El Puente Viejo enfila el camino para convertirse en monumento protegido

El Puente Viejo de Murcia, con la torre de la Catedral y el edificio donde está la Consejería de Hacienda de fondo, en una imagen tomada ayer. / guillermo carrión / agm
El Puente Viejo de Murcia, con la torre de la Catedral y el edificio donde está la Consejería de Hacienda de fondo, en una imagen tomada ayer. / guillermo carrión / agm

Cultura retoma el expediente para su declaración como BIC, que caducó en verano por un error administrativo

David Gómez
DAVID GÓMEZ

El Ejecutivo regional ha reactivado los trámites para la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de monumento, del Puente Viejo de Murcia, una infraestructura que lleva casi tres siglos en pie y que comunica el casco histórico de la ciudad con el barrio del Carmen.

El director general de Bienes Culturales, Juan Antonio Lorca, ha dictado una resolución en la que ordena que se incoe de nuevo el expediente, que caducó el pasado verano, pese a contar con todos los informes favorables y cuando estaba a punto de aprobarse definitivamente, debido a un error administrativo. La reapertura del proceso se produce a instancias de la Asociación para la Conservación de la Huerta y el Patrimonio de Murcia (Huermur).

La protección afectaría a todos los elementos que componen el viaducto, entre ellos el azud construido como base de cimentación de la obra, los estribos ubicados en ambas márgenes del Segura (incluyendo el tajamar oculto por el muro del cauce), además de las farolas decimonónicas que lo iluminan por la noche. Asimismo, la catalogación se extendería a todo el entorno urbano, abarcando una superficie de 76.000 metros cuadrados que incluye aquellos espacios desde los que el también conocido como Puente de los Peligros puede ser contemplado por los ciudadanos, como la plaza Camachos, la plaza de la Paja y las pasarelas Manterola y Miguel Caballero. También se protegerán los restos conservados de los antiguos molinos hidráulicos que se encuentran en sus inmediaciones.

La catalogación incluiría todos los espacios urbanos del entorno desde los que el viaducto es visible

«Imagen emblemática»

La resolución de la Dirección General de Bienes Culturales, a la que ha tenido acceso 'La Verdad', subraya que el Puente Viejo «constituye un elemento esencial en la configuración del paisaje urbano de Murcia y en la relación de la ciudad con el río Segura». «En conjunción con la torre de la Catedral y las edificaciones del antiguo Arenal -continúa el documento rubricado por Juan Antonio Lorca- conforma la imagen más emblemática de Murcia, como ciudad surgida al amparo del río Segura y su huerta». De igual forma, la Consejería destaca que la infraestructura «se ubica en el lugar de confluencia de los principales itinerarios de la antigua urbe medieval, constituyéndose en el elemento generador de su expansión y verdadero nodo de la trama urbana».

Desde el punto de vista estrictamente material, se considera «una obra de ingeniería del siglo XVIII de primer orden, que vino a dar solución al problema de la relación de Murcia con el río, articulando elementos de regulación y aprovechamiento de su cauce, mediante la construcción del azud».

La reapertura del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural tiene que publicarse ahora en el Boletín Oficial de la Región (BORM), tras lo cual se abrirá un periodo máximo de dos años para resolver el procedimiento. Fuentes de la Consejería de Cultura confían en que los trámites administrativos vayan mucho más rápido, pues existen ya informes favorables de los distintos órganos consultivos (universidades, reales academias, Colegio de Arquitectos, etcétera). Además, se tiene que abrir un plazo de información pública (que es donde se produjo el error que dio lugar a que caducara el procedimiento anterior este verano) en el que ciudadanos y entidades pueden presentar alegaciones. Cuando estas queden resueltas, se producirá la declaración definitiva como BIC por parte del Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma.

Sin embargo, una vez que se ha reiniciado el proceso, y hasta que este se complete, el Puente Viejo ostentará la misma protección que si estuviera declarado BIC, pues así lo contempla la Ley de Patrimonio Cultural de la Región en su artículo 13.4.

Prohibición de licencias

La orden firmada por Juan Antonio Lorca se va a trasladar próximamente al Ayuntamiento de Murcia, al que se recordará que «cualquier actuación que hayan de realizarse en el monumento no podrán llevarse a cabo sin la previa autorización de la Dirección General de Bienes Culturales». Es por eso que desde hace un tiempo está en punto muerto el proyecto que tenía la Concejalía de Infraestructuras, Obras y Servicios Públicos para restaurar el puente, tras un informe de los técnicos municipales que aconsejaban una docena de intervenciones urgentes.

Asimismo, desde el mismo momento en el que se retoma el expediente se establece «la prohibición del otorgamiento de nuevas licencias urbanísticas en la zona, quedando en suspenso las ya concedidas».

La construcción del Puente Viejo se inició en 1740 y los ciudadanos comenzaron a pasar por el viaducto dos años después, en 1742.

Huermur reclama la rehabilitación de la bóveda oculta

Desde la entidad conservacionista Huermur celebran que se ha producido «un paso muy importante para la protección de este histórico viaducto que está estrechamente ligado a la historia de la ciudad, el río Segura y la huerta de Murcia», a la vez que esperan que la Consejería de Cultura «no se duerma en los laureles» y concluya la tramitación del expediente en el plazo que marca la Ley de Patrimonio, que es de dos años, para que el procedimiento no vuelva a caducar como el pasado verano. El presidente de Huermur, Sergio Pacheco, remarca la necesidad de realizar un plan de choque sobre el puente, «ya que actualmente presenta numerosos desperfectos, hundimientos, maleza en la sillería, grietas, tuberías y cables». Asimismo, la asociación solicitará a la Comunidad y al Ayuntamiento la rehabilitación y puesta en valor de la bóveda oculta bajo el templete de la Virgen de los Peligros, «ya que a día de hoy es un foco constante de insalubridad y está cerrada de forma permanente con llave tras una puerta». Una situación que, lamenta Sergio Pacheco, «impide a los murcianos conocer un elemento singular del emblemático monumento».