Laboratorios de cinco provincias y de Londres hacen la 'autopsia' a los restos del arrabal

La paleoantropóloga María Haber y la experta en arqueobiología Mireia Celma, ayer, en el laboratorio de la UMU con restos óseos del yacimiento de San Esteban. agm/ VICENTE VICÉNS /
La paleoantropóloga María Haber y la experta en arqueobiología Mireia Celma, ayer, en el laboratorio de la UMU con restos óseos del yacimiento de San Esteban. agm / VICENTE VICÉNS /

Las universidades de Granada, Barcelona, Las Palmas, Vitoria, Cartagena y Murcia analizan los huesos de San Esteban para saber cómo vivían en el S. XII

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOS

«Este es el hueso de una tibia, posiblemente masculina, y lo interesante es que parece que está afectado por un golpe romo, posiblemente de una lanza, aunque lo que le debió causar la muerte es otro traumatismo que vemos en el cráneo», explica María Haber Uriarte, directora de Antropología y profesora asociada del departamento de Prehistoria, Arqueología, Historia Antigua e Historia Medieval de la Universidad de Murcia (UMU), que dirige el catedrático Jorge Eiroa. Este dirige, a su vez, el grupo de expertos que ha trabajado en el yacimiento de San Esteban, y cuyo material está en fase de análisis en el laboratorio que la UMU tiene en la avenida Ronda de Levante.

Provista de guantes y con ayuda de un microscopio endoscópico, María Haber analizaba ayer los restos óseos aparecidos en uno de los 30 enterramientos -varios dobles y triples- hallados en la maqbara (cementerio) del arrabal andalusí. Después de los trabajos de campo llevados a cabo en el yacimiento entre noviembre y abril a cargo de un equipo multidisciplinar formado por casi una treintena de arqueólogos y restauradores, en mayo comenzaron las investigaciones de laboratorio. Al de la UMU llegaron cincuenta cajas repletas de objetos cerámicos y de vitrocerámica hallados fundamentalmente en el funkuk (fonda), así como restos óseos de la maqbara (cementerio).

Gracias al convenio firmado entre la UMU y el Ayuntamiento se van a realizar los análisis de los restos hallados «en los mejores laboratorios de cada especialidad», explica Jorge Eiroa. Con el fin de concretar la cronología, se han enviado restos para estudiar el carbono 14 en el laboratorio Beta Analytic de Londres, para conocer con exactitud la data de los huesos.

Jorge Eiroa: «A través del estudio de parásitos se podrán conocer las condiciones de salubridad»

500 euros cada muestra

«Nos van a enviar el estudio de isotopos de los dientes, lo que nos permitirá conocer la dieta que llevaban en la Edad Media y si los pobladores del arrabal tenían una buena nutrición y una calidad de vida mejor o peor que en el resto de la ciudad». El coste de cada datación de huesos está en torno a los 500 euros, y el gasto está incluido en el convenio de colaboración entre la UMU y el Ayuntamiento. En total se han enviado diez muestras de huesos, tanto de dientes como de la zona postcraneal (brazos y piernas).

El próximo julio, el equipo de expertos que coordina Eiroa tiene previsto entregar una memoria a la Dirección General de Cultura, así como a la UMU y al Ayuntamiento.

Intervendrán expertos en palinología de la UMU y el grupo Ámbar de la Universidad Politécnica

Los mejores expertos intervendrán en el análisis de los restos hallados durante la fase 0 de excavaciones en el yacimiento, cuya excepcionalidad, reitera Jorge Eiroa, «es su extensión, en torno a 10.000 metros cuadrados, lo que va a permitir conocer la trama urbana, la distribución de sus calles, los diferentes tipos de viviendas y hasta la posición social y económica de quienes habitaban en esta zona de Murcia durante la Baja Edad Media».

No solo laboratorios externos, sino también diversas universidades se van a sumar al proyecto. Las semillas serán analizadas en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria por Jacob Morales, experto en carpología. El estudio de polen correrá a cargo de especialistas en palinología en la UMU, con el catedrático José Carrión a la cabeza. «Como en la UMU no tenemos expertos en arqueozoología, hemos recurrido al profesor Marcos García, de la Universidad de Granada, que vino a Murcia y se llevó restos óseos para su análisis».

Estudio de parásitos

Otro de los estudios interesantes que se va a llevar también a cabo en la Universidad de Granada corre a cargo de Ramón López Gijón, quien va a analizar los parásitos presentes en la tierra que cubría la caja abdominal de los restos humanos hallados en el cementerio musulmán. «Nunca se ha hecho un estudio de este tipo en España, explica Eiroa, y a través de los parásitos se podrán conocer las condiciones de salubridad y los patrones de movilidad». Además, se va estudiar el ADN mitocondrial que «determinará el origen de las muestras óseas halladas y servirá para determinar parentescos entre los restos de individuos hallados en los enterramientos». Este análisis correrá a cargo de Domingo Carlos Salazar, de la Universidad del País Vasco (Vitoria) y de Johannesburgo (Sudáfrica).

El equipo de la UMU ya ha presentado los primeros resultados en ponencias internacionales. Así, Alicia Hernández Robles participó en mayo pasado en el 54 Congreso de Estudios Medievales de la Universidad de Michigan.

Para ayudar a decidir que técnicas y materiales son los más indicados para realizar las analíticas, junto al grupo de la UMU está también la restauradora jefe Pilar Vallalta y el grupo Ámbar de la Universidad Politécnica de Cartagena, dirigido por Marcos Lanzón.

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