Los trabajadores de apoyo a familias con dependientes dudan de su futuro

Dos de las trabajadoras del servicio, ayer, antes de la reunión con la empresa. / VICENTE VICÉNS / AGM
Dos de las trabajadoras del servicio, ayer, antes de la reunión con la empresa. / VICENTE VICÉNS / AGM

Afirman que solo tienen asegurados sus puestos para un mes y alertan de que 97 usuarios pueden quedar desprovistos

ALBERTO GÓMEZ MURCIA

Los trabajadores del Servicio de Respiro Familiar recelan de lo que les puede deparar su futuro laboral. Estos empleados prestan apoyo a las familias que cuentan con personas con dependencia funcional en el municipio de Murcia.

El problema estriba en que, de acuerdo con la versión de los profesionales, ha habido una «falta total de previsión por parte del Ayuntamiento a la hora de gestionar el contrato que debe dar continuidad al servicio». Derivada de esta situación, los trabajadores aseguran sentirse en una situación de desamparo porque «los plazos legalmente establecidos no garantizan la continuidad de sus puestos».

En la actualidad, este servicio brinda apoyo a 97 usuarios y da trabajo a 24 personas. Con la intención de acercar posturas y desbloquear la situación, ayer se celebró una reunión a tres bandas en la que estuvieron representados el Ayuntamiento, por medio su concejal de Derechos Sociales, Conchita Ruiz; los empleados y la empresa adjudicataria del servicio Asistencia, Formación y Eventos S.L.

La cita sirvió para que cada una de las partes expusiera su visión sobre el conflicto. El Ayuntamiento tiene la intención de que esta semana se firme un contrato dotado con 15.000 euros y que contempla un mes de duración para que el servicio pueda seguir funcionando.

También abre la puerta a la publicación de una nueva licitación que asegure la continuidad de la prestación del servicio. El plazo otorgado para este trámite es de un mes. Sin embargo, los trabajadores albergan la duda de que alguna empresa impugne el proceso y la licitación se prolongue durante varios meses. Según los empleados, lo acordado ayer fue «un parche mínimo que no resulta eficaz ni duradero».

El principal temor que se encuentra instalado ahora en el seno de los empleados es «qué va a pasar cuando expire el mes del contrato menor que asegura el Ayuntamiento». Los trabajadores lamenta que esta es una situación que «se está arrastrando desde junio del año pasado». Las quejas de los profesionales con esta situación se retrotrae a mediados del año pasado, cuando aseguran que el Consistorio garantizó que el servicio iba a continuar, pero «en realidad lo que se produjo fue una situación de reducción de horas y de parón que repercutió de forma muy negativa en las condiciones laborales de los trabajadores porque la empresa optó por aplicar reducciones que empeoraron sus contratos y sus perspectivas laborales».

El Ayuntamiento afirma que «todo está previsto para que el servicio continúe»

Dentro de este conflicto, el Ayuntamiento de Murcia sostiene que no es un actor principal. «Nosotros no somos una parte implicada. Somos solo una parte interesada. Por eso, nos reunimos con los trabajadores para conocer su opinión y saber en qué punto estaba la situación», explicó ayer a 'La Verdad' la concejal de Derechos Sociales, Conchita Ruiz. También afirmó que «todo está previsto para que el servicio continúe. Va a continuar porque nuestra intención nunca ha sido la de suspenderlo». Desde el equipo de gobierno local señalan que se va a iniciar un nuevo pliego de licitación y que los asuntos entre la empresa y sus trabajadores los deben solventar entre ellos.

«Queremos enviar un mensaje de calma a todos los usuarios porque en el Ayuntamiento no hay ninguna intención de acabar con el servicio», indicó Ruiz, quien aseguró sentirse «sorprendida» por lo sucedido porque nunca estuvo en la agenda de su departamento realizar ninguna modificación en este asunto.