El nuevo modelo de transporte de Murcia reordenará todas las líneas y establecerá intercambiadores

El nuevo modelo de transporte de Murcia reordenará todas las líneas y establecerá intercambiadoresGráfico

La intención municipal es que una sola empresa gestione el servicio de autobús urbano e interurbano cuando se asuman las competencias a finales de diciembre

David Gómez
DAVID GÓMEZ

Nuevos recorridos en las líneas interurbanas, rutas circulares por la ciudad, conexiones entre pedanías e intercambiadores en lugares estratégicos que permitan bajarse de un autobús y subirse a otro con el menor tiempo de espera posible. Son algunas ideas que figuran en los esbozos que tiene el Ayuntamiento para el nuevo modelo de transporte público que se establecerá en Murcia cuando la gestión de todo el servicio pase a manos municipales, pues ahora es la Comunidad la que manda en las comunicaciones fuera del casco urbano.

La fecha prevista para iniciar el traspaso de competencias es el 29 de diciembre de 2019, por lo que el desarrollo del nuevo modelo corresponderá a la Corporación que salga de las urnas el 26 de mayo. Pero el equipo de gobierno actual lleva tiempo manos a la obra y ya ha dado el primer paso. Pronto saldrá a licitación un contrato para que una empresa especializada haga un minucioso análisis de la movilidad urbana local y proponga un sistema de transporte público que satisfaga algunos planteamientos generales que se proponen en un pliego técnico de condiciones que el concejal de Hacienda, Contratación y Movilidad Urbana, Eduardo Martínez-Oliva, presentará a los grupos políticos esta semana que comienza

Punto de partida

Posiblemente lo más positivo que tiene hoy el transporte en autobús en el municipio más poblado de la Región de Murcia es que goza de un amplio margen de mejora. El modelo actual no ha sido suficiente para persuadir a la gente de que deje de utilizar el vehículo privado para realizar sus desplazamientos. Una mayoría de ciudadanos todavía no se fía de que el autobús vaya a pasar a su hora para no llegar tarde al trabajo. En otros casos, el trayecto es tan largo que no es posible compatibilizar horarios.

El servicio de autobús se divide en líneas interurbanas, que comunican las pedanías con la ciudad, y las urbanas, que circulan por el casco urbano. No solo dependen de administraciones distintas, sino que las gestionan empresas diferentes. Hasta el color de los vehículos varía. Los 'coloraos' para la ciudad y los 'amarillos' para las pedanías.

Los datos de 2018 revelan que 2.507.707 viajeros se montaron en los autobuses rojos, propiedad de la empresa Transportes de Murcia, para moverse por la capital, con un crecimiento cercano al 15% respecto al año anterior, mientras que en los interurbanos viajaron un total de 10.948.538 personas, un 4% más sobre 2017. Estos últimos autobuses, los de Latbus, cubren el área metropolitana, con municipios grandes como Molina y Alcantarilla.

El objetivo es establecer puntos en espacios amplios como la plaza Circular para que los usuarios puedan bajarse de un vehículo y subirse a otro en el menor tiempo posible

La línea urbana más utilizada es el Rayo 80, que une la plaza Circular con Ronda Sur y pasa por Santiago el Mayor. Tuvo el pasado año 482.871 viajeros. Esta sufrirá cambios cuando se cierre el paso a nivel en la zona mientras duren las obras del soterramiento del AVE. Le sigue la Circular 5, entre Abenarabi y la estación del Carmen, con 394.793 usuarios y la Circular 2, entre la Redonda y el Hospital San Carlos, con 321.377 viajeros anuales.

A la UCAM y La Arrixaca

Respecto a las interurbanas, la línea de mayor afluencia es la 44 (Alcantarilla-Murcia-La Ñora-UCAM), con más de dos millones de viajeros, así como la 50 (Algezares-Murcia-Cabezo de Torres), con 1.170.849, y la 26, la que llega al Hospital Virgen de la Arrixaca, que supera el millón de clientes. La recuperación del servicio nocturno del Buhobús, que volvió el pasado diciembre y está diseñado para llevar a los jóvenes de las pedanías a las zonas de ocio del casco urbano, incrementará los resultados globales a finales de 2019.

