Bernal, apoyado en la fachada de la sede de la Cámara de Comercio de Cartagena, en la plaza Castellini. / ANTONIO GIL / AGM

«Los empresarios esperamos un poco de sensibilidad del Gobierno regional con la ciudad portuaria, porque no se valora»

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

En su despacho de la Cámara de Comercio de Cartagena, Miguel Martínez Bernal (Cartagena, 1962) sigue inmerso en la organización de misiones comerciales, reuniones, visitas y comités ejecutivos. Pese a estar a mediados de agosto, aún no se ha tomado ni un día de vacaciones. «Me cogeré alguno la semana que viene», dice. Sus responsabilidades como presidente de este organismo, desde marzo de 2010, y de la Asociación de Constructores de Cartagena y Comarca no le dejan tiempo libre. Estos puestos los compagina con el de consejero delegado de Construcciones Marsac, la abogacía y sus labores como profesor asociado en la UPCT, donde imparte Derecho en Ingeniería de la Edificación. Además, preside el Consorcio Permanente de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Desde su puesto cameral se muestra muy crítico con el Ejecutivo regional, al que exige más inversión, hacer realidad proyectos «esenciales para Cartagena» y más rapidez administrativa.

-¿Qué espera del nuevo Gobierno de López Miras?

-Los empresarios de Cartagena están un poco molestos por la escasa sensibilidad que ha mostrado hasta ahora con la ciudad portuaria. Un ejemplo de ello es que no tenemos representación en el Gobierno regional, ni en el primero ni en el segundo escalafón. Con que nos traigan la Consejería de Turismo no nos vale. Eso es solo fachada. Si no va con contenido, no servirá de nada, porque hay muchos proyectos atrasados. Entre ellos, la restauración y puesta en valor del Cine Central, como centro de artes escénicas, y la rehabilitación de la Casa del Niño, como Centro Regional de Restauración. De todo ello no hay nada. Esto es un ejemplo de que a Cartagena no se la valora. No vale con decir que es la capital turística.

-¿A qué se refiere cuando dice que no se la valora?

-A que hay proyectos estancados desde hace años. Le pongo solo tres ejemplos. Con la Zona de Actividades Logísticas llevamos más de una década y aún no se ha empezado. Es un proyecto que está totalmente paralizado. No hay nada. El segundo es El Gorguel, que no termina de salir. Y el AVE, ni se sabe en qué punto está. Una consecuencia de que no se nos valore es que Cartagena pierde población y Murcia la gana.

Las frases

Inversión
Hay proyectos estancados desde hace años, como la ZAL y el Cine Central»
Autoridad Portuaria
«El presidente debe ser alguien que sepa lo que lleva entre manos, que conozca la comarca»
Administración
«No puede ser que necesitemos más de un año para montar una empresa»
Gobierno local
«PSOE, PPy Ciudadanos darán estabilidad al Ayuntamiento; de la otra forma era imposible»
Construcción
«Necesitamos un modelo claro de Región. No tenemos infraestructuras viarias en condiciones»
Futuro de la Cámara
«De momento aguantamos, pero no puedo garantizar nada

-¿Cree que todo ello podrá cambiar, tras formar gobierno PP y Ciudadanos?

-Espero y deseo que sí, pero lo veo complicado. Nos solemos crear falsas expectativas y después nos frustramos de ver que no se materializan los proyectos prometidos. Cuando hablo sobre este tema con empresarios de la ciudad portuaria e, incluso, con votantes del PP, me transmiten su desilusión. Están desesperanzados, porque se nos tiene muy poco en cuenta. Otro ejemplo de ello es que la Cámara de Comercio fue fundadora, entre otros organismos, de la Autoridad Portuaria, y a día de hoy no tenemos representación en el Consejo de Administración, porque la de Murcia también la reclama.

-¿Se modificará algún día esta situación?

-Tiene difícil arreglo, porque no priman los intereses generales. Si alguna Cámara de Comercio tiene que tener representación en el Puerto, es la de Cartagena, que además, fue la primera de España. Seguiremos luchando por ello.

-Ha hablado antes de El Gorguel. ¿Los empresarios creen, realmente, en un proyecto que comenzó a dar sus primeros pasos hace quince años y que aún no está definido?

-El Gorguel no se va a hacer. Lo tenemos claro. Los empresarios de Cartagena ya no creen en este proyecto. Lo que necesitan, y así me lo traslada ya toda la comunidad portuaria, es una ampliación del puerto de Escombreras, porque de lo contrario, Valencia nos quitará negocio. No para de crecer. No podemos esperar más. El Gorguel no se hará por temas medioambientales. Nos están entreteniendo con estudios, con palabras y más palabras; pero no saldrá. Fuimos los primeros en pedir la ampliación de Escombreras. Lo hicimos en 2015. Incluso lo propuso Puertos del Estado, cuando vio que el proyecto del macropuerto no era declarado por el Gobierno central como estratégico. Parece que hay intereses ocultos en defender El Gorguel, cuando no hay nada. Como no se amplíe Escombreras perderemos el negocio de los contenedores. Entonces, Cartagena estará muerta.

-¿Cree que ha habido suficiente apoyo por parte de la Comunidad Autónoma?

-No. No se ha luchado por este puerto, ni por buscar alternativas. No podemos vivir de sueños. Queremos realidades y Escombreras lo es. Es más rentable ampliar este que hacer uno nuevo, y si es mañana, mejor.

-Precisamente, en Escombreras, desde la Cámara de Comercio y desde el Instituto de Fomento de la Región de Murcia, se aseguró que se implantarían más empresas, que había proyectos para asentarse en la zona industrial. ¿Qué ha sido de todo ello?

