«Hemos notado una bajada considerable en consumos de luz»

Consuelo Bernal, trabajadora social de Cruz Roja, ayer, en el servicio de Intervención Social./ guillermo carrión
Consuelo Bernal, trabajadora social de Cruz Roja, ayer, en el servicio de Intervención Social. / guillermo carrión

Cruz Roja gestiona dos programas con 200.000 euros de fondos del IRPF para evitar la exclusión residencial y de ayudas de emergencia social

Manuel Madrid
MANUEL MADRIDMurcia

Cruz Roja es otra de las organizaciones benéficas que cuentan con programas financiados con aportaciones solidarias de los contribuyentes que marcan la casilla 106 de la Renta. Consuelo Bernal, trabajadora social, explica a 'La Verdad' que gracias a este gesto muchos murcianos han podido beneficiarse con los proyectos de exclusión residencial (gestión de alquiler o alojamientos de emergencia para casos de desahucio) y de atención urgente a necesidades básicas, con el que dan ayudas que familias con escasos recursos puedan necesitar en caso de cortes de suministro de agua, luz o gas, y necesidades de vestuario, alimentación e higiene, ayuda bucodental y educación. En el caso de atención urgente, Cruz Roja concede ayudas de 450 euros por unidad familiar, y en prevención de la exclusión residencial las aportaciones para el alquiler son de 600 euros como máximo al año.

«El problema que se nos da muchas veces es que hay familias que tienen una deuda de dos meses, pagan 300 euros y eliminando esa deuda podemos trabajar con ellos en otro tipo de recurso, como la tramitación de las ayudas al alquiler del Ayuntamiento o la Comunidad Autónoma». Consuelo empezó como voluntaria en Cruz Roja y hace unos años ingresó en plantilla, ya que los problemas sociales no se han extinguido pese a la mejoría económica.

«Hemos trabajado mucho el abono social y el ahorro energético porque nos encontrábamos con familias de uno o dos miembros con facturas de luz de 200 euros. Y hemos notado una bajada considerable en los consumos, y mucha gente que tiene prestaciones muy bajitas puede hacerse cargo de eso, pero nosotros lo complementamos, por ejemplo, con apoyo en alimentación e higiene, y en otros recursos donde no llegan. Luz y agua eran antes los problemas más acuciantes». Cruz Roja en la Región ha recibido en torno a 200.000 euros de las aportaciones solidarias de la Renta para estos dos programas: 160.000 euros para el de exclusión residencial -440 familias atendidas-, y 45.000 euros para el de ayudas de emergencia, que llegaron a unas 1.100 familias.

Las necesidades son todavía diversas. «Pueden ser también de vestuario, y con el ropero de Cruz Roja podemos paliar la situación, aunque también tenemos ayudas para vestuario, si bien nos centramos más en los menores». Consuelo explica que estiran los recursos para llegar hasta donde pueden. El porcentaje de atendidos es un 50% de familias inmigrantes y 50% españolas, con menores y muchas de ellas monoparentales y víctimas de violencia de género. «Tratamos de orientar sobre todos los recursos de que disponemos. Hay planes de empleo, formación e inserción para los usuarios que lo solicitan. También damos apoyo psicológico porque las personas exponen sus problemas y les ayudamos a resolverlos. A través del Fondo de Ayuda Europea para los Más Necesitados (FEAD) estamos dando un pequeño picnic de fruta y zumos para que sepan cómo enfocar su alimentación». El baremo económico de las ayudas se está actualizando y para el año que viene se subirá el máximo de ingresos por núcleos de uno o dos miembros -hoy en 450 euros- y de más de tres -hoy en 750-.