Los expertos usarán técnicas vanguardistas y poco invasivas para restaurar la Fuensanta

La Virgen de la Fuensanta, durante el recorrido que completa todos los años con motivo de la romería de septiembre. / vicente vicéns / AGM
La Virgen de la Fuensanta, durante el recorrido que completa todos los años con motivo de la romería de septiembre. / vicente vicéns / AGM

La Patrona cumple su primera semana en el Centro de Restauración, donde un equipo de expertos la someterá a pruebas diagnósticas

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La Virgen de la Fuensanta ha cumplido su primera semana en el Centro de Restauración de la Región de Murcia, lugar en el que permanecerá lo que queda de julio para ser sometida a un análisis que dictamine los trabajos de mejora que necesita la imagen.

El traslado desde su Santuario, que se ubica en la pedanía de Algezares, se produjo el 8 de julio «sin ningún tipo de incidencia», según aclaran a 'La Verdad' desde el Cabildo de la Catedral de Murcia. En el recorrido hasta el Centro de Restauración, la Patrona estuvo sometida a unas estrictas medidas de seguridad y térmicas para asegurar que la imagen no se viera afectada ni alterada durante el traslado.

Una vez llegó al polígono industrial Oeste de Alcantarilla, enclave en el que se encuentra el Centro de Restauración regional, quedó bajo custodia de un equipo de trabajo multidisciplinar que está integrado por varios expertos. Será a finales de julio cuando se conozcan con exactitud los trabajos de mejora que requiere la Fuensanta. Hasta entonces, será objeto de una minuciosa labor que se está ejecutando por fases. Habida cuenta de que las condiciones ambientales existentes en el Centro de Restauración son distintas a las que tenía la Patrona en su Santuario de Algezares, el trabajo de análisis se está llevando a cabo por fases y poco a poco.

Cada día los expertos ponen el foco en una parte concreta de la imagen con la intención de someterla al menor estrés de trabajo posible y, con ello, asegurar que la imagen no se vaya a resentir en ningún sentido durante los días que será evaluada para decidir las actuaciones que deberá recibir.

El Cabildo de la Catedral consensuará las fechas de inicio de los trabajos para que La Morenica no falte a ningún acto

Acuerdo por escrito

El Cabildo de la Catedral y el Centro de Restauración recogieron por escrito los términos en los que se ejecutaría la revisión que se está llevando a cabo para no dejar ningún fleco suelto y que todos los pasos que se den estuvieran atados previamente. La revisión de la imagen, que terminará este mes de julio, consistirá en unas pruebas diagnósticas y de análisis. Las conclusiones a las que lleguen los expertos después de completar su trabajo, las recogerán por escrito en un informe que reflejará las mejoras concretas que deberá recibir la Fuensanta para restañar las desperfectos que sean detectados durante estas semanas.

Cuando se conozca el contenido del informe que elaboren los técnicos, que están revisando de forma minuciosa la imagen de la Patrona, se pactarán las fechas en las que se llevarán a cabo las actuaciones. En cualquier caso, no hay previsión de que los trabajos vayan a arrancar antes de octubre. La intención del Cabildo de la Catedral es la de consensuar el comienzo de los trabajos para que la Fuensanta no falte a ninguna de las citas en las que participa durante el año y en las que recibe el cariño y la devoción de miles murcianos.

Una vez estén finalizadas las tareas de análisis, la Virgen volverá a su Santuario y pasará allí el mes de agosto. Para la Feria de Septiembre de Murcia, volverá a la capital y, el día 17, participará en su tradicional romería. Después de este festejo, es cuando entre el Centro de Restauración y el Cabildo de la Catedral fijarán en el calendario las fechas en las que podrán empezar los trabajos de rehabilitación.

Durante las semanas en las que se estén realizando las pruebas diagnósticas, no estará permitido que se tome ninguna fotografía de la imagen, para «preservar su intimidad», más allá de las que sean estrictamente necesarias para los trabajos de análisis que se están realizando, aclaran desde el Cabildo.

Los trabajos de reparación que se llevarán a cabo atenderán a las técnicas más vanguardistas que existen en la actualidad en el mundo de la restauración de imágenes. Además, serán tareas muy poco invasivas, para preservar la integridad de la escultura al máximo. Según manifestó a esta Redacción el deán de la Catedral de Murcia, Juan Tudela, «es nuestra responsabilidad hacer todo lo posible y lo que esté a nuestro alcance para que la Patrona reciba las mejores técnicas que existen en la actualidad. De esta manera, aseguraremos que vamos a legar a las próximas generaciones la imagen en las mejores condiciones posibles que permite la técnica a día de hoy».

Es por ello que los trabajos a los que se someterá a la Patrona asegurarán que esta se encuentre en el mejor estado posible durante las semanas que tenga lugar el desarrollo de las actuaciones.

El informe definitivo que recogerá los trabajos que se le harán a la imagen se conocerá los últimos días de julio

«Imagen sufrida»

«La de la Fuensanta no es una imagen al uso. Es más bien una imagen sufrida. Hay que tener en cuenta que cuatro veces todos los años completa el recorrido de siete kilómetros de extensión que separan su Santuario de la Catedral. Además, está presente en muchos actos religiosos, porque los murcianos le tienen mucha devoción y eso no se puede perder», explica Juan Tudela. Esta dinámica, sostenida en el tiempo, ha provocado que la Patrona de Murcia sufra pequeños desperfectos.

De ejecutar pequeñas correcciones se encarga el conservador de la Virgen, José Hernández Navarro. Fue precisamente este escultor el que aconsejó que la imagen se sometiera a una reparación a fondo. De la misma opinión fue también la camarera de La Morenica, María Artiñano de la Cierva. Desde el Cabildo de la Catedral, se pusieron en contacto hace meses con la Consejería de Cultura para que, a través de la Dirección General de Bienes Culturales, se acometieran los trámites necesarios para empezar el proceso de análisis de la imagen, que data, como mínimo, del siglo XV, según recogen actas del Concejo Municipal.