El contenedor marrón se instalará a partir de septiembre en el barrio de La Flota

Visita de José Ballesta, alcalde de Murcia, al Centro de Tratamiento de Residuos de Cañada Hermosa./Nacho García / AGM
Visita de José Ballesta, alcalde de Murcia, al Centro de Tratamiento de Residuos de Cañada Hermosa. / Nacho García / AGM

Este servicio, destinado a una recogida más selectiva de la materia orgánica, también se instalará en ocho plazas de abastos y 150 restaurantes

EPMurcia

El municipio de Murcia contará con el quinto contenedor, el de color marrón, a partir de septiembre. Se instalará, de forma piloto y de manera simultánea, en el barrio de la Flota, donde se ha detectado un mayor índice de reciclado y se concentra mayor población joven, en las ocho plazas de abastos de Murcia y en 150 restaurantes.

Así lo anunció el alcalde de la ciudad, José Ballesta, y la concejal de Infraestructuras, Obras y Servicios Públicos, Rebeca Pérez, en el transcurso de una visita al Centro de Tratamiento de Residuos de Cañada Hermosa.

El quinto contenedor, para el que se hará una recogida más selectiva de la materia orgánica del tipo de cáscaras de huevo o pieles como la de naranja o corteza del plátano. Se sumará así a los ya existentes: verde (vidrio), amarillo (envases de plástico, latas y briks), azul (papel y cartón) y gris (el resto, basura orgánica).

Para ello, la instalación de la granja de larvas, que contará con una superficie de 700 m2, deberá estar terminada. Según explicó la concejal, a través de esos restos de comida, que serán el alimento de las larvas de la granja, «se obtendrán tanto proteínas como lípidos», que servirán de abono y de alimento a los animales.

Algo que considera fundamental, ya que Europa «importa el 70% de las proteínas que necesita y supondrá un cambio en el modelo de producción». «De lo que se trata es de obtener muestras propias que puede ir destinadas al alimento de animales o a abonos», señaló Pérez, quien recalca que el objetivo es «revalorizar los distintos restos que gestionamos y producimos a diario en los hogares murcianos».

Para ello, según explicó Jorge Tejedo, director regional de Tratamiento y Gestión Medioambiental de Ferrovial Servicios, «se recogerá separadamente esta materia en estos contenedores marrones» en el marco de este proyecto pionero, de manera que «nos podamos anticipar a las exigencias de la legislación europea, que marca como límite el horizonte 2020 para la recogida selectiva orgánica».

El proyecto 'Valuewaste' trata de apostar por la economía circular y su objetivo no es otro que aprovechar la materia orgánica para convertirla en proteína de uso alimentario. Es decir, desarrollar un sistema de valorización de bioresiduos urbanos mediante el desarrollo de tres cadenas de valor.

Un 10% más de residuos reciclados en 2018

Los contenedores de recogida selectiva de residuos (plástico, vidrio y papel) de Murcia acumularon en 2018 unas 20.500 toneladas de materiales, un 10% más que el año anterior y, en cuatro años, el aumento ha sido cercano al 40%.

En concreto, la recogida de residuos en el contenedor amarillo (envases de plástico, metálicos o bricks) aumentó un 9,78%, mientras que la del contenedor azul (papel y cartón) creció un 11%, mientras que el reciclaje de vidrio (contenedor verde) cayó un 2,58%, motivado en parte por la reducción del uso de ese material para envases. Así, se han recogido a lo largo de 2018 un total de 6.244 toneladas de envases, 7.586 toneladas de papel y 6.706 toneladas de vidrio.

Ballesta y Pérez han hecho balance también de las nuevas plantas de recuperación de vidrio y de secado de lodos del centro de tratamiento. En la primera, se han recuperado este ejercicio cerca de 1.000 toneladas de vidrio depositado indebidamente en el contenedor de materia orgánica, mientras que en la segunda se trataron más de 18.700 toneladas de lodos procedentes de las depuradoras de aguas residuales de la Región.

El objetivo es reducir la masa de esos lodos entre un 60 y un 80% para obtener un producto biológicamente más estable, con el mínimo contenido de agua, sin olor y útil para el compostaje, y este año está previsto duplicar la capacidad de esa planta, lo que supondrá una inversión de 2,2 millones de euros.