El museo del río y la huerta ofrecerá un recorrido por la historia y los valores del Segura

El concejal de Urbanismo, Antonio Navarro, y el alcalde José Ballesta visitaron ayer el centro que albergará el museo. / guillermo carrión / agm
El concejal de Urbanismo, Antonio Navarro, y el alcalde José Ballesta visitaron ayer el centro que albergará el museo. / guillermo carrión / agm

El centro, que abrirá sus puertas en septiembre, rendirá homenaje a La Contraparada por llevar un milenio regando los cultivos murcianos

ALBERTO GÓMEZ

murcia. Hace una década, el entorno natural de La Contraparada, también conocido como Azud Mayor, presentaba un estado de abandono que despertó las quejas de los vecinos de los alrededores. Especialmente, de los habitantes de las pedanías de Javalí Nuevo y Javalí Viejo, que son las localidades que se encuentran más próximas a este espacio, que fue construido entre los siglos IX y X para distribuir el agua por los 300 kilómetros que existen de acequias en el cordón que rodea a la ciudad de Murcia.

A pesar de que la construcción recibió la catalogación de Bien de Interés Cultural (BIC), durante muchos años no recibió los cuidados que merecía para que se pudiera explotar su riqueza desde el punto de vista natural y turístico. Las tornas ahora han cambiado y se trata de una zona que está bien cuidada y con fáciles accesos para entrar y salir. «Estamos felices porque lo que estuvimos pidiendo al Ayuntamiento durante tantos años por fin se está haciendo realidad», apuntó ayer a 'La Verdad' la alcaldesa pedánea de Javalí Nuevo, María Jesús Barquero.

En la misma línea, su homólogo en Javalí Viejo, José Francisco Navarro, recordó que «parte de la grandeza de La Contraparada reside en que sigue prestando en la actualidad el mismo servicio para el que fue concebida hace mil años y que es hacer llegar el agua a toda la huerta del área metropolitana de Murcia». En el proceso de lavado de cara que está recibiendo la zona, está recogida la puesta en funcionamiento de un museo interactivo que versará sobre el río Segura y la huerta.

La instalación, que se ubicará en el centro de visitantes de La Contraparada, abrirá sus puertas en septiembre. La finalización de las obras tendrá lugar a finales de julio y el mes de agosto se destinará a terminar de pulir el edificio y concretar los últimos retoques antes de su puesta en funcionamiento.

Los interesados en visitar el museo podrán hacerlo de forma gratuita. «Únicamente los grupos deberán concertar una cita previa antes de venir, pero no tendrán que pagar nada», matizó el alcalde de Murcia en funciones, José Ballesta.

Orígenes y evolución

El centro constará de dos alturas. En la planta baja recibirá al turista la proyección de una obra denominada 'El río que da la vida'. De igual manera, se dispondrá una sala de usos múltiples y una escalera que tendrá un 'videowall' en el que aparecerán imágenes en movimiento del río Segura.

Dentro de la segunda altura, el visitante podrá realizar un repaso histórico por los orígenes, la historia y la evolución que ha tenido el río con el paso de los siglos. La huerta y la presa de La Contraparada también serán protagonistas en una planta en la que se repasarán los cultivos tradicionales de la huerta de Murcia, las principales variedades que se trabajan en la actualidad y el resultado de las mismas en la gastronomía típica de la capital.

La identidad huertana y los valores de índole ecológica y medioambiental también estarán presentes en el museo. Ballesta también señaló que «es importante que los murcianos adquieran conciencia de la importancia que tiene legar la huerta y su conocimiento a las generaciones del futuro».

La dotación presupuestaria del proyecto se sitúa en 340.000 euros, cantidad que se ha destinado de forma primordial a la adecuación y mejora de los equipamientos del centro de visitantes que va a albergar al museo desde septiembre.

La iniciativa ha sido recibida con los brazos abiertos en las pedanías de Javalí Nuevo y Javalí Viejo, las localidades que se encuentran más próximas a La Contraparada. María Jesús Barquero calificó la inminente apertura del museo como «muy importante». También amplió que «nuestro pueblo no se puede concebir sin la existencia de este entorno natural». En la misma línea, José Francisco Navarro recordó que «gracias a La Contraparada existe Murcia tal y como la conocemos en la actualidad. Por eso hay que cuidarla y potenciarla con estas actuaciones».

Impulso comercial

En la redacción del proyecto que ha culminado en la construcción del museo interactivo fueron atendidas varias propuestas trasladadas por los vecinos de Javalí Nuevo y Javalí Viejo, cuyas juntas municipales canalizaron la información ante la Concejalía de Urbanismo.

La mayoría de las peticiones fueron destinadas a acondicionar el entorno, y a que los trabajos que se iban a realizar tuvieran un retorno económico en sus poblaciones. En este sentido, la apertura de la instalación está previsto que conlleve un impulso económico y comercial para estas pedanías. Las juntas municipales están coordinando con el Ayuntamiento un plan que sirva para dar a conocer los negocios y establecimientos de restauración y hostelería para que eleven sus ventas.

Un pulmón verde con 3.000 árboles de especies locales

El Azud Mayor también es el escenario en el que el Ayuntamiento tiene la intención de levantar un parque de cabecera del Segura. El proyecto se encuadrará dentro de la segunda fase de ejecución de la iniciativa Murcia Río, que contempla la transformación de espacios naturales para que se conviertan en puntos para la práctica deportiva al aire libre y que contribuyan a la llegada de visitantes y turistas de otros países. Tras el acondicionamiento y mejora que se está ejecutando en el cauce del río Segura al paso por la capital regional, este parque de cabecera es una de las principales actuaciones de la siguiente fase del proyecto. En la presa de La Contraparada las zonas verdes también están muy presentes. En los últimos meses se han plantado cerca de 3.000 árboles de especies autóctonas, una labor que se ha ejecutado de forma conjunta entre el Consistorio y la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE). Según el alcalde Ballesta, «esta plantación ha supuesto la retirada de la atmósfera de más de 2.000 toneladas de CO2».

Estos árboles servirán también para acondicionar el paseo que se encontrará en la zona exterior del museo y que ofrecerá un recorrido histórico por una extensión de dos kilómetros.