Cinco detenidos por explotación sexual y venta de droga a través de un prostíbulo en Zarandona

Algunas de las sustancias estupefacientes que los agentes encontraron en un prostíbulo en Zarandona. / Policía Nacional

Las chicas que trabajaban en el local, la mayoría en situación irregular, tenían que estar siempre disponibles y debían conseguir que los clientes demandaran sustancias estupefacientes

LA VERDADMurcia

Agentes de la Policía Nacional detuvieron a cinco personas, un hombre y cuatro mujeres, de edades comprendidas entre los 23 y 45 años y de diferentes nacionalidades, como presuntos autores de tráfico de estupefacientes, delito relativo a la prostitución, favorecimiento de la inmigración ilegal y pertenencia a organización criminal.

La investigación policial comenzó hace un mes cuando una mujer denunció las condiciones laborales abusivas que se estarían llevando a cabo en un inmueble, convertido en prostíbulo, en la pedanía murciana de Zarandona. Condiciones que, para el caso de las ciudadanas extranjeras, era todavía más arbitraria. El prostíbulo estaba regentado por una pareja, la cual ya fue investigada con anterioridad por los mismos hechos.

Las primeras pesquisas policiales pusieron al descubierto lo gravosas y abusivas de las condiciones de trabajo que les imponía esta pareja a las chicas que ejercían la prostitución. Así, tenían que estar siempre disponible, a cualquier hora del día y cualquier día de la semana. Los responsables se quedaban con un porcentaje excesivo, en ocasiones casi íntegro, y alegaban falsos pretextos para pagarles menos. La mayoría de las chicas que allí trabajaban lo hacían en situación irregular.

Por otro lado, las condiciones de habitabilidad que sufrían las víctimas eran «paupérrimas», ya que se alojaban cuatro o cinco personas que ejercían la prostitución en una sola habitación del piso, habilitada para ello. Una condición imprescindible para poder trabajar era que los clientes demandaran sustancias estupefacientes.

Con relación al consumo y venta de sustancias estupefacientes, concretamente cocaína, este era una de las condiciones imprescindibles para poder trabajar allí, ya que muchos de los clientes eran demandantes de dicha sustancia, la cual los responsables vendían hasta el punto de que así lo exteriorizaban en los anuncios que colocaban en internet.

Un registro en el inmueble

Los agentes solicitaron un mandamiento de entrada y registro al Juzgado de Instrucción en funciones, el cual fue autorizado para el inmueble convertido en prostíbulo. En él la policía halló estupefacientes (cocaína y marihuana), útiles para la manipulación de las drogas, y el dinero fruto de las ganancias de los distintos ilícitos penales que estaban teniendo lugar en el establecimiento.

Los investigadores pusieron en contacto a las mujeres que se prostituían en el inmueble con la Asociación para la Prevención Reinserción y Atención a la mujer Prostituta (Apramp) para toda aquella ayuda y asistencia que les fuese necesaria.

Dadas las irregularidades encontradas, así como las evidencias delictivas obtenidas de la investigación, la Policía Nacional solicitó el cierre cautelar del prostíbulo.

El operativo policial fue llevado a cabo por la Bridada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Policía Nacional de la Región de Murcia.