Un invasión de palomas desespera a vecinos y comerciantes del barrio de Vistabella

Una paloma muerta, ayer junto a un árbol del barrio murciano de Vistabella, que se está viendo afectado por una plaga de estas aves. / VICENTE VICÉNS / AGM
Una paloma muerta, ayer junto a un árbol del barrio murciano de Vistabella, que se está viendo afectado por una plaga de estas aves. / VICENTE VICÉNS / AGM

Tienen miedo de que la superpoblación de estas aves, que anidan incluso en los balcones de las viviendas, genere un problema de salubridad

David Gómez
DAVID GÓMEZ

Los vecinos del barrio de Vistabella, donde residen alrededor de 4.000 personas, están desesperados. Cada vez hay más palomas en esta zona de la ciudad, que cuenta con una buena cantidad de arbolado y que se encuentra cerca del río, por lo que temen que se pueda producir un serio problema de salud pública. «Depositan sus excrementos en la vía pública, donde los niños juegan, y en toldos de comercios. Han creado nidos en las macetas que cuelgan de las ventanas de algunas viviendas. Además, si las echas, se ponen violentas», señala el presidente de la asociación de vecinos, Nacho Álvarez-Castellanos, quien indica que estas aves han establecido su cuartel general debajo de los dos puentes cercanos a este barrio, diseñados por Santiago Calatrava.

«Estamos bañados en heces»

Una de las afectadas que ya no puede más con la situación es Pilar, que regenta la tapería 'La Recarga' en la calle Luis Fontes Pagán. «Pago mucho dinero en impuestos por tener una terraza y me encuentro con que a mis clientes cada dos por tres les caga una paloma. También me han agujereado el toldo, que está sucísimo. Cuando llueve, sufrimos goteras por todos los lados. Esto no se puede consentir, que se las lleven al monte», se queja esta hostelera, quien señala que por la noche los árboles que hay en la calle «parecen un manto blanco de todas las palomas que hay reposando en ellos».

La abundancia de arbolado y la cercanía del río hacen de esta zona un hábitat ideal para estos animales

Justo a su lado tiene un negocio de venta de periódicos Fran Trenchs, quien asegura que la puerta de su local está permanentemente llena de defecaciones, que los clientes arrastran hacia su establecimiento tras pisarlas. «Estamos bañados en heces. Y el problema no está en la limpieza de mi negocio. Muchos niños, entre ellos mi hija, juegan con la pelota en el jardín que está junto a la iglesia y vuelven luego llenos de cacas de paloma, con el foco de enfermedades que esto puede suponer. Hay una vecina en el barrio que sufrió una infección en la boca y los médicos detectaron que se había producido por el contacto con excrementos de estos animales», relata el quiosquero.

«Crían más que los conejos»

Patricia Reus tiene un estudio de arquitectura un tercer piso de la calle Antonio Torrecillas y podría hacer una tesis doctoral sobre el comportamiento de las palomas. «Les ha gustado mi balcón y lo tengo lleno de huevos. Dicen de los conejos, pero creo que las palomas crían más. El balcón está hecho una porquería y me paso el día quitando huevos. Y cuando los quitas, aparecen ellas y se ponen como locas buscándolos. Llegan incluso a empujar las macetas», cuenta Patricia.

Desde la asociación de vecinos aseguran que se han reunido en varias ocasiones con los responsables del servicio municipal de zoonosis sin que hasta el momento se hayan atendido sus reivindicaciones. Afirma Nacho Álvarez-Castellanos que los puntos del barrio más afectados por la plaga de palomas son el entorno de la iglesia y la plaza de abastos. También la calle Ángel Romero Elorriaga, donde dejar el vehículo estacionado es garantía segura de tener que llevarlo después al lavadero. «Hemos propuesto al Ayuntamiento varias soluciones, entre ellas que se pongan jaulas y se coloquen redes. Nos dicen que no hay espacio suficiente en el barrio, pero podrían ubicarse en el auditorio Víctor Villegas, que se encuentra aquí al lado. También podría hacerse como en Valencia y Barcelona, donde se ha utilizado un tipo de pienso que las esteriliza, de manera que se ha conseguido acabar con la superpoblación de palomas. Además, solo les afectaría a ellas, porque es un alimento exclusivo de las mismas, que no consumirían otras aves», explica Álvarez-Castellanos, quien pide a sus vecinos que se abstengan de echar comida a estos animales.

Moción al Pleno

El problema de la proliferación de palomas en el barrio de Vistabella se tratará en el próximo Pleno ordinario del 27 de septiembre. El Grupo Municipal Ahora Murcia ha presentado una moción instando al equipo de gobierno del Partido Popular a realizar un plan de actuación integral para el control de la plaga localizada en el Distrito Este, principalmente en Vistabella.

«Las palomas ya son un elemento vivo tradicional de nuestras ciudades y hay que aprender a convivir con ellas. Sin embargo, pueden convertirse en un problema serio, porque degradan el patrimonio arquitectónico, ensucian el mobiliario urbano y nuestros parques, además de que pueden llegar a generar un problema de salud porque la presencia de excrementos en la calle es un foco de enfermedades», argumenta en la moción la portavoz de Ahora Murcia, Alicia Morales, quien reside en esta zona de la ciudad y exige «una mayor implicación» del servicio municipal de zoonosis.

La concejal reclama que en el plan de actuación integral se incluya «una actualización del censo de ejemplares existentes en Murcia por zonas y la localización de los puntos en los que estas aves se alimentan y nidifican, además una mayor vigilancia sanitaria y la realización de campañas de concienciación ciudadana, para que los vecinos contribuyan cediendo espacios para instalar sistemas de captura y, sobre todo, no las alimenten».

El foco está en una vaquería de Los Dolores

Fuentes del Ayuntamiento de Murcia señalaron que en el servicio municipal de zoonosis son conscientes del problema que tienen en Vistabella con las palomas e indicaron que los técnicos están ya manos a la obra para solucionarlo. Lo primero que se ha hecho es detectar el foco, que está en una vaquería de Los Dolores, según fuentes municipales. Así, desde el Consistorio han hablado con el dueño de esta instalación y, en los próximos días, se colocarán jaulas para la captura de las aves. Además, se va a actuar debajo de los dos puentes del barrio, donde se ha detectado que las palomas han establecido su cuartel general en zonas de difícil acceso para los operarios. «El objetivo es establecer una solución permanente, que consistiría en poner jaulas y redes bajo las pasarelas», precisaron las citadas fuentes municipales.