Una inmersión con autoguía por la huerta de Murcia

Los concejales Antonio Navarro y Mercedes Bernabé, en el centro, observan el 'videomapping' sobre una maqueta de la huerta, que explica la red de acequias. / Alfonso Durán / AGM
Los concejales Antonio Navarro y Mercedes Bernabé, en el centro, observan el 'videomapping' sobre una maqueta de la huerta, que explica la red de acequias. / Alfonso Durán / AGM

El Centro de Visitantes de la Contraparada abrirá en septiembre como un museo interactivo. El Ayuntamiento desarrollará un amplio programa de actividades y talleres dirigidos a escolares y a otros colectivos vecinales

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOS

Ya sea en el interior del Centro de Visitantes, que abrirá al público en septiembre, o paseando por el nuevo sendero local de 1,84 kilómetros, la visita a la Contraparada es toda una experiencia para sentirse inmerso en la huerta con la ayuda de autoguías que proporcionarán información en español, inglés o en lenguaje de signos. El paraje ya es toda una referencia para numerosos murcianos y turistas que utilizan el carril bici de 12,4 kilómetros desde el Malecón hasta el azud mayor de donde nacen las dos principales acequias, la de Aljufía, al norte, y la de Alquibla o Barreras, en el sur.

También son muchos los amantes de la huerta y la naturaleza que ya se acercan al paraje en coche desde la autovía, por Javalí Nuevo o Javalí Viejo. Pero será a partir de septiembre, cuando abra sus puertas como museo interactivo el centro de visitantes, en una casona sin uso que la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) cedió al Ayuntamiento, cuando se desarrolle un amplio programa de actividades y talleres dirigidos a escolares y a otros colectivos interesados en conocer la historia del río y su huerta.

De interés

Dónde
En el paraje de la Contraparada, en la pedanía de Javalí Nuevo.
Instalaciones
Un centro de visitantes, de 285 metros cuadrados, dividido en dos plantas con cuatro ámbitos museográficos diferentes y un sendero circular de casi 2 kilómetros.
Recorrido por la historia del río Segura
Con explicaciones a través de paneles y proyección de un 'videomapping' sobre una maqueta de la huerta de Murcia que explica la red de acequias.
Aprovechamiento y cultivos
Incluye elementos interactivos y pantallas táctiles en las que, por ejemplo, se puede descubrir (y oler) qué plantas sirven para ahuyentar a las hormigas (laurel) o la que es eficaz contra el hongo negrita (orégano).
Espacio dedicado a los huertanos
Con referencias a su legado artístico y natural.
Valores ambientales
Espacio dedicado al río y la huerta.
Presupuesto
En torno a los 400.000 euros.

El centro de visitantes tiene dos plantas. Abajo se sitúa el espacio de recepción e información, donde se proyecta un audiovisual de presentación (denominado 'El río que da la vida') y cuenta con una amplia sala de usos múltiples donde se desarrollarán los talleres y actividades. En la escalera de acceso a la primera planta se ha instalado un 'videowall' de grandes dimensiones que proyecta imágenes del río en movimiento.

Una sala de grabación permitirá, a quien lo desee, contar sus vivencias personales

Herminio Picazo, autor del proyecto, hizo ayer de guía durante una visita realizada por el concejal de Desarrollo Sostenible y Huerta, Antonio Navarro y la edil de Agenda Urbana, Mercedes Bernabé, junto a medios de comunicación.

En la primera planta se sitúan los diferentes ámbitos museográficos en los que se organiza la visita.El primero, 'Río y Huerta. Origen y evolución', es un recorrido por la historia del Segura y su huerta. Además de los paneles gráficos, se incluyen diferentes elementos manipulables (una noria de cangilones, juegos de descubrimiento e imágenes superpuestas). Junto a ellos, en el centro del espacio, se sitúa un potente recurso audiovisual: una proyección de 'videomapping' sobre una maqueta de la huerta de Murcia que explica la red de acequias.

Exterior del Centro de Visitantes de la Contraparada.
Exterior del Centro de Visitantes de la Contraparada. / A. Durán / AGM

El siguiente ámbito se titula 'Aprovechamiento y Cultivos' y se centra en las técnicas tradicionales de cultivo, las variedades locales, la biodiversidad en los cultivos, la utilización de plantas auxiliares y ornamentales, los principales productos de la huerta de Murcia y la gastronomía local. Diferentes elementos interactivos (dos aplicaciones sobre pantalla táctil y dos vídeos dedicados a los molinos y las norias), maquetas (un cultivo tradicional, una almajara, 8 naturalizaciones de reproducciones autóctonas), y diferentes aromas, sirve de complemento a la información textual y gráfica contenida en los paneles.

Legado artístico

El tercer ámbito, en el centro de la sala, se dedica a las personas, a los huertanos y huertanas que a lo largo de la historia han legado un rico patrimonio artístico, inmaterial y natural. El último ámbito es el dedicado a los valores ambientales en torno al río y la huerta, la Contraparada como paraje ambiental de especial interés y las principales funciones de este entorno como socio ecosistema, fruto de la interacción con la población. Se articula a partir de una grada con diferentes niveles, en los que los visitantes pueden sentarse e interactuar con los diferentes elementos manipulables instalados.

Por último, en un espacio anexo, los visitantes encontrarán la sala de autograbación 'Yo también soy Huerta', un lugar en el que podrán contar sus vivencias personales relacionadas con la huerta. Una selección de estas grabaciones podrán ser visualizadas tanto en la web como en el propio Centro de Visitantes de la Contraparada.

Un itinerario circular de dos kilómetros

El concejal de Desarrollo Sostenible y Huerta, Antonio Navarro, recordó ayer que «dentro del proyecto estratégico de 'Murcia Río', está incluida la puesta en valor de la presa de la Contraparada, que es BIC, de época musulmana (siglo X), que once siglos después sigue desempeñando la misma función para frenar las acometidas del Segura, elevando el agua y regando a través de las dos acequias mayores toda la huerta». Explicó que se ha habilitado un sendero de casi 2 kilómetros de recorrido circular con veinte señales interpretativas y direccionales «donde damos información sobre la naturaleza y el patrimonio que rodea al azud mayor». A través de diversos paneles, los visitantes descubrirán qué especies vegetales forman parte de los bosques de ribera, cuáles son las principales especies de aves que se pueden observar a lo largo del recorrido, dónde nacen las dos acequias mayores de Murcia o qué elementos arquitectónicos dieron forma a una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes del río Segura.

Navarro destacó que «estamos trabajando con ANSE para la reforestación y plantación de especies autóctonas y para que vuelvan las nutrias y anguilas al río».

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