Un novedoso tratamiento protege las 15.000 palmeras del picudo rojo

Dos especialistas encaramados, ayer, a sendas palmeras, en la calle Pintor Sobejano frente al jardín del Malecón. / javier carrión / agm
Dos especialistas encaramados, ayer, a sendas palmeras, en la calle Pintor Sobejano frente al jardín del Malecón. / javier carrión / agm

Tres equipos, formados por 15 especialistas, llevan a cabo la poda para eliminar palmas secas y evitar que su caída pueda lesionar a los peatones

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOS

Prevenir mejor que curar. Así lo entiende el Ayuntamiento que lleva a cabo una campaña para podar y revisar las 15.000 palmeras del municipio, trabajos que son desarrollados por 15 profesionales repartidos en tres equipos.

El concejal de Desarrollo Urbano y Modernización de la Administración siguió ayer de cerca la labor llevada a cabo por especialistas en los ejemplares situados en la calle Pintor Sobejano, junto al jardín del Malecón. «Se trata de eliminar posibles palmas secas así como los frutos que puedan caer a la vía y suponer una molestia a los peatones». El edil añadió que «los ejemplares son tratados con un novedoso producto fitosanitario para evitar la presencia del picudo rojo».

Esta labor de poda se desarrolla en todo el municipio, siendo algunos de los lugares donde hay una mayor concentración de ejemplares el palmeral de Santiago y Zaraíche, Alquerías, La Alberca y El Palmar, entre otros.

Santiago y Zaraíche, Alquerías, La Alberca y El Palmar son los lugares con mayor concentración de ejemplares

«Son árboles singulares de la historia y evolución de Murcia. El cuidado de nuestras zonas verdes es una prioridad para que nuestros entornos luzcan toda su belleza», destaca el edil de Desarrollo Urbano. Las palmeras, de la variedad 'Phoenix canariensis' y 'Phoenix dactylífera', así como washingtonia, son podadas por profesionales que cuentan con todas las medidas de seguridad necesarias para el desarrollo de estas labores y cumplen la más estricta normativa en prevención de riesgos laborales.

En concreto, el ascenso a las palmeras se realiza mediante el sistema de cuerda y arnés de seguridad. Una vez finalizada la poda se realizan los tratamientos fitosanitarios en los ejemplares para evitar la presencia de hongos y del picudo rojo. El concejal José Guillén indicó que «gracias a estos cuidados prácticamente no tenemos mortalidad».