La interconexión entre las pedanías es otro de los retos. Hoy, para ir de Zeneta a Alquerías hay que pasar primero por Murcia

Respecto a las principales carencias, quizás cada ciudadano tenga su queja particular. Frecuencias insuficientes, precios susceptibles de abaratarse y recorridos que se duplican. A veces los autobuses 'amarillos' paran en los mismos sitios que los 'coloraos', lo que ya provocó en su día un conflicto entre ambas empresas que se revolvió en favor de Latbus. Además, hay un déficit de comunicación entre pedanías. Por ejemplo, para ir de Zeneta a Alquerías, revela el edil socialista Juan Vicente Larrosa, hay que hacer un transbordo en Murcia. En cuanto a fortalezas del modelo, que todos los núcleos de población, excepto algunas urbanizaciones nuevas, están conectados con la capital.

El plan de futuro

Aunque el Ayuntamiento está abierto a la propuesta que plantee la empresa que haga el estudio, ya tiene claras algunas características que debe tener el nuevo modelo de transporte. En primer lugar, se quiere que, una vez que todas las líneas dependan de la entidad local, sea una sola empresa la que las gestione. Esto implicaría otro concurso público.

El pliego de condiciones, que ha tomado de base un Plan de Movilidad realizado hace unos años y se fija en lo que se hace en ciudades como Bilbao, recomienda acometer una profunda reorganización del servicio, de forma que para la ciudad se queden cinco líneas que hagan un recorrido circular y que pasen con frecuencia por unos intercambiadores situados en varios puntos de la ciudad a los que llegarán los autobuses de las pedanías. «La idea es que haya un coche detrás de otro, para que nada más bajarse de un vehículo se pueda subir al siguiente. Para esto se necesitan espacios grandes. Un intercambiador estaría en la plaza Circular. Si no hay sitio para albergar tantos autobuses, tendrá que habilitarse», advierte el concejal murciano de Movilidad Urbana, Eduardo Martínez-Oliva.

Un sistema tarifario único que abarate el precio del billete, el establecimiento de flujos perimetrales que permitan viajar en autobús entre pedanías cercanas (la única que existe ahora es la que permite a los habitantes de La Alberca, Santo Ángel y Algezares desplazarse hasta El Palmar para acudir al centro hospitalario de referencia) y la necesidad de utilizar vehículos a gas, para así reducir las emisiones, son otras de las principales líneas maestras que caracterizan el pliego de condiciones que los técnicos municipales han perfilado para el contrato de asistencia. Este se va a llevar próximamente a Contratación.

El Ayuntamiento quiere evitar que, como ocurre ahora, los autobuses urbanos e interurbanos paren en los mismos sitios

Por otra parte, el propósito es que la gestión esté supervisada por un ente supramunicipal que abarque todo el área metropolitana de Murcia. Así ocurre en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Londres y París, señala el concejal Eduardo Martínez-Oliva. La creación de este organismo todavía se tiene que negociar con la Comunidad.

En cualquier caso, con unas elecciones por medio, aún hay mucho que hablar sobre el nuevo modelo de transporte público, que dependerá bastante de la voluntad política que tenga el próximo equipo de gobierno. En las siguientes entregas se detallarán los planes que cada partido tiene sobre la movilidad.

El tranvía hacia la estación del AVE, La Arrixaca y el polígono Oeste

El medio de transporte que despega es el tranvía, que cerró el pasado ejercicio 2018 con un total de 5.097.932 validaciones de billete, la mayor cifra desde que se puso en marcha en 2007. El pasado octubre, con 609.740 viajeros, marcó el récord para este vehículo, alcanzándose el miércoles 3 un total de 27.208 usuarios. Por otra parte, se produjo una tasa de fraude del 7,81%, con 431.924 viajeros sin billete válido, según los datos facilitados por la Concejalía de Hacienda, Contratación y Movilidad Urbana del Ayuntamiento de Murcia.

Ampliar el recorrido del tranvía, que ahora mismo solo permite desplazarse hacia los centros comerciales del norte y los campus universitarios de la UMU y la UCAM, es uno de los retos de ciudad para los próximos años, una aspiración que comparten los principales partidos que se presentan a las próximas elecciones. Llegar a la estación de ferrocarril de El Carmen, sobre todo cuando llegue el AVE, es fundamental, así como la conexión con el Hospital Virgen de la Arrixaca y el polígono industrial Oeste. El problema será la disponibilidad económica. Los tramos realizados los sufragaron, a pulmón, las arcas municipales.