Los vecinos ponen en duda la utilidad del plan antirruidos de Murcia tras 8 meses en vigor sin avances

Un grupo de jóvenes se reúne en una de las terrazas de los bares que existen en Murcia en la zona de La Merced. /Alfonso Durán / AGM
Un grupo de jóvenes se reúne en una de las terrazas de los bares que existen en Murcia en la zona de La Merced. / Alfonso Durán / AGM

Residentes en La Merced, Santa Catalina, San Pedro y la plaza de las Flores denuncian que no se respeta su descanso

ALBERTO GÓMEZ Murcia

Los vecinos de algunos barrios de Murcia denuncian que están viviendo una situación límite por culpa del exceso de ruido que padecen en las zonas en las que residen. Habitantes de puntos como las calles Pérez Casas, Vara del Rey y Victorio; las plazas de las Flores, San Juan y Cristo del Rescate; y los entornos de La Merced, San Pedro y Santa Catalina aseguran que han remitido escritos al Ayuntamiento demandando soluciones ante lo que tildan de «situación insostenible».

El exceso de ruido es el principal problema que tienen que soportar por tener sus viviendas muy próximas a zonas de bares, lugares de ocio nocturno y terrazas. Estas reivindicaciones no son nuevas. Algunos vecinos llevan batallando por este tema desde 1998. Es el caso de Fina García Cano, que tiene su vivienda en La Merced. «Hace 31 años que empecé a enviar escritos al Consistorio», explicó a 'La Verdad'.

Esta ciudadana asegura tener claro cuál es el problema. Afirmó que «lo que ha pasado es que en algunas zonas se han reunido muchísimos bares de marcha que provocan mucho ruido por la noche. En los meses de invierno, en que estamos con las ventanas cerradas, podemos aguantar, pero ahora que empieza el buen tiempo y abrimos, es imposible dormir».

Los sonómetros estarán instalados cuando finalice el proceso de contratación y se liberen las partidas

Desde agosto de 2018

Con la intención de atajar esta problemática, desde el Ayuntamiento se diseñó el Plan de Acción Contra el Ruido de Ocio. Entró en vigor el 14 de agosto de 2018 y en noviembre empezó a ejecutar algunas de las medidas que recoge. Desde la Concejalía de Urbanismo, argumentan que dicho plan nació de la elaboración de los mapas de ruido, que permitieron determinar zonas de protección acústica en función de los resultados obtenidos tras los estudios llevados a cabo.

Sin embargo, los vecinos afectados aseguran que ocho meses después de la puesta en marcha del plan antirruido los resultados del mismo son nulos y los problemas que existían antes de su elaboración siguen persistiendo. Desde el equipo de gobierno local, matizan que «lo importante es lograr el equilibrio entre el derecho al desarrollo de la actividad económica que hacen los bares y el derecho al descanso, que es sagrado».

Una de las novedades que introdujo el plan para reducir estas molestias fue la instalación de sonómetros que estuvieran conectados directamente con la Policía Local y que ofrecieran una radiografía fidedigna del volumen exacto de decibelios que existe en algunas zonas.

Fina García dijo al respecto que «yo no veo los sonómetros por ningún lado y si están en marcha, nada ha cambiado; todo sigue exactamente igual». Desde el Ayuntamiento precisan que estos aparatos «se están contratando para su posterior instalación. Se está tramitando la inversión que será necesaria realizar para tenerlos en funcionamiento».

Policía de ocio

Otra medida del plan antirruido fue la creación de una figura llamada policía o mediador de ocio, que debería actuar como nexo entre los propietarios de los bares y los vecinos. No obstante, estos últimos aseguran que, según les detallaron en la Policía Local cuando fueron a preguntar, este cuerpo dejar de prestar servicio a las 23.00 horas.

Por ello, denuncian que «¿cómo va a vigilar los excesos por la noche si se retiran a las once?». Fuentes municipales precisaron que «la policía de ocio está ya creada. Está funcionando con normalidad y se refuerza los fines de semana porque es cuando hay más aglomeración».

No Más Ruido exige que se reduzca el horario de cierre

Desde la asociación No Más Ruido presentaron alegaciones al texto del plan antirruido por considerar que recogía medidas «demasiado genéricas».

En la plataforma que preside Pedro Pérez Piernas apuestan por introducir moratorias en la concesión de licencias a nuevos establecimientos que puedan emitir música. «Solo se limitó este aspecto a discotecas y salas de fiestas en algunas calles concretas, en muy pocas, y eso no es una solución».

Otra propuesta de No Más Ruido es establecer una distancia mínima para la instalación de negocios de restauración y ocio en función de si se trata de un bar normal o de lugares con mayores perturbaciones. «Nosotros proponemos que la distancia oscile entre los 25 y los 100 metros en función del tipo de establecimiento que se pretenda instalar. Es algo que hay que regular», apuntó a 'La Verdad' Pérez Piernas.

También defiende que se lleve a cabo una reducción del horario de cierre. En la actualidad, la regulación vigente no permite que se puedan instalar discotecas ni salas de fiestas en zonas de viviendas, por lo que el foco se sitúa sobre los bares.

«Nosotros pedimos que cierren a las 2.00 horas. Ahora lo hacen sobre las 4.00 y lo normal es que no estén cerrados totalmente hasta las 4.30. Además, las discotecas tienen libertad para permanecer abiertas hasta las 7.00 si lo desean», apuntó el presidente de No Más Ruido.

Pérez Piernas tildó de «paripé» lo que ha hecho el Ayuntamiento con los mapas de ruido porque «no se está cumpliendo nada». En su opinión, «no se han instalado los sonómetros porque no les ha dado la gana porque ponerlos cuesta cuatro perras. Lo expusimos por escrito».

«Estamos abiertos a modificar el plan y a hacer revisiones»

Desde el Ayuntamiento, realizan una valoración positiva del plan contra el ruido y señalan que «fue fruto de un trabajo coordinado que se llevó a cabo por varias vías, involucrándose varias concejalías. Se evaluaron los espacios públicos», dijo a esta Redacción el concejal de Urbanismo, Antonio Navarro, quien también alabó a los hosteleros por «la responsabilidad que han demostrado al adoptar las medidas que han sido necesarias en muchos locales para generar las menos molestias posibles».

En cuanto al horario de cierre de los locales, recordó que «es un tema que es competencia del Gobierno regional. Nosotros pusimos el foco en el horario de las terrazas, que son las que más impacto generan en la vía pública». También matizó que la ordenanza sobre la protección del medio ambiente «ya recoge limitaciones sobre la distancia que debe haber entre los establecimientos de restauración».

Antonio Navarro aseguró que «estamos abiertos a hacer modificaciones en el plan y a hacer revisiones». También recordó que todas las medidas se acordaron en el marco del Consejo Sectorial del Ruido, en el que están representados los vecinos.