La mayor vía verde del municipio será un museo del ferrocarril al aire libre

Las máquinas derribaron ayer la pasarela sobre la antigua vía del tren de Beniaján. / vicente vicÉns / agm
Las máquinas derribaron ayer la pasarela sobre la antigua vía del tren de Beniaján. / vicente vicÉns / agm

El nuevo sendero natural, que atravesará cinco pedanías, estará decorado con elementos que recuerden su pasado como vía del tren

DAVID GÓMEZ MURCIA

El derribo de una pasarela peatonal que durante décadas se ha elevado sobre la vía del tren a la altura de Beniaján, que se culminó en la mañana de ayer, marca el inicio de una nueva etapa en la vida de cinco pedanías murcianas, que verán en unos meses cómo el antiguo trazado del corredor ferroviario que atravesaba la zona se convierte en un nuevo espacio destinado al disfrute de los ciudadanos.

Las obras de la que será «la vía verde más amplia de la Región», en palabras de José Ballesta, están en marcha desde hace una semana y recibieron ayer la visita del alcalde de Murcia y de los concejales Antonio Navarro, Rebeca Pérez y Maruja Pelegrín, acompañados por técnicos municipales y el pedáneo de Beniaján, Francisco Hernández. Está previsto derruir durante agosto otros dos puentes más. En Beniaján, muy cerca del que tiraron ayer, y en San José de la Vega. La inversión en este proyecto, que el equipo de gobierno municipal considera estratégico, asciende a 740.000 euros.

El nuevo sendero natural constará de un itinerario de 8,5 kilómetros con cinco metros de anchura, por el que podrán pasear los murcianos a pie o en bicicleta, en una superficie total de 40.000 metros cuadrados. Dispondrá de zonas de descanso y miradores para que los viandantes se deleiten con las vistas de la zona, desde la que es posible contemplar no solo la huerta de Murcia, sino las sierras de Miravete y Altaona.

Los trabajos empezaron hace una semana y ayer se derribó una antigua pasarela elevada

Consta de 8,5 kilómetros por Los Dolores, Beniaján, Los Ramos, San José de la Vega y Torreagüera

Tendrá miradores para contemplar las vistas de la huerta y de las sierras de Miravete y Altaona

El recorrido arrancará en Los Dolores y recorrerá las pedanías de San José de la Vega, Beniaján, Torreagüera y Los Ramos, hasta llegar casi a Alquerías, «beneficiando a un total de 45.000 vecinos, sin contar a los que viven en localidades cercanas y en todo el casco urbano, ya que esta vía verde conectará con otros itinerarios como las motas del río y el Reguerón», señaló el alcalde de la ciudad, quien añadió que «este paseo versátil servirá como elemento de cohesión social y económico» del municipio de Murcia.

150 años de historia

El proyecto contempla asimismo la musealización del trazado, para que el ciudadano tenga presente durante todo el recorrido que el terreno que pisa fue durante 150 años una línea de ferrocarril. Así, en una segunda fase de la iniciativa, el Ayuntamiento de Murcia tiene en mente la instalación de elementos ferroviarios como vagones y máquinas de vapor en el entorno de las dos estaciones que permanecen en pie (Beniaján y Los Ramos) y en el apeadero de Torreagüera. La idea es adecuar estos edificios y convertirlos en museos para el disfrute de los usuarios que paseen por la vía verde. Sin embargo, la Concejalía de Infraestructuras todavía tiene que negociar con Adif la cesión de la estación de Los Ramos y el apeadero de Torreagüera para poder acometer actuaciones en las mismas. La de Beniaján la tiene cedida desde hace unos años la asociación Cepaim, que tiene allí sus oficinas y un centro cultural. Este uso se mantendrá en el futuro.

Un camino de balasto

Una de las particularidades que tendrá la nueva vía verde será el aprovechamiento del balasto que existe todavía en el trazado ferroviario. «Esta piedra machacada se utilizó para las vías del primer ferrocarril que se hizo en Inglaterra y se sigue empleando en las obras que se están haciendo del AVE en distintas ciudades», señala jefe de servicio de Vía Pública del Ayuntamiento de Murcia, José Enrique Pérez.

«Nosotros queremos aprovechar este balasto que ya existe en la zona e integrarlo en el pavimento definitivo de la vía verde, estabilizándolo con un poco de cemento y añadiendo material fino para que no queden huecos, de forma que en el pavimento acabado se vea el color del balasto y recuerde a lo que era un trazado ferroviario», explica el funcionario municipal, quien destaca que, de esta manera, «se consigue la integración con el entorno y se permite la circulación de bicicletas y viandantes con cierta comodidad, sin las molestias que habría con un pavimento de tierra, en la que te puedes manchar de barro si llueve», añade José Enrique Pérez.

La nueva vía verde se caracterizará además por la eliminación de barreras arquitectónicas, con rampas para el acceso de personas con movilidad reducida. En un tramo concreto de Los Ramos donde hay una gran pendiente, se habilitará un paso peatonal adaptado a la normativa de accesibilidad universal.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Murcia está abierto a realizar las modificaciones en el proyecto que vayan sugiriendo las juntas municipales de las pedanías afectadas, siempre y cuando reciban el visto bueno de los técnicos municipales.

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