El TSJ respalda el cierre de una academia de danza en Murcia por las molestias a los vecinos

La apelante señaló que el expediente del Ayuntamiento se abrió por actividades que nada tenían que ver con la danza que tenía autorizada y cuyos responsables eran los integrantes de una cooperativa

EFEMurcia

La Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia desestimó el recurso de la dueña de una academia de danza contra la orden de cierre dictada por el Ayuntamiento de Murcia por molestias a los vecinos.

La sentencia señala que ante las quejas de estos, el consistorio acordó dejar sin efecto la licencia concedida en su día y le dio 15 días para el cese de actividades, incluidas las de pilates, yoga y técnicas corporales de artes escénicas que también impartía.

La apelante señaló que el expediente del Ayuntamiento se abrió por actividades que nada tenían que ver con la danza que tenía autorizada y cuyos responsables eran los integrantes de una cooperativa. Pidió también que se dejara en suspenso la medida por los perjuicios para una academia con más de 30 años de historia con actividades de soporte a enseñanzas regladas y homologadas.

El consistorio se opuso a esa medida cautelar al indicar que procesalmente no era posible e indicó que debía prevalecer el interés público que implicaba el mantenimiento de la legalidad medioambiental y que debía atender las quejas de terceros.

Al desestimar el recurso, la sala comenta que «de los perjuicios irreparables que se invocan basta advertir que la recurrente no ha acreditado que tenga ni un solo alumno en la academia recibiendo la enseñanza para la que le fue otorgada la autorización de apertura y funcionamiento como centro privado de grado elemental de danza».

Concluye que frente al interés particular de la recurrente en seguir con el desarrollo de una actividad para la que no consta de forma clara que disponga de licencia, ha de prevalecer el interés general y el de los vecinos afectados por las molestias.