Vecinos de La Flota pondrán líneas de alambre en la terraza del edificio

Carmen muestra cómo caen los excrementos sobre el toldo. / J. CARRIÓN
Carmen muestra cómo caen los excrementos sobre el toldo. / J. CARRIÓN

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOS

Vecinos de La Flota también sufren los inconvenientes de que las palomas aniden en las terrazas y balcones de sus inmuebles. Es lo que les ha ocurrido en el edificio Sadot, situado en la calle Navegante Juan Fernández, y en otros inmuebles colindantes. «Venimos padeciendo una desagradable e incómoda invasión de palomas salvajes, con las consiguientes molestias y perjuicios colaterales como suciedad, excrementos, parásitos, desperfectos estéticos y estructurales y ruidos» asegura Alberto Murcia Valcárcel, presidente de la comunidad de propietarios del citado edificio, que dirigió un escrito al Ayuntamiento en septiembre.

Carmen Blanco, que trabaja en la inmobiliaria del bajo del edificio Sadot, muestra a 'La Verdad' cómo está el toldo de sucio por culpa de los excrementos de las palomas. Lo mismo ocurre en el café bar López, donde las aves «no solo ensucian el toldo, sino que se posan sobre las mesas para picar restos de comida y, cuando se asustan, alzan el vuelo, con las consiguientes molestias para los vecinos», indica Juanjo López.

La Concejalía de Salud les ha ofrecido la posibilidad de instalar jaulas porque el edificio tiene un tejado con saliente, que es donde se cobijan, pero algún residentes tendrían que responsabilizarse de avisar al Ayuntamiento cuando se llenaran. Pedro Sánchez, vecino de la comunidad, explica que «el lunes celebramos una reunión y hemos optado por colocar alambres como elementos disuasorios para evitar que las palomas se sigan refugiando en el tejado».