-No termina de salir ninguno de ellos, porque no hay una apuesta decidida por este polo industrial. Entre otras cuestiones, también se debe a que está sin ordenar y a que no hay un plan general que dé seguridad jurídica a los empresarios que quieren invertir allí.

-Tampoco han salido las normas transitorias, que darían estabilidad jurídica a los empresarios de la construcción de Cartagena para emprender sus proyectos.

-No las hay ni las va a haber. Eran trece actuaciones que desbloqueaban numerosos proyectos, pero tras la resolución del Consejo Jurídico de la Región de Murcia fueron rechazadas. Por eso, para el gobierno local, debe ser prioritario sacar el Plan General adelante en los próximos cuatro años.

-Pese a ello, han salido adelante proyectos constructivos.

-Claro, porque aún está vigente el Plan General de 1987, pero tiene lagunas. El problema es que crea muchas incertidumbres a los inversores, porque no les da seguridad jurídica.

-Pero, ¿por qué el sector de la construcción comarcal no termina de salir del pozo en el que entró con la crisis y a pocos kilómetros de aquí, en Alicante, hay numerosas construcciones?

-Pues porque necesitamos un modelo de Región claro. Para empezar no podemos llamar la atención del cliente extranjero, porque no tenemos infraestructuras viarias en condiciones y nuestras playas no son como las de allí. Además, aquí somos bastante lentos a la hora de aprobar permisos urbanísticos; en otras provincias son más rápidos.

-Las modificaciones anunciadas por la Comunidad en las Directrices del Litoral -en exposición pública-, que tendrán que cumplir los municipios costeros, los constructores y los inversores turísticos, incluyen la concentración de la reserva de suelos hoteleros en la franja más próxima a la costa. ¿Cree que esta medida solucionará la falta de plazas hoteleras en la Región de Murcia?

-Las hemos rechazado. Hemos presentado alegaciones, porque creemos que no resuelve nada. Para atraer a las cadenas hoteleras, no se hace así. Primero tenemos que crear un marco atractivo, además de dar seguridad jurídica y facilidades.

-Se ha mostrado muy crítico sobre la paralización de la Zona de Actividades Logísticas de Cartagena. ¿En qué estado se encuentra este proyecto? ¿Podría afectarle la que se construye junto al aeropuerto de Corvera?

-No tienen nada que ver. El nuestro es un proyecto por el que estamos luchando más de una década. Hace ocho años buscamos los terrenos más idóneos. Desde entonces se ha avanzado, tanto es así que estamos en la orilla, pero parece que no terminamos de llegar. Falta que se pongan de acuerdo el gobierno local y el Ejecutivo regional para desbloquearlo.

-La Autoridad Portuaria de Cartagena tiene guardados más de dos millones de euros para comprar el Depósito Franco del Puerto. Con ese dinero está previsto adquirir los terrenos necesarios en Los Camachos para la zona logística. ¿Peligra ese dinero?

-Esperemos que no se pierda, pero estamos estancados y eso crea frustración entre los empresarios que quieren implantarse allí. Esperemos que el nuevo presidente portuario mantenga ese compromiso.

-Se ha hablado de varias personas que podrían ocupar la presidencia del Puerto, entre ellas la exconsejera de Educación Adela Martínez-Cachá y el senador Francisco Bernabé. ¿A quién prefiere?

-A alguien que conozca la realidad del Puerto y de la comarca. Yo no quiero dar nombres. Pero sí que pedimos que sea alguien que sepa lo que tiene entre las manos. Es cierto que el Puerto tiene a grandísimos profesionales, pero tiene que tener un presidente implicado.

-Los empresarios siempre han criticado la lentitud de la Administración. ¿Qué se debería hacer al respecto?

-Es un mal endémico de España, no solo de Cartagena y de la Región. No puede ser que necesitemos más de un año para montar una empresa. Pese a que todo es ya electrónico, ahora es aún más lento. Entendemos que tenemos que cumplir todos lo requisitos medioambientales que nos pidan, pero lo que no entendemos es estar años para formalizar una empresa, cuando en otros países es más rápido. En la Región de Murcia hay, quizá, más burocracia que en cualquier otra comunidad autónoma. No cuidamos ni a los emprendedores ni a los empresarios.

-¿La Ley de Simplificación Administrativa ha solucionado algo?

-Poco. Seguimos igual en algunos aspectos.

-Usted también es profesor asociado de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT). ¿Por qué cree que Cartagena no termina de ser una ciudad estudiantil, como sí lo es Murcia?

-Pese a tener sedes de cinco universidades, el ambiente universitario no se siente. Está la Politénica, la UNED, la UIMP, la UMU y la Universidad Católica, pero entre unas y otras no superan los siete u ocho mil alumnos. Solo la UMU tiene 33.000 estudiantes, más los 20.000 de la UCAM. Estamos haciendo esfuerzos para atraer a más universitarios. Por ejemplo, este verano e invierno vendrán cerca de trescientos chinos. Llegarán en grupos de treinta, para conocer la ciudad. Vienen a través de la Politécnica, que lo que está haciendo es internacionalizarse.

-¿Qué expectativas tiene con el nuevo gobierno local, en el que están PSOE, PP y Cs?

-Confío en que, al haber estabilidad, sepan sacar adelante los grandes retos. Los empresarios queríamos estabilidad y la única forma de que la hubiera era uniéndose estos tres partidos. Alabamos la seguridad que nos da este gobierno, porque así saldrán adelante los Presupuestos locales. De la otra forma, hubiera sido imposible.

-¿Resistirá la Cámara de Cartagena o la absorberá la de Murcia?

-De momento aguantamos. No tenemos deudas, pero no puedo garantizar que estemos siempre, porque no hay voluntad clara del empresario de Cartagena de mantenerla. Ya han desaparecido 25 en toda España.